18 de febrero de 2015

Los papeles de Aspern – Breve apunte


Henry James (1843 – 1916) fue un escritor nacido en Nueva York  pero con una vida estrechamente ligada al continente europeo. La familia de James vivía en una situación muy acomodada y ya siendo muy joven sus padres decidieron enviar a sus hijos a los mejores colegios europeos de París y Londres.   


Finalmente, trás muchos viajes de ida y vuelta entre los dos continentes, América y Europa, James decide a la edad de 3o años instalarse definitivamente en Europa. 


En aquel momento, el escritor, pensaba que la sociedad de su país no estaba lo suficientemente madura como para constituir la base para la creación de sus personajes. La vida en Londres le permitió observar los entresijos de la sociedad inglesa y esto le sirvió de fuente de inspiración fundamental para sus obras.


“Los papeles de Aspern” fue una obra publicada por entregas en 1888, en ella James nos narra la historia de un editor y escritor  americano que llega a Venecia con la intención de conseguir las cartas que el poeta Jeffrey Aspern había escrito a su amante, Juliana Bordereau. 

Anteriormente otro colega, John Cumnor, había intentado conseguir estas mismas cartas de forma infructuosa, a causa de la total oposición de las señoritas Bordereau, incluso, a reconocer la existencia de las mismas. Por este motivo el editor americano tiene que idear un plan, sutil, para poder acercarse a ellas y ganarse su confianza de manera sutil. Aunque es realmente mistress Prest quien urde el plan: “La única idea fecunda en todo el asunto surgió de los labios amigos de mistress Prest, a la cual había confiado el secreto. Ella fue quien urdió la estratagema y aflojó el nudo gordiano”. Y de esta forma, con un nombre falso, consigue entrar como inquilino en el palazzo de las Borderau. Finalmente, a pesar de haberse ganado la confianza de la señorita Tina, sobrina de Juliana Bordereau, no conseguirá su objetivo.

“Los papeles de Aspern”, es una novela corta basada en una anécdota que sucedió, no en Venecia sino en Florencia, a Claire Clairmont, una anciana que había sido amante de Lord Byron y amiga íntima de Shelley de la que se aseguraba que guardaba numerosas cartas de los poeta y que fue víctima del intento de robo de las mismas por parte de un de un americano, natural de Boston. 



La historia es prácticamente la misma, aunque trasladada a Venecia lo que le confiere un ambiente muy particular que ayudará a crear los tres personajes principales de la obra y con lo que James conseguirá darles un perfil psicológico muy definido a cada uno.


Además, algunos aseguran, que James había vivido en Venecia una historia muy particular por la que se habría visto influido a la hora de ambientar la obra, así como en la formación de algunos de los rasgos personales de cada uno de los tres personajes principales de “Los papeles de Aspern”.


En 1894, la novelista que pertenecía al grupo de exiliados americanos que James frecuentaba en Italia, Constance Fenimore Woolson, se suicidó en Venecia.  Algunos creen que la causa de este suicidio fue que estaba enamorada de James, cuya tendencia sexual fue siempre misteriosa e indefinida, y que por lo tanto se trataba de un amor imposible. 


Cuando James se entera de este suceso viaja a Venecia y, a petición de la familia de la fallecida, se hace cargo de solucionar todos sus asuntos. 



Lo primero que hizo, siguiendo su idea sobre las cartas personales de los escritores, fue quemar todas las cartas que él le había enviado y que quizá podrían habernos desvelado la realidad de su relación. Después, para deshacerse de su ropa salió en góndola al Gran Canal llevando todos sus vestidos y los fue lanzando al agua en una escena absolutamente teatral como si la ciudad no fuera real sino un grandioso escenario en el que los vestidos quedaron flotando en el agua como fantasmas de aquella mujer muerta por amor.


Estos hechos, junto con la impresión causada por la ciudad de Venecia en este autor de gran capacidad de observación, marcaron la pauta que fructificó en esta obra y en otras obras de James ambientadas, también, en parte o en su totalidad, en Venecia. No solo se ve influido por el magnifico escenario de la ciudad sino también por el carácter de sus gentes: “El número de venecianos que pasan necesidades es dolorosamente elevado. Pero sería aún más doloroso si no percibiéramos al mismo tiempo que el rico temperamento veneciano florece con un mínimo sustento. La naturaleza ha sido amable con éste, y el sol y el solaz y la conversación y las bellas vistas constituyen la mayor parte de su sustento. Hacen falta muchas cosas para producir un norteamericano satisfecho, pero hacer a un veneciano feliz sólo requiere un puñado de sensibilidad despierta.” “ …si el grado de civilización de una sociedad se mide por el número de necesidades, tal como parece ser la opinión extendida hoy en día, cabe temer que los chicos de la laguna no salgan bien parados en la comparación.


En cuanto a los personajes, podemos decir que en esta novela corta James ha conseguido construir tres personajes perfectamente definidos y completamente diferentes en su personalidad. Están llenos de profundidad y realizados con sencillez pero no de forma superficial. 


Estos personajes son: el editor y escritor americano, la anciana Juliana Bordereau y su sobrina Tina. 


El personaje del escritor y editor americano coincide con el narrador. “Los papeles de Aspern” es una obra escrita en primera persona. A lo largo de la historia no sabemos prácticamente nada de la vida del narrador, ni siquiera su nombre ni nada acerca de su aspecto físico. 


El autor utiliza hábiles trucos para que el personaje del narrador permanezca en el anonimato: “–De todos modos– comentó mistress Prest–, tendrá usted que presentarse con un nombre falso. …”, “ –Ya he pensado en ello –repuse, y saqué de mi cartera una tarjeta sobre la cual estaba impreso un nom de guerre bien elegido.”


Como narrador podemos decir que el personaje permanece casi apartado de la acción y se dedica a observar el mundo que le rodea tanto en el palacio como las pocas descripciones que tenemos de la ciudad de Venecia.


Este narrador toma ante su vida el mismo papel que James, al que podríamos calificar  más como observador que como actor de su vida, a pesar de su intensa vida social.


La señorita Bordereau es un personaje romántico y al mismo tiempo, contradictoriamente, muy pragmático, apartado del mundo y encerrado en un palacio decadente.  La anciana parece querer ocultar un pasado misterioso, que en realidad, resulta misterioso por su afán de ocultar su pasado junto a Jeffrey Aspern. Bajo cualquier concepto, la anciana quiere preservar su intimidad y guardar para ella los recuerdos de su vida pasada. Realmente aquí el personaje concuerda con la idea de James en cuanto a la intimidad de los escritores y la privacidad de su correspondencia que nunca debería ver la luz. 


El personaje de la señorita Bordereau se nos presenta como autoritario y manipulador, manteniendo a su sobrina Tina completamente bajo control. 


La sobrina resulta un personaje que encierra cierta ambigüedad, en ocasiones parece un personaje reprimido pero en otras su conformismo parece resultarle más cómodo. 


Durante el desenlace de la historia su ambigüedad es tal que no sabemos, a ciencia cierta, si se ha enamorado del escritor extranjero o por el contrario parece pedirle que se case con ella por interés, ya que al fallecer su tía se quedada en completa soledad.  


Los demás personajes son secundarios, tanto el sirviente como la muchacha pelirroja que atiende a las señoritas Bordereau, como  la amiga Mistress Prest.


La obra consiste en un juego de intereses en los que finalmente no somos capaces de distinguir quien se esta aprovechando de la situación. Ninguna de las dos o tres partes es sincera. Cada parte tiene su motivación para entrar en el juego.


Lo que no sabemos exactamente es quien gana. Al final de la obra nos parece que todos pierden. Quizá la única ganadora podría ser la anciana señorita Bordereau, que incluso después de su muerte consigue controlar sus cartas de amor y se cumple su deseo de que estas no vean la luz, coincidiendo esta idea con la idea de James, que ya hemos mencionado anteriormente.


James utiliza la técnica del punto de vista en la narración de sus obras. Esto le facilita la profundización en el análisis psicológico de sus personajes. En esta técnica está el origen del stream of consciousness, experimentado por Virginia Woolf o Joyce.

El lugar en el que transcurre la acción es, como ya hemos dicho, Venecia, que le da un aire entre agradable y decadente con algo misterioso y fantasmagórico, factores estos muy recurrentes en la obra de James.






En cuanto al tiempo es lineal, sin saltos en el tiempo. 


El jardín nos sirve de medida para calcular el tiempo en el que transcurre la obra. El jardín irá evolucionando con la propia historia. Primero hay que arreglarlo y después plantar y esperar a que florezca, lo que finalmente ocurre, exactamente al contrario que el anhelo de nuestro protagonista americano que finalmente se ve frustrado y su objetivo no florece, no obtiene el resultado deseado.


El lenguaje es sencillo pero preciso y no por ello superficial. Utiliza frases largas y muy descriptivas.   La acción resulta muy vívida gracias a los numerosos diálogos entre sus personajes y las reflexiones del narrador.


la obra nos plantea las preguntas: ¿hasta donde es lícito llegar por interés? ¿el fin justifica los medios? ¿hasta donde debe llegar la privacidad de las personajes públicos?¿Qué debe hacerse con el legado escrito pero personal de los escritores que resultan de interés general? (Pilar Aguilar)





23 de enero de 2015

Nocturno de primavera
disfrutad de la ironía y la capacidad de observación de Pla

Próximo encuentro día 26 de febrero
Lugar: Le Pion Maguique C/Alcorisa, 55 (junto al Palacio de Hielo)
21 de enero de 2015

Nocturno de primavera – Breve apunte



      Podríamos decir que lo más relevante en Pla y en su obra es su gran capacidad para observar, así como para saber entender y contar lo observado. Como el mismo decía: “La manifestación más luminosa de la consciencia, no es quizá pensar, ni siquiera recordar, sino contar. Contar es Comprender”.

      Por eso, podemos decir que en Pla la escritura es más que un oficio una necesidad que le ayuda a comprender la realidad y a comprenderse.

      La imagen que ofrece Pla al público, casi siempre con su boina, no es reflejo de su sencillez sino una manera de expresar sus principios. Aunque no debemos engañarnos. Pla ha sido uno de los escritores mejor formados de su época. Lo que quería expresar con su boina era su absoluto rechazo a la ampulosidad. Pla pensaba que las obras debían ser sencillas e inteligibles para todo el mundo.

      En su juventud viajó sin descanso para hacer llegar las crónicas a sus lectores. En aquella época se relacionaba con las personas más relevantes del momento, tanto del ámbito político como del intelectual y artístico. 

      Estos viajes le sirvieron para ampliar su inteligencia y perder el localismo, pues siempre le pareció mucho más importante e interesante el viaje interior tanto social como individual.

      Pla confería mucha importancia a las raíces, a lo auténtico: “Hay un número creciente de personas, generalmente de poca solidez de entendederas, que abandonan sus tierras para ser empleados, vivir en un piso, ir al cine, gozar del espectáculo de ver pasar los tranvías y eliminar de su existencia todo riesgo o sorpresa, excepto, claro está, el riesgo de la miseria indefectible, grisácea, definitiva”.

      Por eso, Pla permaneció, sobre todo al final de su vida, en Mas Pla, su casa asentada en Palafrugell.
Para Pla todas las cosas importantes de la vida son lentas: “–pienso– todas las cosas esenciales de la vida son lentísimas. Las guerras han sido siempre largas. Las hambres endémicas. La formación moral e intelectual de un hombre o de una mujer requieren cuidados persistentes. Llegar a dominar un instrumento o una herramienta cualquiera, es cosa de larga paciencia. Los antiguos decían, comprensivamente: ars longa, vita brevis. ¿Y el amor?. ¿Y el ritmo de las cosechas?. ¿Y la cocina?. Todo lento, lentísimo”.

      “Nocturno de primavera” es una de las pocas novelas escritas por Pla, pero en la que está incluido lo mejor de su narrativa. Aunque la novela no está estructurada en capítulos, podríamos dividirla en cuatro partes. 

      La primera parte, comienza con la llegada del doctor Torrent a la fiesta que celebra el matrimonio Poch con motivo del compromiso de su hija. Una segunda parte, que es la más extensa, en la que los personajes van llegando de forma paulatina a la fiesta. En la tercera parte es donde aparece el punto discordante del acontecimiento social que nos narra Pla, con la aparición en escena del hermano de Don Tomás Poch. 

      Finalmente, está el desenlace de la historia, donde Pla nos cuenta la apresurada salida de los invitados, asustados por la irrupción de aquel hombre “diferente” que se sitúa en medio del salón.

      En cuanto al lenguaje, unas veces utiliza oraciones incompletas, como las que se utilizan en el lenguaje cotidiano y otras son muy largas y llenas de adjetivos, que le confieren un aire absolutamente poético.

      En Pla existe siempre la dualidad entre el lenguaje refinado y las apreciaciones filosóficas y un lenguaje más popular con expresiones, también, populares que le confieren una especial claridad y amenidad.

      A primera vista, puede ser que la prosa de Pla nos parezca lineal y plana pero no es así. No debemos confundir facilidad de lectura con falta de cuidado o detalle en la escritura. Pla presta una especial atención al uso de las conjunciones y los artículos que dan a su prosa un estilo ágil, ameno y, especialmente, muy directo. La manera de escribir de Pla, viene condicionada por su oficio como periodista.

      Las descripciones de Pla resultan de gran precisión. Para conseguir esta descripción tan detallada, recurre en muchas ocasiones a la acumulación de sintagmas preposicionales que contienen complementos del nombre y numerosos adjetivos, casi siempre dos o tres en cada oración, así como abundancia de oraciones copulativas. con lo que consigue precisar hasta el último detalle del objeto o la persona descrita.

      Pla busca en los objetos de la vida cotidiana, el detalle en su máximo exponente. Busca la descripción perfecta y por eso su escritura se detiene tanto en cada detalle del escenario y de los actores que protagonizan sus relatos. 

      También, podemos observar que el uso de adverbios es escaso. Su afán de precisión no lo realiza graduando el adjetivo con un adverbio, sino con la propia graduación del adjetivo; usando diminutivos, aumentativos o superlativos. 

      La novela está escrita en tercera persona, a través de un narrador omnisciente. En diversas ocasiones se nos presenta la narración de tal manera que podríamos tener la sensación de que estamos viviendo el momento desde el punto de vista del doctor Torrent y momentáneamente de algunos otros personajes.

      Pla sigue, para su narración en “Nocturno de Primavera”, la idea que Picasso tuvo para realizar sus ‘Señoritas de Avignon’. Picasso quería ver los objetos desde todos los puntos de vista posibles. Ese mismo objetivo tiene Pla en esta obra. Nos plantea una situación, en la celebración de la fiesta, desde numerosos puntos de vista. 

      De hecho, Pla hablaba de su literatura como un “literatura de observación frente a la imaginación”. Aunque en toda su obra quedará patente el intercambio fluido entre observación e imaginación.

      Pla utiliza al doctor Torrent como punto de apoyo y en algunos casos como moderador de la situación aunque realmente, en el momento crucial, no será capaz de frenar la tempestad que desencadena el hermano del banquero. Este será el detonante que terminará con la fiesta y que causará un pánico desmedido en la mayoría de los invitados, con su sola presencia. 

      Esta situación, como tantas otras en la novela, resultará humorística. Solo, el hecho de aparecer vestido de una manera diferente, extraña para la mayoría, y quedarse parado en el centro del salón, desencadenará toda una serie de reacciones que terminará con la huída de la mayoría de los invitados.

       En “Nocturno de Primavera”, a Pla no le interesa contarnos la historia de cada personaje sino que le interesa contarnos el ambiente que crean esos personajes. Cada uno de ellos tiene una importancia precisa, como elementos de un todo. De tal manera, que somos perfectamente capaces de percibir el ambiente que había en aquel salón. 

      En esta obra, Pla hace una crítica irónica de la sociedad burguesa, en un entorno pequeño y cerrado, como era Vilaplana. Se trata de un municipio burgués con feria, pero que podremos, sin ningún problema, llevarlo al plano universal.

      La fiesta comienza y termina, prácticamente, con el doctor Torrent. Este es el primer invitado en llegar a la fiesta. Posteriormente, y como si fuera una marea que va creciendo poco a poco, van llegando, tranquilamente, el resto de los invitados. 

      El final es bastante más brusco. La mayoría de los asistentes a la fiesta salen de casa  de los Poch de manera apresurada, cuando irrumpe en el salón el elemento discordante con el resto de la sociedad que participaba de ella.

      Será también el doctor Torrent el que cierra la narración al ser el último invitado en abandonar la casa junto con el matrimonio Pibernat.   

     De lo que no tenemos ninguna duda es de que Pla esun escritor realista, cuyo objetivo fundamental es laexactitud. Por este motivo, Pla ha escrito tan pocas novelas. Le interesa más plasmar la realidad en sus escritos. Aunque también le interesa incluir en sus descripciones realistas fragmentos ensayísticos.


20 de enero de 2015

¿Quién es Josep Pla?



      Josep Pla es un escritor español en lengua catalana, aunque también escribió algunas obras en castellano. Se le considera uno de los grandes escritores españoles del siglo XX. 
      
       Josep Pla nació en Palafrugell,  el 8 de marzo de 1897, en el seno de una familia rural. Lo que más deseaban sus padres era que su hijo tuviera una buena formación. 

      Josep era el mayor de cuatro hermanos. Estudió el bachillerato en el Colegio de los Maristas de Gerona. Posteriormente, cursó sus estudios en la Universidad de Barcelona, donde estudió la carrera de Derecho, aunque nunca llegó a ejercer como abogado. 

      Fue en su época de universitario, en Barcelona, donde entró en contacto con algunos círculos literarios, particularmente con las tertulias del Ateneu


      Como ya hemos dicho, Pla no ejerció como abogado y orientó su vida profesional hacia el periodismo. Ejerció su oficio de periodista, mayoritariamente, como corresponsal en el extranjero en distintos destinos: París, Madrid, Portugal e  Italia, donde entró en contacto con los intelectuales más relevantes de aquel momento.

      Según el periódico en el que colaboraba, escribía indistintamente en catalán y en castellano: La Publicidad, La Veu de Catalunya, de Barcelona; El sol y Fígaro, de Madrid, hasta la Guerra Civil española.


       En 1924, a causa de un artículo crítico con la política militar en el Protectorado español de Marruecos, sufrió un proceso militar que le impidió regresar a España en los años siguientes.


      En abril de 1931, la misma mañana de la proclamación de la República le envían a Madrid  como corresponsal parlamentario de La Veu de Catalunya, lo que le permitió vivir en directo el nuevo régimen. Sus crónicas desde Madrid se convirtieron en documentos de gran valor histórico. Estas crónicas han quedado recogidas en su obra “Madrid”. 

      A Pla, no se le puede considerar ni antirrepublicano ni antimonárquico, sino un pragmático que buscaba la estabilización y modernización del país.

      En un primer momento, manifestó cierta simpatía por la República, aunque de forma temprana quedó desencantado de ella, debido al curso que toman los acontecimientos, hasta llegar a considerarla una locura.

      Durante La Guerra Civil vivió en Francia e Italia. No se sentía seguro ni en Madrid, ni en Barcelona, y viaja a Marsella, en septiembre de 1936. Le acompaña Adi Enberg, nacida en Barcelona pero de origen noruego, con la que mantenía una relación desde hacía años. 

 

      Ella trabajaba para el Servicio de Información de la Frontera Noreste, un servicio de espionaje franquista. Algunos investigadores de la vida de Josep Pla, afirman, que colaboró también con Adi Enberg en estas tareas de espionaje.


      En 1939, volvió a fijar su residencia en Barcelona y, condicionado por las circunstancias políticas, comenzó a escribir exclusivamente en castellano. En esa época trabajó como subdirector de La 

      Vanguardia, bajo las ordenes de Manuel Aznar y escribió artículos para el semanario Destino, ubicado en Burgos, lo que le volverá a permitir viajar por todo el mundo.  

      En 1946 realizó un primer intento para publicar sus obras completas, pero este proyecto queda paralizado por la muerte de su editor, Josep Maria Cruzet. 

      Pla nunca había querido atarse hasta ese momento a ningún editor, aunque había un acuerdo tácito para que Cruzet editara siempre sus obras. Asimismo, podemos ver la estrecha relación y la afinidad de visión de la situación cultural de la época, en la magnífica estampa que Josep Pla hizo de Cruzet en su obra “Homenots”

      A la muerte Cruzet, tomó su relevo, en Destino, el editor Josep Vergés, con el que Pla sintió una identidad y una confianza absolutas. Pla firmó con Vergés un contrato en exclusiva para la publicación de su obra en Destino.

      Finalmente, la obra de Josep Pla queda conformada por 46 volúmenes, publicados por Ediciones Destino. 
      
      La obra de Pla, parece ofrecer una ingente diversidad de temas: políticos, de viajes, gastronómicos, novelas, ensayos sociológicos, memorias etc. Pero, realmente, si observamos el conjunto de su obra, veremos que se trata de una extensa y detallada crónica de su época. 

      Josep Pla murió en Llofriu (Girona) en 1981.


      Este último otoño de 2014, treinta años después de su muerte, Josep Pla parece haberse puesto de moda. 

       En septiembre, Sergio Gaspar publicó la novela “Viento de tramontana”, que tiene a Josep Pla como protagonista. 

      También se ha publicado su “Quadern Gris” en inglés con el título de “The Grey Notebook”, en Nueva York, por The New York Review of Books y que ha suscitado muy buenas críticas.

        La editorial Destino, ha publicado en noviembre de 2014, tres diarios inéditos de Pla con el título de “La vida Lenta”

19 de enero de 2015

Patrick Modiano – Breve apunte


Patrick Modiano es uno de los escritores más representativos de la novela francesa actual. Su nombre había aparecido durante varios años en las quinielas como candidato al Nobel y ahora, cuando ya nadie lo esperaba, se lo han concedido.

Este premio, ha sido una sorpresa, incluso, para el propio escritor que cuando lo recibió declaraba: “El Nobel ha sido como un desdoblamiento de personalidad, como si se lo hubieran concedido a alguien que se llamaba como yo”

Cuáles han sito los factores determinantes para que a Modiano se le haya concedido el premio Nobel de literatura?

Indiscutiblemente tiene unos valores literarios considerables, como la sencillez absoluta carente de toda ampulosidad innecesaria: “Más bien daba la impresión de que no querían perder el tiempo en detallitos insignificantes y, sobre todo, que evitaban hablar si no tenían nada que decir” El horizonte

El valor de las historias de Modiano, entre otras cosas, consiste en que consigue configurar una historia, a partir de una sería de retazos, muchas veces inconexos, de la memoria y que como todos los recuerdos, no se puede tener la seguridad de que ocurrieran de la manera en que el personaje los recuerda. 

Al principio de cada novela, Modiano nos ofrece una serie de datos con la única conexión aparente, de pertenecer a la memoria de un mismo personaje, con los que Modiano conseguirá formar un cuerpo narrativo consistente.

Asimismo, la forma sencilla de la literatura de Modiano no se puede separar de los valores morales de su fondo y que han conseguido consolidar su valor literario.

Aquí podríamos discutir si la literatura es solo el arte de la palabra y como decía Ortega y Gasset:  “Vida es una cosa, poesía es otra –piensan o, al menos sienten. No los mezclemos. el poeta empieza donde el hombre acaba” en su obra La deshumanización del arte, o bien tomamos la literatura como vehículo de transmisión de valores morales.

Tanto los admiradores de Modiano como sus detractores declaran que siempre escribe una misma novela. Realmente,  Modiano ha realizado una “Comedia humana” de los recuerdos y de una época problemática de París, en la que todos los personajes, forman parte, cada uno con su vida, de una misma obra.

Modiano, que  no tuvo formación universitaria y que desde muy joven (publicó su primera novela con veintitrés años) quiso dedicarse a escribir, se vio influido de una manera decisiva por Raymond Queneau, fundador de Oulipo (grupo de experimentación literaria creado en 1960 formado por escritores y matemáticos franceses que buscan crear nuevas formas de escritura. Intentan unificar las matemáticas y la literatura. Así, conceptos como restricción semántica, fonética, combinatoria, fractal)…, se traerán desde las matemáticas para aplicarse sobre el material propio de la literatura).

Queneau dio clases particulares de geometría a Modiano durante el bachillerato y también en el Liceo Henri-IV de París. Además era amigo de su madre. De ahí surgió una honda amistad que ha durado toda la vida. Queneau apoyó al joven Modiano desde sus inicios como escritor.

Raymond Queneau explicaba a Modiano que el escribía sus obras partiendo de ecuaciones matemáticas.

Quizá podamos encontrar algún indicio matemático en las obras de Modiano.

Modiano parece escribir por necesidad, parece contarnos su propia historia, desear con una autoterapia encontrar su propia identidad: “Inmóvil, con los ojos bien abiertos, me voy despojando del grueso caparazón de escritor inglés bajo el que llevo veinte años escondido. No moverse. Esperar a que finalice el descenso a través del tiempo, como quien salta en paracaídas. Tomar tierra en el Paris de antaño. Visitar las ruinas y rebuscar entre ellas los vestigios de uno mismo. Intentar responder a todas las preguntas que quedaron pendientes” El barrio perdido.

Lo que es indiscutible, es que Modiano ha sido el único novelista de su generación que ha sacado a la luz pasajes de un pasado oscuro de los barrios de París, especialmente durante la ocupación alemana y el gobierno colaboracionista de Vichy. Pasajes de la historia francesa muy desconocidos para la mayoría. En su obra Dora Bruder dice: “Tengo la impresión de ser el único en establecer el vínculo entre el París de aquel tiempo y el de hoy, el único que recuerda todas esas minucias”. “Los policías para asuntos judíos destruyeron todos los ficheros, todos los atestados de los interrogatorios practicados tras las redadas o las detenciones individuales llevadas a cabo en la calle. Si yo no diera fe de ello, no quedaría huella de la presencia de esa desconocida y de la de mi padre en un coche celular en febrero de 1942, en los Campos Elíseos”. “El equipo dedicado a los registros estaba compuesto por siete hombres, siempre los mismos, Y una mujer. Nadie sabía sus nombres. Eran jóvenes y algunos todavía viven. Pero no es posible identificarlos” Dora Bruder

El pasado familiar de Modiano ha sido determinante para que este adquiriera una postura comprometida frente a ciertos pasajes de la historia francesa tomada con valentía. 

Los franceses han aceptado su literatura de una forma calurosa y a diferencia de otros premios Nobel, Modiano es ampliamente conocido y reconocido en su país.

También en España, se habían publicado la mayoría de sus novelas, antes de concedérsele el Nobel, con bastante buena aceptación.

Los temas recurrentes de los que nos habla Modiano en sus obras, además de la Ocupación y la Resistencia, son: el significado de la figura paterna, la búsqueda de la identidad perdida, la juventud perdida sin objetivos que no encuentran una continuidad en la edad presente, un suceso que provoca una ruptura con el pasado que dejo abierto un abismo sobre el que no se ha podido tender ningún puente… 

El pasado está lejano pero al mismo tiempo muy presente: “Siempre había imaginado que podría encontrar en lo hondo de algunos barrios a las personas a quienes había conocido en la juventud, con la edad y el aspecto de antes, Llevaban en ellos una vida paralela, resguardados del tiempo… En los pliegues secretos de aquellos barrios aún vivían Margaret y los demás tal y como eran por entonces. Para llegar a ellos, había que conocer pasadizos secretos que cruzaban por los edificios, calles que parecían a primera vista callejones sin salida y no venían en el plano. En sueños, sabía cómo llegar partiendo de tal estación de metro concreta. Pero, al despertarse, no sentía ya la necesidad de comprobarlo en el París real. O más bien, no se atrevía” El horizonte,  y por supuesto la soledad: “Había leído en alguna parte que un primer encuentro entre dos personas es como una herida leve que ambos notan y que los despierta de su soledad y su embotamiento. Andando el tiempo, cuando pensaba en su primer encuentro con Margaret Le Coz, se decía que no habría podido ocurrir más que de aquella forma: allí, en aquella boca de metro, cuando los lanzaron uno contra otro. Y pensar que cualquier otra tarde, en el mismo lugar, habrían bajado por la misma escalera y habrían cogido el mismo metro sin verse… Pero ¿seguro que habría ocurrido así?” El horizonte.

Para los personajes de Modiano, la búsqueda del pasado es una necesidad. Este encuentro con el pasado no supone para ellos, sólo un reencuentro con los recuerdos, sino que todos tuvieron alguna experiencia que marcó sus vidas y sienten la necesidad de cerrar, si fuera posible, ese pasado que quedó abierto, como un padecimiento latente que ocasionalmente reaparece y que produce una sensación de falta de arraigo a las cosas presentes: “Le entraban mareos al pensar en lo que habría podido ser y no había sido” En el café de la juventud perdida.

Esta falta de arraigo está producida por un comienzo de vida, en el pasado, sin una familia en la que apoyarse y sentirse acogido y orientado. Es como si a los personajes de Modiano el inicio de sus vidas les hubiera robado una brújula, unos cimientos, que proporcionan una infancia feliz en la que sentirse protegido y seguro, tan necesaria en muchas situaciones de la vida adulta: ”Tales fragmentos de recuerdos correspondían a esos años en que las encrucijadas nos salpican la vida y se nos abren tantas veredas que nos vemos en dificultades para decidirnos por una u otra” El horizonte.  
Los personajes de Modiano buscan una identidad perdida: “Cuantos destellos en lo hondo de aquella oscuridad, Unos destellos tan débiles que cerraba los ojos  se concentraba, buscando un detalle evocador que le permitiese reconstruir el conjunto pero no había conjunto, sólo fragmentos, partículas de polvo de estrellas. Le habría gustado sumergirse en esa materia oscura, empalmar uno a uno los hilos rotos, sí, ir hacia atrás para sujetar las sombras y saber más acerca de ellas. Imposible” El horizonte, “ Siempre he creído que hay lugares que son imanes y te atraen si pasas por las inmediaciones. Y eso de forma imperceptible, sin que te lo malicies siquiera. Basta con una calle en cuesta, con una acera al sol, o con una acera a la sombra, o con un chaparrón y te llevan a ese lugar, al punto preciso en el que debías encallar” En el café de la juventud perdida.

Esta búsqueda de la identidad la vemos reflejada en toda su obra, así como por ejemplo en: El barrio perdido, El café de la juventud perdida, La calle de las tiendas oscuras, Dora Bruder… 

Todos sus personajes buscan su identidad y todos centran sus averiguaciones en París, en unos escenarios similares: Los cafés, las calles, algunos edificios, el metro… 

Todos estos personajes son habitantes de paso, en habitaciones de hotel o apartamentos prestados o alquilados. Son personas siempre en transito, todo está cargado de provisionalidad y de una atmósfera onírica que se mueve entre la realidad y la irrealidad como en una neblina permanente: “A veces, nos acordamos de algunos episodios de nuestra vida y necesitamos pruebas para tener la completa seguridad de que no lo hemos soñado”. El horizonte.

Realmente los personajes de Modiano no son auténticos personajes, son figuras desdibujadas bajo una neblina fantasmagórica. 

En estas obras Modiano se ve influido por la situación y los recuerdos que el tenía y había vivido en su infancia. Por razones laborables sus padres apenas podían atenderle y además de las causas laborales se adivina, en ellos, un desafecto hacia él. Vivió alejado de ellos y fue educado por sus abuelos. 

Sus personajes son de un tipo que claramente se distinguen de las personas que viven unas vidas aparentemente orientadas y seguras, que ellos envidian, como en el cuento infantil La pequeña cerillera de Hans Christian Andersen, cuando esta mira a través de los cristales de la ventana y ve que aquellas otras personas tienen una vida alegre y acogedora en su casa y pasan un día de Navidad en un ambiente tranquilo y confortable:  “…es un día de frío y un cielo gris que nos hacen sentir más intensamente la soledad y presentir con más fuerza que una tenaza se cierra” (Dora Bruder).“Lo que le había llamado la atención de los Ferne era la total confianza que tenían, aparentemente, en sus cualidades intelectuales y morales, aquella seguridad en sí mismos cuyo secreto le habría gustado tanto que le proporcionasen”, “ ¿Qué consejos y qué ayuda esperaba del profesor Ferne y de su mujer? Nada más salir del piso aquella noche soltó la carcajada. Estaba con Margaret en el ascensor –un ascensor de puertas acristaladas en cuyo asiento corrido se había sentado– y no controlaba ya aquella risa irresistible, Se la contagió a Margaret. ¿Pedir a unos abogados que lo defendieran de qué? ¿De la vida? le costaba imaginarse a sí mismo delante del profesor Ferne y de la letrada Suzanne Ferne, ellos tan solemnes y él cayendo en confidencias, intentando explicarles la sensación de culpabilidad que sentía desde niño, sin saber por qué, y aquella impresión desagradable de ir caminando muchas veces por arenas movedizas….” El horizonte

Se observa un sentimiento de inferioridad en los personajes. Estos, en su mayoría, no son capaces de desarrollarse como adultos porque sienten que hay otras personas superiores a ellos que les manipulan: “Así que existían personas que no habías escogido a quienes no les pedías nada, y en las que ni siquiera te habías fijado al cruzarte con ellas; y es gente sin saber por qué , quería impedirte que que fueras feliz” El horizonte. 

Por eso necesitan reencontrarse con un pasado que les oprime y del que necesitan liberarse: “Le parecía que estaba llegando a una encrucijada de la vida, o más bien a una linde desde la que iba a poder lanzarse hacia el futuro. Por primera vez tenía en la cabeza la palabra porvenir; y otra palabra: horizonte. Aquellas noches, las calles desiertas y silenciosas del barrio eran líneas de fuga que desembocaban todas en el provenir y en el horizonte” El horizonte.

Finalmente algunos de sus personajes encuentran una luz en el horizonte y otros seguirán buscando el faro que les ilumine.

“Y si la felicidad consistía en esa embriaguez pasajera que experimentaba aquella tarde, entonces, por primar vez en mi vida, era feliz” Más allá del olvido.

(Pilar Aguilar)

14 de enero de 2015

Patrick Modiano nos dice…



“Cuando empiezo un libro, no sé bien adónde voy. Estoy igual que el lector, no sé nada y la cosa se va definiendo poco a poco, a medida que uno avanza. Es como conducir un coche sin ninguna visibilidad, uno no sabe si está al borde del barranco o en una autopista»


“Hablo de cosas dolorosas y de las que quiero liberarme de una vez por todas, de cosas que me son extrañas pero que me han afectado…»



“Nunca pensé hacer otra cosa (…) No tenía ningún título, ni ningún objetivo concreto. Pero es difícil para un escritor joven empezar tan pronto. En realidad, prefiero no leer mis primeros libros. No es que no me gusten, pero ya me reconozco a mí mismo, como un actor viejo que se ve a sí mismo actuando de joven»


”Durante un tiempo he tenido un sueño recurrente: sueño que ya no tengo que escribir más, que soy libre. Pero, vaya, resulta que no soy libre, que sigo despejando el mismo terreno, con la impresión de que nunca se acaba»
10 de diciembre de 2014




Una Navidad
Tanto el cuento “Una Navidad” como “Un recuerdo navideño” son historias basadas en los recuerdos que Capote tenía de su infancia en Alabama. 


Estas dos narraciones las escribió en el que el llamo su cuarto período creativo, en un momento de decadencia personal tanto física como emocional.


Capote, que dijo de sí mismo que era el padre de la literatura de no ficción, realizaba la conversión de la realidad en literatura y como vemos en los dos textos que hemos leído, consigue efectivamente, hacer literatura, arte de la cotidianidad y además con un lenguaje sencillo accesible a todos los lectores. 


No seremos capaces de distinguir lo que verdaderamente es fruto de la realidad, de sus experiencias vividas o de su imaginación.


Capote, al igual que Buddy, fue un niño abandonado por sus padres, en un pueblo de Alabama, con los parientes de su madre. Era la época de la Depresión. El dinero era escaso y la vida parecía lenta y muy apegada a lo cotidiano. Esto contrastará con la vida que después tuvo Capote en la gran ciudad, especialmente en Nueva York. 


En “Una Navidad” Capote nos cuenta la historia de como Buddy tuvo que ir a pasar una Navidad con su padre a Nueva Orleans saliendo de su entorno familiar, en el que a pesar de todo, era feliz. 


En el transcurso de esta historia, Buddy perderá la ilusión por Papá Noel, al descubrir a su padre poniendo los regalos en el árbol, aunque finalmente gracias a una prima mayor, Sook, una mujer ligeramente tullida,  lo recobrará y comprenderá el verdadero sentido de Papá Noel. Por ese motivo, decidirá, aconsejado por su amiga, felicitar a su padre la Navidad y decirle que le quiere.


El cuento esta estructurado en dos partes. Capote nos muestra la primera parte indicándolo de forma expresa, en el propio cuento. Esta primera parte es una pequeña introducción autobiográfica.  


La segunda parte es la narración de la historia en sí misma. Aunque realmente, las dos son partes del cuento. Como en todas las obras de Capote, no podremos distinguir entre realidad y ficción.


Esta historia, está realmente narrada de forma redonda e incluye un viaje iniciático.


La historia comienza en Alabama en casa de los parientes de la madre de Buddy, que es donde  él realmente vive. A continuación Buddy realizará el viaje que le cambiará y le hará madurar para volver  finalmente a Alabama donde Sook le ayudará a asimilar y madurar las vivencias que Buddy ha  experimentado en la ciudad.


La historia está narrada en primera persona, lo que nos hace sentirnos más próximos al protagonista.


Buddy nos cuenta una historia de su infancia desde un punto de vista adulto. La historia está narrada en su mayor parte en tiempo pasado, en pretérito imperfecto de indicativo.


El protagonista es un personaje redondo, que evolucionará y se transformará en el viaje y con la ayuda de Sook y que al final de la historia poco tendrá que ver con el Buddy ingenuo del principio del cuento.


El viaje a Nueva Orleans, para pasar la Navidad con su padre, resulta duro para Buddy pero se convierte en un viaje iniciático para él, ya que parte de Alabama con una idea infantil de la Navidad y regresa con una idea y comprensión de ésta, completamente adulta. Aunque Sook no le acompaña en el viaje a Nueva Orleans, sí será su compañera de viaje hacia la madurez.

En el cuento, Truman Capote aprovecha para enseñarnos un padre mujeriego y no solo mujeriego, sino que vive de mujeres mayores que él. 


Es una crítica a todos los padres, que como el de Buddy de “Una Navidad” y como el suyo propio, no son capaces de tomar la responsabilidad de su paternidad y se dejan llevar por vidas alocadas. Casi podríamos decir vidas inmaduras. 


Buddy, al final de su viaje, ayudado por Sook, se hace cargo del espíritu de la Navidad y ofrece a su padre el mejor regalo que este pudiera haber deseado. 


Se lo ofrece en forma de tarjeta postal, que además su padre conservará durante toda su vida,  donde le felicita la Navidad y finalmente le dice que le quiere.




Un recuerdo navideño


Al igual que en “Una Navidad”, el cuento “Un recuerdo navideño”, tiene su parte autobiográfica. 


El protagonista nos narra, también en este caso, una historia de su infancia. En este cuento Capote nos indica el tiempo que hace que transcurrió la historia. Nos dice que fue una historia que transcurrió hace más de veinte años. También nos habla de la edad de Boody, unos siete años, y de la edad de su prima mayor que tiene unos sesenta y tantos. 


La técnica narrativa del comienzo de esta historia, nada tiene que ver con la de la anterior.


Un recuerdo navideño” es uno de los cuentos más celebres de Truman Capote. Es un cuento que emana gran sensibilidad sin caer en lo cursi y sensiblero. 


Desde el principio de la narración se nos hace imaginar explícitamente un escenario y a unos personajes, como si nos dispusiéramos a ver una película o una obra de teatro. 


Al comienzo, la descripción de la escena empieza con esos verbos, “imaginad”  y “pensad” en imperativo mientras que el resto de la historia nos la cuenta en presente, como si fuéramos los espectadores directos de lo que sucedió.


También se produce un efecto impactante, que le añade un sentido de realidad a la historia, cuando el protagonista nos dice: “La persona con la que habla soy yo”.


Estos dos elementos de su técnica narrativa transforman la narración en visual y muy cinematográfica.


El personaje que acompaña a Buddy durante todos los acontecimientos que nos cuenta Capote, es una viejita, algo tullida y que se nos presenta sin nombre, aunque Buddy se referirá a ella como “mi amiga”.


En los dos cuentos, Capote consigue mover los sentimientos del lector y producir diferentes emociones de admiración y de pena.  


En las dos historias y con alguna variante que podría ser fruto de la transformación que aporta a los hechos el recuerdo, podría tratarse de la misma persona. Esa viejita, pariente de Buddy que le ayuda a crecer y que le ofrece toda la ternura y comprensión que un niño necesita para ser feliz.


Se nos presenta a la amiga de Buddy como niña, pero más que una niña podríamos pensar que ha sido una persona lo suficientemente sabia para adaptarse a una vida que no hubiera podido cambiar. Busca los recursos para encontrar la felicidad en las pequeñas cosas que le son permitidas hacer y desarrolla su afectividad volcándose en Buddy y en el segundo cuento, “Un recuerdo Navideño” volcándose en sus “amigos” con la realización de un montón de tartas. Esta actividad le producirá una sensación de placer muy gratificante.


Tanto “Una Navidad” como “Un recuerdo navideño” son dos historias que, además de tocarnos la fibra sensible con el tema navideño, la familia etc. tratan ambas sobre el valor de la amistad perdurable, el saber aprovechar y disfrutar de las cosas pequeñas que ofrece la vida y el saber aceptar las circunstancias que a veces no se pueden cambiar. 


Si leemos con atención esta cita de la obra de Capote “Los perros ladran”, encontraremos en ella, prácticamente, la esencia de su obra.


En su libro “Los perros ladran” Truman Capote dice: “Cuando era niño jugaba a un juego pictórico. Observaba, por ejemplo, un paisaje: árboles, nubes y caballos desperdigados por la hierba; a continuación escogía un detalle de esa visión global –pongamos por caso la hierba inclinándose en la brisa– y lo enmarcaba con las manos. entonces ese detalle se convertía en la esencia del paisaje, y recogía, en su miniatura prismática, la verdadera atmósfera de un panorama demasiado grande como para poder abarcarlo de otro modo

(Pilar Aguilar)