12 de septiembre de 2014

Carta de Tolstói

Querida Sonia:
Desde hace mucho tiempo me atormenta la discordancia entre mi vida y mis convicciones. Obligaros a vosotros a modificar vuestra vida, vuestros hábitos, a los que yo mismo os acostumbré, no he podido; y tampoco he podido abandonaros, pensando en que privaría a los niños, mientras éstos fueron pequeños, de esa pequeña influencia que yo podría tener en ellos y que además, les causaría un dolor; pero ya no puedo seguir viviendo como he vivido estos últimos dieciséis años, ora luchando y exasperándoos, ora cayendo yo mismo en esas tentaciones a las que estoy acostumbrado y de las que me encuentro rodeado, y he decidido hacer en este momento lo que hace mucho tiempo deseo hacer: irme.
Como los hindúes que cuando llegan a los sesenta años se van al bosque, yo, como todo anciano religioso, quiero dedicar los últimos años de mi vida a Dios, y no al tenis, a bromas, a juegos de palabras o chismes, así que yo, que estoy por cumplir setenta años, con todas las fuerzas de mi alma anhelo esta tranquilidad, esta soledad y, si no una concordancia plena, por lo menos no una divergencia tan estridente entre mi vida y mis convicciones, entre mi vida y mi conciencia.
Si lo hiciera abiertamente habría súplicas, recriminaciones, discusiones, quejas, podría perder fuerza y no llevar a cabo lo que he decidido, y es algo que debo hacer, Y, por eso, por favor, perdonadme si esta acción os hace daño, y que vuestra alma, sobre todo la tuya, Sonia, permita que me vaya, y no me busques, y no te lamentes, y no me condenes.
El hecho de que me haya ido no demuestra que estuviera yo descontento contigo. Sé que no podías, literalmente no podías ni puedes ver ni sentir como yo, y por lo tanto no podías ni puedes cambiar tu vida y hacer sacrificios en aras de algo que tú no reconoces.  Y por lo tanto no te condeno, al contrario, con amor y gratitud evoco los largos treinta y cinco años de nuestra vida en común, sobre todo la primera mitad de este tiempo, cuando tú, con la abnegación maternal que caracteriza tu naturaleza, con enrome energía y firmeza llevaste a cabo aquello para lo que creías estar hecha. Me diste a mí y al mundo lo que podías darnos; nos diste mucho amor maternal y abnegación, y es imposible no apreciarte por ello. Pero durante el último período de nuestra vida, desde hace quince años, nos hemos ido separando. no puedo reconocerme culpable porque sé que no cambié para mí ni para la gente, sino porque no podía ser de otra manera. No puedo culparte por no haberme seguido, te doy las gracias y te recuerdo y recordaré con amor cuanto me diste. Adiós, Sonia querida.
Sinceramente tuyo.

Lev Tolstói
10 de julio de 2014

«Paraíso inhabitado» – Breve apunte

                                       Paraíso inhabitado
Paraíso inhabitado” es la historia de una niña, Adriana, perteneciente a una familia acomodada, durante los años de la Segunda República.  La historia está narrada de forma realista pero en esa realidad se va entremezclando la fantasía. Adriana camina siempre entre la pérdida de las ilusiones y los sueños de la infancia, entre la cruda realidad y la fantasía como medio para la supervivencia. 

Ana María Matute sufrió una profunda depresión que le mantuvo alejada de la escritura durante casi dos décadas. La depresión le fue muy difícil de superar. En 1983 interrumpió su silencio con “Sólo un pie descalzo” que ganó el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil. 

Paraíso inhabitado es una obra que pertenece a la segunda época de Ana María Matute como escritora. Son muchos los ingredientes de esta obra que recuerdan  a “Primera memoria”, su gran novela de la primera época, anterior a la depresión, escrita en 1960, que contiene claros tintes autobiográficos. La novela “Primera memoria” trata sobre el mundo de la guerra vivido indirectamente por unos adolescentes, pero esta historia quedaba reducida a un ámbito realista. 

Durante su depresión, Ana María Matute comenzó a escribir “Olvidado rey Gudú”. Esta novela supuso la salida de ese ámbito realista y la entrada en el mundo de la fantasía que ya nunca abandonó.  “Paraíso inhabitado” podría ser considerada como la unión entre los dos mundos: el real de “Primera memoria”  pero mezclado con todos los ingredientes de la fantasía de “Olvidado rey Gudú”,.

Adriana crea un mundo de ilusión que intenta mantener como si se tratara de una coraza ante los desagradables acontecimientos que le rodean tanto en su entorno familiar como socialmente. Quizá, este caminar entre realidad y la fantasía como forma de autodefensa tiene que ver con las vivencias de la infancia y la vida en general de Ana María Matute.

Esa dualidad entre realidad y ficción encuentra uno de sus símbolos en el cuento del Rey Cuervo. El último capítulo de este cuento, Adriana lo intuye pero nunca lo llega a leer. Incluso cuando al final de la historia la madre de Gavrila le regala el libro del Rey Cuervo, como recuerdo, el último capítulo no está.

Ana María Matute acuñó un nombre para los escritores de esta época que tuvieron la experiencia de vivir una guerra civil pero desde la perspectiva de un niño casi adolescente. 

El nombre que acuñó Ana María Matute para esta generación fue la de los “jóvenes asombrados”.

Como le sucede a Adriana en esta historia probablemente, nadie les cuenta como es la realidad.

En el caso de Adriana, como en el de Ana María y en el de, seguramente, otros muchos niños de la época, es una niña extremadamente sensible y observadora. Se da cuenta de que en la sociedad que le rodea está pasando algo terrible pero quiere y no quiere saber. Tiene miedo. Se refugia en su mundo.

Adriana necesitaba protección. Apoyo y comprensión. En su casa no encuentra este apoyo más que en la Tata María y algo más en la Tata Isabel.

Su madre debido a su situación personal no puede, no sabe o no se siente con fuerzas para atenderle como ella necesita.

En esa situación encuentra un amigo, Gavrila, que pasara no solo a ser un amigo sino mucho más, su primer amor, su siamés.

Gavrila tendrá su función en la historia y cuando desaparece el dolor de Adriana será enorme pero ella le tendrá dentro y esto le ha hecho cambiar. Tiene otra fuerza interior, otra seguridad. 

Ya en la primera página de la obra aparece el unicornio, la pequeña Adriana nos cuenta cómo vio correr al unicornio… hasta que desapareció por una de las esquinas del marco. 

En el último párrafo de la novela, Adriana hablando con su tía Eduarda le pregunta si alguna vez volverá a ver al unicornio. La respuesta será: “Los unicornios nunca vuelven”.

Durante toda la novela Adriana, que no encuentra su paraíso,  necesitará la ayuda de protectores como la Tata María e Isabel, personas bondadosas como Teo, cómplices  con más experiencia como la tía Eduarda y un príncipe como Gavrila.  

También necesitará, para poder vivir fuera del paraíso, fantasías como el unicornio, las sombras del patio, la alfombra de rombos azules y marrones , el teatrillo de Gavrila, aprender a volar para poder olvidarse de aquellas piedras que le pesaban en el estómago y que se las producían los gigantes, Sant Maur, las profesoras… porque el mundo mágico se podrá superponer a la realidad, gracias a la magia infantil de una mirada pura llena de esperanza e ilusión.

No podemos decir que para Ana María Matute la fantasía sea un medio para conseguir algo sino un fin en si mismo. 

Encontramos pocas personas como ella que no quieren  abandonar el paraíso aunque sean conscientes de la realidad. 

Esta fantasía no tiene nada que ver con conjuros, magos ni utopias ideológicas. El paraíso para ella no es de naturaleza fantástica porque es realmente la fantasía. Ana María cree en el paraíso porque tiene fantasía y tiene fantasía porque cree en el paraíso.

El unicornio vive en el paraíso que Adriana no puede habitar porque los gigantes no se lo permiten.

Tiene que vivir en sociedad y actuar como la sociedad espera de ella y aunque Adriana se resiste a seguir los dictados de esta tampoco podrá alcanzar su paraíso.

El libro esta contado con un lenguaje sencillo lleno de naturalidad, bajo la mirada de alguien que sigue conservando la fantasía y que se niega rotundamente a perderla, es decir el libro se escribe desde el punto de vista de una persona adulta, pero con la visión limpia y aun llena de ilusiones de un  niño que ve el mundo real, que le asusta, pero que vive en él de una manera valiente arropando a la fantasía que siente como necesaria.

Esta obra tiene un estilo tan simple y puro que asombra, las palabras fluyen de forma natural, sin ninguna ampulosidad. 

La obra está llena de poesía cada una de sus frases nos transmite un mensaje desde una perspectiva, la perspectiva de Ana Maria Matute, desde un mundo simultáneamente adulto e infantil. El texto ofrece mensajes de amor y muerte, de amparo y desamparo, de compañía y soledad. 

Finalmente encontramos un mensaje de esperanza cuando Adriana dice: “siempre te esperaré”, aunque ella es consciente de que los unicornios, como le dice su tía Eduarda, cuando se van no vuelven.

¿Quizá el unicornio no se fue del todo? ¿Esperará el unicornio a Adriana en su paraíso? ¿Encontrará finalmente Adriana su paraíso?

Probablemente el paraíso no es algo al margen de la realidad sino que es ese “cuarto oscuro” donde algunos consiguen guarecerse al abrigo del frío exterior y tomar aliento para poder continuar en la batalla de la realidad. 

(Pilar Aguilar)



11 de junio de 2014

«Del amor y otros demonios» – Breve apunte

“Del amor y otros demonios” es una novela que se desarrolla en Cartagena de Indias a mediados del siglo dieciocho, en un momento en el  que la ciudad había perdido su importancia como puerto. La Habana le había quitado su primacía como puerto principal de trata de esclavos en Hispanoamérica. 
El creciente contrabando de los piratas ingleses y de los esclavos, muestran la decadencia del imperio español y el decreciente dominio en sus colonias: “Pero la ciudad no era la de antes. El mercado principal de esclavos de había trasladado a La Habana, y los mineros y hacendados de estos reino de Tierra Firme preferían comprar su mano de obra de contrabando y a menor precio en las Antillas inglesas”.
En el momento en el que transcurre la historia, la ciudad de Cartagena había caído en decadencia y paralelamente, como símbolo de la decadencia de la colonización, también la casa de los Marqueses de Casalduero  estaba prácticamente en ruina,                                                                                                                                                                               incluso lindaba con un manicomio para mujeres. “La casa había sido el orgullo de la ciudad hasta principios del siglo. Ahora estaba arruinada y lóbrega, y parecía en estado de mudanza por los grandes espacios vacíos u las muchas cosas fuera de lugar.En los salones se conservaban todavía los pisos de mármoles ajedrezados u algunas lámparas de lágrimas con colgajos de telaraña”, “Todo estaba saturado por el relente opresivo de la desidia y las tinieblas. Lo único que quedaba de las grandezas señoriales del primer marqués eran los cinco mastines de presa que guardaban las noches”.
La novela nos narra la situación en la que se vivía en aquel momento. Como en todas las épocas de decadencia se sufría una crisis de valores tradicionales en cuanto a las relaciones humanas, legales, institucionales y reigiosos. Abrenuncio, el médico, en un momento que estaba con Cayetano Delaura, el sacerdote: “Lo invitó a que lo visitara. Cayetano le explicó que no podía salir a la calle sin licencia. Abrenuncio o le dio importancia. `Si usted conoce las debilidades de estos reinos, sabrá que las leyes no se cumplen por más de tres días´.
La historia nos cuenta la vida de Sierva María hija de don Ygnacio de Alfaro y Dueñas, segundo Marqués de Casalduero, y su esposa mestiza Bernarda Cabrera.
Aunque racialmente Sierva María es europea y mestiza, espiritualmente es africana. En ella se mezclen simbólicamente las sangres de las tres culturas más importantes de Colombia 
Desde su nacimiento Sierva María fue repudiada por su madre: “La madre la odió desde que le dio de mamar por la única vez, y se negó a tenerla con ella por temor de matarla. Dominga de Adviento la amamantó, la bautizó en Cristo y la consagró a Olokun, una deidad yoruba” 
La niña nació sietemesina y además su madre la había concebido sin amor y con engaños:  “Bernarda le abrió entonces sus entrañas para que él se viera dentro a la luz del día. Le contó cómo fue que su padre la mandó con el pretexto de los arenques y los encurtidos, cómo lo engañaron con el truco viejo de la lectura de la mano, cómo acordaron que ella lo violara cuando él se hacía el desentendido, y cómo habían planeado la maniobra fría y certera de concebir a Sierva María para atraparlo de por vida”, “ Era demasiado esperar que además de todo tuviera que amar a esa pobre sietemesina, o a usted, que ha sido la causa de mis desgracias”.
El odio sustituye al amor en la relación de Benarda con su hija, por eso y sin ninguna resistencia por parte del padre, la madre expulsa a Sierva María del ámbito familiar, social e incluso racial, cediéndola a Dominga de Adviento y al espacio donde viven los esclavos africanos que había en la casa del marqués de Casalduero. 
El día que Sierva María cumplía 12 años, le envian junto con una esclava a realizar las compras para su fiesta. les habían prohibido acercarse al puerto donde se realizaba la veta de esclavos. Ellas deciden no hacer caso de la prohibición y al  al cruzar por el mercado un perro rabioso muerde Sierva María en el tobillo izquierdo. El mismo perro ya había mordido a tres personas más y les había contagiado la rabia.  Al pasar los días, Sagunta una india del pueblo que había visto lo sucedido va a casa del marqués y se lo cuenta. El marqués le pregunta a Sierva María por aquello y con toda naturalidad ella lo niega. 
Todos estos acontecimientos llegaron a oídos del Santo Oficio y el Obispo manda a llamar al Marqués, que le aconseja que interne a Sierva en el convento de Santa Clara donde Dios se encargará de ella. 
Sierva María es internada y su comportamiento se considerará, por parte de la Abadesa de este convento, como una posesión por parte de las fuerzas malignas; es allí donde comienzará su martirio ya que el Santo Oficio junto con la Abadesa deciden exorcisarla y le otorgan el cargo de exorcista a Cayetano Delaura.
Este se dará cuenta de que realmente no estaba poseída y de que su comportamiento se debe a que la niña a pesar de ser blanca ha sido educada para comportarse como negra. Delaura también descubrirá el amor con ella.
Delaura no podrá mantener su secreto y se lo confesará al Obispo que le castigará enviándolo a un hospital de leprosos para que se encargue de ellos. 
En ese momento el Obispo se hará cargo del problema de Sierva María sometiéndole a una serie de métodos crueles con la idea de sacar el demonio de su cuerpo con lo que finalmente conseguirán terminar con su vida.
El Marqués se arrepentirá de no haber querido a su hija y se culpará por haberla dejado en manos de los esclavos.
Uno de los temas fundamentales de los que trata la obra es el de las relaciones humanas y en particular el de las relaciones amorosas. La relación de los padres de Sierva María es igual de decadente que la situación económica y social del país, como la que emprenderán más tarde Sierva María y Cayetano Delaura que será una relación tormentosa y sin solución. Estas relaciones constituirán un símbolo de los nuevos tiempos. La situación anterior estaba en decadencia y los nuevos tiempos no habían encontrado aun un camino. Estaba todo por hacer. Había que buscar nuevos valores tanto sociales como económicos y morales.
García Márquez, en esta obra, trata también el tema del amor al que siempre imprime un carácter difícil. Él ha escrito no sólo una, sino tres novelas de forma consecutiva, en las que indaga en el problema del amor y los afectos. 
Del amor y otros demonios es la tercera de la serie. esta novela tiene un papel fundamental en la visión que tiene García Márquez de las relaciones amorosas. En la obra imprime su visión irónica de estas relaciones que las ve como si fueran un código de conducta aprendida en las obras literarias pero que son comportamientos evitables y reconducibles.
Los amores y las relaciones apasionadas e irrefrenables las ve como una excusa perfecta para la creación literaria.
En esta novela, el autor, también usará el amor como excusa para la creación pero le dará un carácter simbólico y extremadamente irónico, lo que dará lugar a situaciones esperpénticas y absolutamente exageradas, tanto que en su lectura se pasa del asombro a la risa. 
Otro tema, destacable, es el tratamiento de lo africano en la historia y en la realidad cultural de Colombia. 
García Márquez en otras de sus obras ya había tratado el tema africano, pero solo de forma tangencial. En  “Del amor y otros demonioseste tema ocupa una posición central: “Dominga de Adviento, una negra de ley que se gobernó la casa con puño de fierro hasta la víspera de su muerte, era el enlace entre aquellos dos mundos. Alta y ósea, de una inteligencia casi clarividente, era ella quien había criado a Sierva María. Se había hecho católica sin renunciar a su fe yourba, y practicaba ambas a la vez, sin orden ni concierto”.
La niña, Sierva María, simboliza a las tres culturas pero en un momento de transición lleno de intolerancias en el que otros personajes más tradicionales no son capaces de entender ni de aceptar la diferencia con el otro:  “En aquel mundo opresivo en el que nadie era libre, Sierva María lo era: sólo ella y sólo allí. De modo que era allí donde se celebraba la fiesta, en su verdadera casa y con su verdadera familia”, “La niña se mostraba como era. Bailaba con más gracia y más brío que los africanos de nación, cantaba con voces distintas de la suya en las diversas lenguas de África, o con voces de pájaros y animales, que los desconcertaban a ellos mismos. Por orden de Dominga de Adviento las esclavas más jóvenes le pintaban la cara con negro de humo, le colgaron collares de santería sobre el escapulario del bautismo y le cuidaban la cabellera que nunca le cortaron…”, “ Empezaba a florecer en una encrucijada de fuerzas contrarias”. 
García Márquez en la obra también critica la intolerancia con lo diferente y la violencia con la que se trata a los diferentes. 
Esta intolerancia se ve claramente, cuando el obispo y las monjas del convento deciden que Sierva María está endemoniada, al no ser capaces de entenderla solo quieren transformarla para que sea igual que ellos e intentan conseguirlo por medio de la represión con su reclusión que terminará con ella. “Es un secreto a gritos que tu pobre niña rueda por los suelos presa de convulsiones obscenas y ladrando en jerga de idólatras”, “No ocurrió nada desde entonces que no fuera atribuido al maleficio de Sierva María. Varias novicias declararon para las actas que volaba con unas alas transparentes que emitían un zumbido fantástico”, “Cuando la guardiana abrió la puerta, la celda de Sierva María exhaló un vaho de podredumbre. La niña yacía bocarriba en la cama de piedra sin colchón, atada de pies y manos con correas de cuero. Parecía muerta, pero sus ojos tenían la luz del mar”.
La historia está contada a través de un prólogo y cinco  capítulos. 
El prólogo, firmado por el autor, nos explica como surgió la idea para escribir la novela pero al mismo tiempo es parte de la propia novela y da al lector una sensación de realidad. 
La historia se desencadena cuando, una mañana de 1949, su jefe de redacción, Clemente Manuel Zabala, le envía, a García Márquez, sin mucho interés a cubrir una noticia que en principio no tenía ninguna importancia: “No encomendó una tarea concreta a ningún redactor. Minutos después se enteró por teléfono de que estaban vaciando las criptas funerarias del antiguo convento de Santa Clara, y me ordenó sin ilusiones: Date una vuelta por allá a ver qué se te ocurre”. 
Cuando el autor se halla en el lugar donde se produce la noticia, sucede algo que despertará sus recuerdos, acerca de una leyenda que le contó su abuela cuando era pequeño: “A mí, en cambio, no me pareció tan trivial, porque mi abuela me contaba de niño la leyenda de una marquesita de doce años cuya cabellera le arrastraba como una cola de novia, que había muerto del mal de rabia por el mordisco de un perro, y era venerada en los pueblos del Caribe por sus muchos milagros”, “La idea de que esa tumba pudiera ser la suya fue mi noticia de aquel día, y el origen del libro”.
El prologo es un puente de transición entre la realidad y la fantasía. Cuando la cabellera cobriza y resplandeciente de veintidós metros de largo surge de la tumba, en ese momento  comienza la historia, la fantasía.
La apertura de la tumba es la puerta metafórica que usa García Márquez para ¿volver al pasado? ¿iniciar una historia de fantasía?
Como en otras de sus novelas García Márquez, vuelve en esta obra, al pasado de América Latina para encontrar allí el espacio narrativo de la historia, así como sus personajes.
Además de los protagonistas la novela tiene otros personajes como Abrenuncio que es un judío portugués exiliado en las colonias españolas, un médico educado y comprensivo que no cree ni en Dios ni en la ciencia. Representa la parte escéptica y en cierto modo desengañada de todo. Actúa como contrapunto entre tanto comportamiento exagerado. “‘Los libros no sirven para nada,’ dijo Abrenuncio de buen humor. ‘La vida se me ha ido curando las enfermedades que causan los otros médicos con sus medicinas’. Se niega a participar en el drama de amor y sexo, pero por otra parte entierra a su querido caballo de cien años de edad en tierra santa. Abrenuncio parece haber perdido la esperanza en la rehabilitación del hombre.
Cayetano Delaura es un jesuita es una de las voces más racionales de la historia, aunque cuando conoce a Sierva María se deja llevar por la pasión. Por una parte se sentirá  liberado de tanta razón y por otro se sientirá abrumado por su pasión. 
El obispo Toribio de Cáceres es un hombre enfermo y asmático que perdió su fe en el pasado. Sin embargo, irónicamente, es el defensor más fanático de la Inquisición. Le dice al marqués, cuando este le confiesa que ha perdido la fe en Dios: “Así que lo esencial no es que tú no creas, sino que Dios siga creyendo en ti” 
Mientras el obispo y el marqués deberían ser las figuras representantes de la autoridad y con más fuerza frente al resto. Deberían representar al poder colonial, en realidad, son personajes débiles. Los dos se nos presentan con frecuencia tumbados. El marqués se acuesta solo en su hamaca y el obispo necesita recostarse para aliviar el asma. 
El marqués intentará poner orden en su casa ruinosa y para eso lo primero será expulsar a los negros, a los que teme por desconocimiento y que casi le han invadido la casa. El marqués, en este caso, representa el poder colonial. Así, intentará que la jerarquía tradicional de la raza y el poder queden salvaguardados aunque realmente sólo será un intento ya que la decadencia la lleva el marqués en su interior.
Los demás personajes de la novela se preocuparán de afirmar la pureza de su sangre blanca impondrán su dominio y sus valores por medio de la religión, el rechazo y finalmente la violencia. 
En esta narración se entremezcla lo onírico, lo lúdico, lo fantástico, el absurdo, lo mítico y el modo de pensar de las distintas culturas tradicionales que conviven en ella.
El tiempo narrativo que utiliza el autor es la técnica de Flash Back, los hechos se narran de forma desordenada. El narrador realiza constantes cambios en el tiempo y espacio. El texto rompe el orden lógico y cronológico. La narración no está escrita de manera lineal desde el principio hasta el final. García Márquez utiliza en esta narración técnicas similares a las del montaje cinematográfico.
En cuanto al lenguaje, podemos decir que es un lenguaje muy rico en el que el autor utiliza arcaísmos, neologismos y extrangerísmos. García Márquez busca explotar al máximo la capacidad expresiva de la lengua.
¿Por qué el autor habla en el título de la novela  del amor y de otros demonios?
El amor es el demonio principal en esta obra que llena a los personajes, en un principio, de fuerza vital y al final acaba consumiéndoles. 
¿Cuales son los otros demonios? Los otros demonios son la intolerancia que trajeron los colonizadores, en este caso, a Colombia. La cristianización, el tribunal eclesiástico de la inquisición, la tiranía impuesta por la ignorancia de una sociedad, de un pueblo, en donde debían convivir culturas y etnias diferentes.
En Del amor y otros demonios, lo que impide el éxito del verdadero amor no es sólo un ambiente de alienación existencialista, sino también el racismo y la opresión de una sociedad colonial que previene que los individuos logren disfrutar el amor.
El amor ha sido identificado como metáfora de la enfermedad en la obra de García Márquez, El amor es una enfermedad que infecta, e incluso mata, a los que la contraen.
De hecho, al final de Del amor y otros demonios, Sierva María supuestamente ha muerto de amor: “La guardiana que entró a prepararla para la sexta sesión de exorcismos la encontró muerta de amor en la cama con los ojos radiantes y la piel de recién nacida”
(Pilar Aguilar)

8 de junio de 2014

Realismo mágico

El realismo mágico es un género literario de mediados del siglo XX. Los autores que practican este género, tratan de presentarnos lo fantástico como real.
Entre sus principales exponentes están el guatemalteco Miguel Ángel Asturias y el colombiano Gabriel García Márquez.
También destacan autores como el gallego Álvaro Cunqueiro, Juan Rulfo con “Pedro Páramo”, Arturo Uslar Pietri con su cuento “La lluvia” , Elena Garro con “Los recuerdos del porvenir”Pablo Neruda, Laura Esquivel de México con “Como agua para chocolatey Alejo Carpentier, de Cuba.
A García Márquez siempre se le ha asociado con el realismo mágico. De hecho, se le considera el autor  más importante de este género. El realismo mágico  usa la yuxtaposición de la fantasía y el mito con la realidad cotidiana.
García Márquez experimenta con sucesos poco tradicionales que se encuentran imbricados en una realidad, de manera que todo sucede de forma fluida como si fuera lo más cotidiano, aunque la historia sea terrible o extraordinaria.  
Un ejemplo de esto puede ser, en “Cien años de soledad” cuando un personaje que está tendiendo la ropa, asciende repentinamente al cielo. Alejo Carpentier dice que el estilo de estas obras es lo real-maravilloso, que se le ha etiquetado con el nombre de realismo mágico.  
Probablemente a los lectores europeos nos cuesta ver la realidad en la que se inspiran los autores del realismo mágico. Aunque sí somos capaces de sentir la magia de las historias que nos cuentan. Probablemente esto es el resultado de la convivencia dentro de una sociedad más homogénea en cuanto a cultura, tradiciones, religión y raza.
García Márquez crea un mundo que parece cotidiano pero en el que siempre ocurren sucesos extraordinarios. Podríamos decir que se trata de un escritor realista porque cuenta lo verdadero, lo extraordinario y fantástico como si realmente fuera posible, como si pudiéramos pasar de un mundo a otro de una forma natural.

El mismo autor, García Márquez, ha declarado:  “No hay en mis novelas una línea que no esté basada en la realidad”. (Pilar Aguilar)
7 de junio de 2014

¿Quién es García Márquez?

Gabriel García Márquez es un escritor, novelista, cuentista, guionista y periodista colombiano, nacido en Aracataca el 6 de marzo de 1927.  En 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura. 
Es conocido familiarmente y por sus amigos Gabo desde que Eduardo Zalamea Borda subdirector del diario El Espectador, comenzara a llamarle así.
Gabriel García Márquez es hijo de Gabriel García y de Luisa Márquez. Cuando  Gabriel y Luisa, sus padres se enamoraron, el padre de Luisa, coronel del ejercito se opuso a esta relación, dado que Gabriel García era un telegrafista y no lo consideraba adecuado para su hija. Además era hijo de madre soltera. El padre de Luisa, envió a su hija fuera de la ciudad con el fin de separarlos pero Gabriel hizo todo lo posible por no perderla. la cortejó con serenatas de violín, poemas de amor, innumerables cartas y frecuentes mensajes telegráficos. Finalmente la familia de Luisa admitió la relación y les dio permiso para casarse.
Esta historia de cortejo y enredo, inspiró a García Márquez para escribir su novela “El amor en los tiempos del cólera”.
Creció en un mundo mágico, lleno  de supersticiones en el que su abuela tuvo mucha influencia. El mismo declaró: ”Yo me acostumbré a vivir dentro de ese mundo y he seguido siempre viviendo en el mismo. Yo soy sumamente supersticioso y hago interpretaciones de mis propios sueños. Lo que pasa es que tengo mis propias supersticiones no la superstición del número trece, o la de no pasar por debajo de la escalera”.
En sus años más jóvenes, Gabriel García Márquez participó de un círculo literario llamado el grupo de Barranquilla. Gracias a este grupo comenzó a leer las obras de Hemingway, Joyce, Woolf, y Faulkner. Al mismo tiempo también realizó un estudio de obras clásicas por las que se vio muy influido.
García Márquez comenzó su carrera siendo periodista al mismo tiempo que estudiaba derecho. Entre los años 1948 y 1949 escribió para el diario El Universal de Cartagena. Desde 1950 hasta 1952, escribió en El Heraldo de Barranquilla una  columna con el seudónimo de Septimus. García Márquez tomó nota de su tiempo en El Heraldo.
Su primer cuento, “La tercera resignación”, fue publicado en 1947 en un periódico de Bogotá, El Espectador.
Sus primeros trabajos fueron cuentos que se publicaron en el mismo periódico desde 1947 hasta 1952. Durante estos años publicó un total de quince cuentos.
Gabriel García Márquez quería ser escritor pero su primera novela “Cien años de soledad” no vio la luz hasta 1967.
Tardó dieciocho meses en escribir la novela. El martes 30 de mayo de 1967 salió a la venta en Buenos Aires la primera edición. Tres décadas después se había traducido a 37 idiomas y vendido 25 millones de ejemplares en todo el mundo.  A pesar de que el libro salió a  la venta sin ningún tipo de publicidad, fue un éxito total. La novela agotó su primera edición en dos semanas.
Gabriel García Márquez ha sido considerado uno de los autores más importantes del realismo mágico. Su obra más conocida es la novela “Cien años de soledad”, una de las más representativas de este género literario.
En las obras de García Márquez se puede encontrar una obsesión por captar la identidad cultural latinoamericana y particularizar los rasgos del mundo caribeño. Asímismo, trata de plasmar las normas sociales establecidas en esta parte del mundo. 
Asimismo, podemos encontrar otros temas recurrentes como: la soledad, el amor y los afectos, las relaciones humanas, la violencia y la crítica a la no aceptación de lo diferente.
Cien años de soledad ha sido una novela que ha tenido una gran influencia en los novelistas importantes de todo el mundo. La novela hace una crónica de la familia Buendía en el pueblo de Macondo, que fue fundado por José Arcadio Buendía. Puede ser considerada una obra de realismo mágico.
Con motivo de la conmemoración del IV centenario de la primera parte del Quijote la Real Academia Española y la Asociación de Academias publicaron una edición popular. Esta publicación tuvo tanto éxito en los dos años en los que se ha estado vendiendo que las Academias han proyectado una serie de ediciones conmemorativas de los grandes clásicos hispánicos de todos los tiempos. Las Academias realizaron el IV Congreso Internacional de la Lengua Española y la Academia Colombiana propuso homenajear a Gabriel García Márquez, quien pocos días antes del Congreso cumpliría ochenta años, con una cuidada edición popular de Cien años de soledad, novela que, a lo largo de cuarenta años 1967-2007, han leido millones de lectores. Con esta decisión las Academias han considerado esta obra, como obra literaria universal. por considerarla parte de los grandes clásicos hispánicos de todos los tiempos.
En 1982 García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura, según la Academia Sueca el premio se le concedió «por sus novelas e historias cortas, en las que lo fantástico y lo real son combinados en un tranquilo mundo de imaginación rica, reflejando la vida y los conflictos de un continente». 

Fue el primer colombiano y el cuarto latinoamericano en ganar un Premio Nobel de Literatura. Al recibir el premio declaró: «Yo tengo la impresión de que al darme el premio han tenido en cuenta la literatura del subcontinente y me han otorgado como una forma de adjudicación de la totalidad de esta literatura».” (Pilar Aguilar)
15 de mayo de 2014

«84 Charing Cross Road» – Breve apunte

84, Charing Cross Road ¿novela? ¿autobiografía? ¿compilación de cartas? Podemos decir que es una novela epistolar. Este género es muy tradicional en la literatura anglosajona.

El libro es una colección de cartas de la propia autora a un librero inglés en el período de posguerra de la segunda guerra mundial. La peculiaridad del libro está en que no surge como creación, sino de la necesidad de contar una historia real.

Los protagonistas de la novela, Helene y Frank irán acercándose y conociéndose de manera epistolar, a lo largo de treinta años. Desde la primera carta advertimos un tono personal: “digamos que soy una escritora pobre amante de los libros antiguos”. Como ya hemos dicho la obra se desarrolla a lo largo de treinta años. Comienza un 5 de octubre de 1949.

En ese momento Inglaterra se encontraba sumida aun en plena época de racionamiento. Los apuros económicos, la pasión por los libros antiguos, la literatura, sobretodo, inglesa y las diferencias culturales y de costumbres entre Estados Unidos e Inglaterra son los temas centrales de esta novela epistolar. Helene se encuentra en una situación económica muy justa cuando descubre el anuncio de Marks & Co. Una de las librerías de la Charing Cross londinense.

La primera carta es su carta de presentación para los empleados de la librería. En ella explica que es una escritora amante de los libros pero con pocas posibilidades económicas. Helene se muestra en esta carta directa y deja claro cuales son sus necesidades y cual es



el precio que puede pagar: “Les adjunto la lista de mis necesidades más apremiantes. Si disponen ustedes de ejemplares limpios de segunda mano de algunos de los libros de la lista, y a un precio que no rebase los 5 dólares por unidad…” La primera carta de la librería tiene un tono más formal.


Llama la atención que, en aquella época de necesidad, estuvieran dispuestos a enviar un paquete con libros hasta Estados Unidos, con la confianza de que la factura les sería satisfecha sin problemas.

En la tercera carta Helene resalta la diferencia entre la edición de libros americanos, más funcionales, y la belleza de las ediciones inglesas: “Casi temo tocar estas páginas de tacto tan suave que semejan de pergamino y de un fuerte color crema. Acostumbrada al blanco apagado y a las cubiertas de cartón rígido de los libros americanos, Jamás supuse que un libro así pudiera proporcionar un placer tan gozoso al sentido del tacto.

En la carta del ocho de diciembre de 1949 da un paso para acercarse a su interlocutor en la librería. Quiere saber con quien habla, no le gusta dirigirse a un frío “Señores”. Aquí también expresa claramente su pasión por los libros antiguos: “Me encantan esos libros de segunda mano que se abren por aquella página que su anterior propietario leía más a menudo. El día en que me llegó el ejemplar de Hazlitt, se abrió por una página en la que leí.”Detesto leer libros nuevos.” Y saludé como a un camarada a quienquiera que lo hubiera poseído antes que yo” En esta misma carta envía un paquete con alimentos para la Navidad dirigido a los empleados de la librería.


Helene no quiere mantener una mera relación comercial. Para ella los libros son mucho más que un mero producto y desea tener una relación más personal con aquellos que se encuentran en otro continente, con otros problemas distintos a los suyos y que le proporcionan el placer de conseguirle unos maravillosos libros. Ediciones, muchas de ellas, de ensueño que como ella misma dice abochornan a sus estanterías.

En la carta del 20 de diciembre, en la firma, aparece por primera vez el nombre de su interlocutor, Frank Doel. La carta es una carta de agradecimiento personal de los empleados de la librería. No se trata de una carta comercial. En ella habla del mercado negro y del racionamiento de alimentos. Helene enamorará al personal de Marks & Co. por sus gustos literarios, por su espontaneidad y generosidad, así como por su sentido del humor y por su habilidad para irles introduciendo en su vida personal sin resultar ni entrometida ni maleducada. Por este motivo y sobre todo, en un principio, las cartas más atractivas son las que escribe Helene.

Con la introducción de su mundo personal, Helene Hanff consigue salirse del puro epistolario para pasar a urdir una trama novelesca que resultará conmovedora.

Frank Doel, empleado de la librería e interlocutor principal de Helene en este epistolario se presentará, como buen inglés, mucho más formal y reservado. Frank tardará casi cuatro años en tratar a Helene de una manera más cercana y dejará de llamarla señorita Hanff y pasará a llamarla Helene en la carta del 14 de febrero de 1952: “Estoy completamente de acuerdo en que ya va siendo horma de que me apee del “señorita” cuando le escriba. la verdad es que no soy tan estirado como puedo haberle dado a entender; pero, puesto que las copias de las cartas que le he escrito van a parar a los archivos de la oficina, me parecía más apropiado emplear un tratamiento más formal.” A continuación en la misma carta, que traspasa después de tanto tiempo el ámbito comercial, Frank escribe: “Esta carta, sin embargo, no tiene nada que ver con los libros, y no haré ninguna copia”. Pero ya no volverá a darle el tratamiento de “señorita” en sus cartas y se dirigirá a ella como “Querida Helene”.

Cuando Frank muere su propia esposa comunica a Helene el fallecimiento y le dice:”No me importa reconocer que a veces me he sentido muy celos de ti, porque Frank disfrutaba leyendo tus cartas y todas ellas, o muchas, revelaban un sentido del humor muy parecido al suyo. También he envidiado tu facilidad de escribir”

Con su simpatía y atractivo, Helene conseguirá que se amplíe el número de personas de Marks & Co. que le escriben e incluso algunos no empleados como la mujer de Frank. En esta obra, nos asombran los amplísimos conocimientos de literatura que tenía Helene Hanff, que no era más que una modesta escritora. Sobretodo nos llama la atención el profundo conocimiento de ensayistas ingleses del XVIII y XIX.




También Helene muestra su admiración por Inglaterra que queda muy bien representada por la librería y su entorno. Así como el juego que estará pendiente durante toda la obra del posible viaje de Helene para conocerles y que no se realiza por falta de medios económicos, hasta que finalmente consigue viajar cuando ya la librería a cerrado y Frank ya ha muerto. (Pilar Aguilar)

14 de mayo de 2014

¿Quién es Helene Hanff?

Helene Hanff fue una escritora estadounidense que nació en Filadelfia en 1916 y falleció en New York, el 9 de abril de 1997. Es conocida por ser la autora del libro “84 Charing Cross Road”. De esta novela epistolar, se han realizado numerosas versiones para el teatro y la televisión así como la película del mismo nombre. Helene empezó escribiendo obras de teatro y gracias a una beca consiguió instalarse en Manhattan, aunque no tardó en quedarse en la miseria. Escribió decenas de obras sin que nadie se las quisiera producir. La situación económica de Helene era muy precaria cuando descubrió el anuncio de Marks & Co., una de las librerías de ocasión de la calle Charing Cross de Londres. No tardardó en ponerse en contacto con ellos. Desde la primera carta Helene imprimió a su correspondencia un tono muy personal. Era el año 1949. Inglaterra vivía aun en pleno racionamiento. La pasión por los libros y los apuros económicos, tanto de Helene como de su interlocutor Frank Doel será lo que conseguirá darle a esta correspondencia el tono especial que la hizo triunfar y que consiguió ayudar a la autora a vivir tanto en el sentido material como en el intelectual e incluso en ocasiones en el afectivo. Como ya hemos dicho, Helene Hanff se quedó muy pronto sin el dinero de la beca y abandonó la universidad que ya no pudo pagarse. Ella misma se hizo cargo de formarse intelectualmente y de adquirir una importante cultura literaria. Dedicó todo su tiempo libre a estudiar en la biblioteca pública, donde buscaba libros de y sobre literatura Inglesa. La mayoría de los libros que consultaba eran de escritores de los siglos XIX y XX. La autora quería, sobretodo, las grandes obras de la literatura inglesa: Shakespeare, Milton, Chaucer, la Biblia, etc. En un momento dado de su “autoformación”, encontró el libro “Sobre el arte de la escritura” de Sir Arthur Quiller-Couch, profesor de literatura inglesa en la Universidad de Cambridge. Este libro la dejó impresionada por su sencillez y por la claridad de su escritura. Desde ese mismo momento, decidió estudiar con «Q», aunque no estuviera totalmente de acuerdo con todo lo que decía. La realidad de la vida le obliga a buscar un trabajo. Se involucró en el teatro de su comunidad y se convirtió en agente de publicidad para el Guild Theater de Nueva York. También trabajó como lectora para el Departamento de Paramount Pictures Historia de Nueva York. Aunque, en ningún momento, abandonó su formación y siguió con la lista de lectura de literatura inglesa clásica que se había propuesto leer. A la muerte de Quiler Helene sufrió como si hubiera perdido a un verdadero amigo pero lo siguió sintiendo con ella a través de sus libros y de los libros que él recomendaba y que Helene deseaba comprar y conservar. Por este motivo resultó tan enriquecedor para ella el hallazgo del anuncio de la librería londinense «Marks & Co. del 84 de la calle Charing Cross. Helene les solicitaba los libros que ella ya había leído en la biblioteca pero que quería conservar y de esta forma comenzó la correspondencia que le llevaría a la fama. Su historia, La historia real de Helene Hanff y también la de su epistolario es, en definitiva, la de una mujer tenaz, en busca de la cultura y el conocimiento. (Pilar Aguilar)