Paraíso inhabitado
«Paraíso inhabitado» – Breve apunte
“Paraíso inhabitado” es la historia de una niña, Adriana, perteneciente a una familia acomodada, durante los años de la Segunda República. La historia está narrada de forma realista pero en esa realidad se va entremezclando la fantasía. Adriana camina siempre entre la pérdida de las ilusiones y los sueños de la infancia, entre la cruda realidad y la fantasía como medio para la supervivencia. Como le sucede a Adriana en esta historia probablemente, nadie les cuenta como es la realidad.
En el último párrafo de la novela, Adriana hablando con su tía Eduarda le pregunta si alguna vez volverá a ver al unicornio. La respuesta será: “Los unicornios nunca vuelven”.
Durante toda la novela Adriana, que no encuentra su paraíso, necesitará la ayuda de protectores como la Tata María e Isabel, personas bondadosas como Teo, cómplices con más experiencia como la tía Eduarda y un príncipe como Gavrila.
También necesitará, para poder vivir fuera del paraíso, fantasías como el unicornio, las sombras del patio, la alfombra de rombos azules y marrones , el teatrillo de Gavrila, aprender a volar para poder olvidarse de aquellas piedras que le pesaban en el estómago y que se las producían los gigantes, Sant Maur, las profesoras… porque el mundo mágico se podrá superponer a la realidad, gracias a la magia infantil de una mirada pura llena de esperanza e ilusión.
No podemos decir que para Ana María Matute la fantasía sea un medio para conseguir algo sino un fin en si mismo.
Encontramos pocas personas como ella que no quieren abandonar el paraíso aunque sean conscientes de la realidad.
Esta fantasía no tiene nada que ver con conjuros, magos ni utopias ideológicas. El paraíso para ella no es de naturaleza fantástica porque es realmente la fantasía. Ana María cree en el paraíso porque tiene fantasía y tiene fantasía porque cree en el paraíso.
El unicornio vive en el paraíso que Adriana no puede habitar porque los gigantes no se lo permiten.
Tiene que vivir en sociedad y actuar como la sociedad espera de ella y aunque Adriana se resiste a seguir los dictados de esta tampoco podrá alcanzar su paraíso.
El libro esta contado con un lenguaje sencillo lleno de naturalidad, bajo la mirada de alguien que sigue conservando la fantasía y que se niega rotundamente a perderla, es decir el libro se escribe desde el punto de vista de una persona adulta, pero con la visión limpia y aun llena de ilusiones de un niño que ve el mundo real, que le asusta, pero que vive en él de una manera valiente arropando a la fantasía que siente como necesaria.
Esta obra tiene un estilo tan simple y puro que asombra, las palabras fluyen de forma natural, sin ninguna ampulosidad.
La obra está llena de poesía cada una de sus frases nos transmite un mensaje desde una perspectiva, la perspectiva de Ana Maria Matute, desde un mundo simultáneamente adulto e infantil. El texto ofrece mensajes de amor y muerte, de amparo y desamparo, de compañía y soledad.
Finalmente encontramos un mensaje de esperanza cuando Adriana dice: “siempre te esperaré”, aunque ella es consciente de que los unicornios, como le dice su tía Eduarda, cuando se van no vuelven.
¿Quizá el unicornio no se fue del todo? ¿Esperará el unicornio a Adriana en su paraíso? ¿Encontrará finalmente Adriana su paraíso?
Probablemente el paraíso no es algo al margen de la realidad sino que es ese “cuarto oscuro” donde algunos consiguen guarecerse al abrigo del frío exterior y tomar aliento para poder continuar en la batalla de la realidad.
(Pilar Aguilar)
Del amor y otros demonios
«Del amor y otros demonios» – Breve apunte
Realismo mágico
¿Quién es García Márquez?
84, Charing Cross Road
«84 Charing Cross Road» – Breve apunte
84, Charing Cross Road ¿novela? ¿autobiografía? ¿compilación de cartas? Podemos decir que es una novela epistolar. Este género es muy tradicional en la literatura anglosajona.
El libro es una colección de cartas de la propia autora a un librero inglés en el período de posguerra de la segunda guerra mundial. La peculiaridad del libro está en que no surge como creación, sino de la necesidad de contar una historia real.
Los protagonistas de la novela, Helene y Frank irán acercándose y conociéndose de manera epistolar, a lo largo de treinta años. Desde la primera carta advertimos un tono personal: “digamos que soy una escritora pobre amante de los libros antiguos”. Como ya hemos dicho la obra se desarrolla a lo largo de treinta años. Comienza un 5 de octubre de 1949.
En ese momento Inglaterra se encontraba sumida aun en plena época de racionamiento. Los apuros económicos, la pasión por los libros antiguos, la literatura, sobretodo, inglesa y las diferencias culturales y de costumbres entre Estados Unidos e Inglaterra son los temas centrales de esta novela epistolar. Helene se encuentra en una situación económica muy justa cuando descubre el anuncio de Marks & Co. Una de las librerías de la Charing Cross londinense.
La primera carta es su carta de presentación para los empleados de la librería. En ella explica que es una escritora amante de los libros pero con pocas posibilidades económicas. Helene se muestra en esta carta directa y deja claro cuales son sus necesidades y cual es
el precio que puede pagar: “Les adjunto la lista de mis necesidades más apremiantes. Si disponen ustedes de ejemplares limpios de segunda mano de algunos de los libros de la lista, y a un precio que no rebase los 5 dólares por unidad…” La primera carta de la librería tiene un tono más formal.
Llama la atención que, en aquella época de necesidad, estuvieran dispuestos a enviar un paquete con libros hasta Estados Unidos, con la confianza de que la factura les sería satisfecha sin problemas.
En la tercera carta Helene resalta la diferencia entre la edición de libros americanos, más funcionales, y la belleza de las ediciones inglesas: “Casi temo tocar estas páginas de tacto tan suave que semejan de pergamino y de un fuerte color crema. Acostumbrada al blanco apagado y a las cubiertas de cartón rígido de los libros americanos, Jamás supuse que un libro así pudiera proporcionar un placer tan gozoso al sentido del tacto.
En la carta del ocho de diciembre de 1949 da un paso para acercarse a su interlocutor en la librería. Quiere saber con quien habla, no le gusta dirigirse a un frío “Señores”. Aquí también expresa claramente su pasión por los libros antiguos: “Me encantan esos libros de segunda mano que se abren por aquella página que su anterior propietario leía más a menudo. El día en que me llegó el ejemplar de Hazlitt, se abrió por una página en la que leí.”Detesto leer libros nuevos.” Y saludé como a un camarada a quienquiera que lo hubiera poseído antes que yo” En esta misma carta envía un paquete con alimentos para la Navidad dirigido a los empleados de la librería.
Helene no quiere mantener una mera relación comercial. Para ella los libros son mucho más que un mero producto y desea tener una relación más personal con aquellos que se encuentran en otro continente, con otros problemas distintos a los suyos y que le proporcionan el placer de conseguirle unos maravillosos libros. Ediciones, muchas de ellas, de ensueño que como ella misma dice abochornan a sus estanterías.
En la carta del 20 de diciembre, en la firma, aparece por primera vez el nombre de su interlocutor, Frank Doel. La carta es una carta de agradecimiento personal de los empleados de la librería. No se trata de una carta comercial. En ella habla del mercado negro y del racionamiento de alimentos. Helene enamorará al personal de Marks & Co. por sus gustos literarios, por su espontaneidad y generosidad, así como por su sentido del humor y por su habilidad para irles introduciendo en su vida personal sin resultar ni entrometida ni maleducada. Por este motivo y sobre todo, en un principio, las cartas más atractivas son las que escribe Helene.
Con la introducción de su mundo personal, Helene Hanff consigue salirse del puro epistolario para pasar a urdir una trama novelesca que resultará conmovedora.
Frank Doel, empleado de la librería e interlocutor principal de Helene en este epistolario se presentará, como buen inglés, mucho más formal y reservado. Frank tardará casi cuatro años en tratar a Helene de una manera más cercana y dejará de llamarla señorita Hanff y pasará a llamarla Helene en la carta del 14 de febrero de 1952: “Estoy completamente de acuerdo en que ya va siendo horma de que me apee del “señorita” cuando le escriba. la verdad es que no soy tan estirado como puedo haberle dado a entender; pero, puesto que las copias de las cartas que le he escrito van a parar a los archivos de la oficina, me parecía más apropiado emplear un tratamiento más formal.” A continuación en la misma carta, que traspasa después de tanto tiempo el ámbito comercial, Frank escribe: “Esta carta, sin embargo, no tiene nada que ver con los libros, y no haré ninguna copia”. Pero ya no volverá a darle el tratamiento de “señorita” en sus cartas y se dirigirá a ella como “Querida Helene”.
Cuando Frank muere su propia esposa comunica a Helene el fallecimiento y le dice:”No me importa reconocer que a veces me he sentido muy celos de ti, porque Frank disfrutaba leyendo tus cartas y todas ellas, o muchas, revelaban un sentido del humor muy parecido al suyo. También he envidiado tu facilidad de escribir”
Con su simpatía y atractivo, Helene conseguirá que se amplíe el número de personas de Marks & Co. que le escriben e incluso algunos no empleados como la mujer de Frank. En esta obra, nos asombran los amplísimos conocimientos de literatura que tenía Helene Hanff, que no era más que una modesta escritora. Sobretodo nos llama la atención el profundo conocimiento de ensayistas ingleses del XVIII y XIX.
También Helene muestra su admiración por Inglaterra que queda muy bien representada por la librería y su entorno. Así como el juego que estará pendiente durante toda la obra del posible viaje de Helene para conocerles y que no se realiza por falta de medios económicos, hasta que finalmente consigue viajar cuando ya la librería a cerrado y Frank ya ha muerto. (Pilar Aguilar)
¿Quién es Helene Hanff?
Helene Hanff fue una escritora estadounidense que nació en Filadelfia en 1916 y falleció en New York, el 9 de abril de 1997. Es conocida por ser la autora del libro “84 Charing Cross Road”. De esta novela epistolar, se han realizado numerosas versiones para el teatro y la televisión así como la película del mismo nombre. Helene empezó escribiendo obras de teatro y gracias a una beca consiguió instalarse en Manhattan, aunque no tardó en quedarse en la miseria. Escribió decenas de obras sin que nadie se las quisiera producir. La situación económica de Helene era muy precaria cuando descubrió el anuncio de Marks & Co., una de las librerías de ocasión de la calle Charing Cross de Londres. No tardardó en ponerse en contacto con ellos. Desde la primera carta Helene imprimió a su correspondencia un tono muy personal. Era el año 1949. Inglaterra vivía aun en pleno racionamiento. La pasión por los libros y los apuros económicos, tanto de Helene como de su interlocutor Frank Doel será lo que conseguirá darle a esta correspondencia el tono especial que la hizo triunfar y que consiguió ayudar a la autora a vivir tanto en el sentido material como en el intelectual e incluso en ocasiones en el afectivo. Como ya hemos dicho, Helene Hanff se quedó muy pronto sin el dinero de la beca y abandonó la universidad que ya no pudo pagarse. Ella misma se hizo cargo de formarse intelectualmente y de adquirir una importante cultura literaria. Dedicó todo su tiempo libre a estudiar en la biblioteca pública, donde buscaba libros de y sobre literatura Inglesa. La mayoría de los libros que consultaba eran de escritores de los siglos XIX y XX. La autora quería, sobretodo, las grandes obras de la literatura inglesa: Shakespeare, Milton, Chaucer, la Biblia, etc. En un momento dado de su “autoformación”, encontró el libro “Sobre el arte de la escritura” de Sir Arthur Quiller-Couch, profesor de literatura inglesa en la Universidad de Cambridge. Este libro la dejó impresionada por su sencillez y por la claridad de su escritura. Desde ese mismo momento, decidió estudiar con «Q», aunque no estuviera totalmente de acuerdo con todo lo que decía. La realidad de la vida le obliga a buscar un trabajo. Se involucró en el teatro de su comunidad y se convirtió en agente de publicidad para el Guild Theater de Nueva York. También trabajó como lectora para el Departamento de Paramount Pictures Historia de Nueva York. Aunque, en ningún momento, abandonó su formación y siguió con la lista de lectura de literatura inglesa clásica que se había propuesto leer. A la muerte de Quiler Helene sufrió como si hubiera perdido a un verdadero amigo pero lo siguió sintiendo con ella a través de sus libros y de los libros que él recomendaba y que Helene deseaba comprar y conservar. Por este motivo resultó tan enriquecedor para ella el hallazgo del anuncio de la librería londinense «Marks & Co. del 84 de la calle Charing Cross. Helene les solicitaba los libros que ella ya había leído en la biblioteca pero que quería conservar y de esta forma comenzó la correspondencia que le llevaría a la fama. Su historia, La historia real de Helene Hanff y también la de su epistolario es, en definitiva, la de una mujer tenaz, en busca de la cultura y el conocimiento. (Pilar Aguilar)











