7 de marzo de 2018

¿Quién es Rudyard Kipling?

Rudyard Kipling nación en Bombay en diciembre 1865, durante la expansión del Imperio Británico. La reina Victoria llevaba en el trono desde 1837. 

El padre de Kipling llegó a la Bombay como profesor de la Escuela de Bellas Artes. Este había nacido en una familia de artesanos, de hecho, el mismo había trabajado como dibujante de cerámica.

Como la familia de Kipling estaba en la India, él nació como un sahib que representaba al Imperio Británico. Tuvo también una hermana que nació allí. Kipling tenía a su disposición una sirvienta portuguesa y un criado hindú. Así transcurrieron sus seis primeros años.

Estos dos criados serán para él una fuente inacabable de historias increíbles. De ellos aprendió a hablar la lengua hindi.

Cuando le llega el momento de empezar su formación, Kipling se traslada a Inglaterra a Southsea, al lado de Portsmouth, donde pasará seis años en casa de un capitán retirado de la armada, que alojaba a los niños ingleses que venían a Inglaterra desde las colonias para realizar su formación.

En aquella casa, Kipling sufrió la severidad de una educación disciplinada y rígida, además de numerosos castigos.  Lo que le llevó a ponerle el nombre de la casa de la desolación. Uno de esos castigos era obligarlo a leer, pero en su caso el castigo se volvió afición, aunque también tuvo sus consecuencias negativas: una miopía producida por muchas horas de lectura con mala iluminación. 

A consecuencia de la miopía, Kipling tuvo que renunciar a su carrera de armas para la que estaba destinado como hijo de un empleado de las colonias.

Después de los seis años, que pasó en la casa de la desolación, ingresó en el colegio United Services College que era una institución donde se educaba a los hijos de los empleados de la Indian Civil Service y de los militares.

Allí, se encontró  también con la disciplina, pero hará amigos especialmente Deresford y Dunsterville. Kipling narrará sus recuerdos en este colegio en la obra Stalky y Cia y sus amigos harán lo mismo: Beresford escribirá School days with Kipling y Dunsterville   Stalky´s adventures.

Durante su estancia en el colegio, aprenderá a respetar las normas y el orden y estos serán valores fundamentales en su vida. Desde su punto de vista, la educación deberá consistir en enseñar a respetar las normas establecidas.

En esta época, Kipling empieza a destacar en literatura y por su facilidad a la hora de componer versos y textos narrativos cargados de humor. Esta capacidad le llevará a convertirse en redactor del periódico del colegio y a conseguir la libertad para acceder a la biblioteca, siempre que lo deseara.

El director de su colegio es el que al terminar sus estudios le proporciona la posibilidad de regresar a la India para trabajar en un periódico en Lahore, ciudad en la que, en aquel momento, vivían sus padres. Su padre era el conservador del museo de Lahore.

Durante años trabaja en aquel periódico. Tendrá la responsabilidad de interpretar y redactar las noticias y se responsabiliza de que el periódico salga de forma diaria. También realiza trabajo en la calle, lo que le proporcionará un profundo conocimiento de la India. Este trabajo será también para Kipling una fuente inagotable de historias.

En 1887 será trasladado como redactor a otro periódico, en Allahabad. Aquí Kipling tendrá  también la posibilidad de conocer todos los ambientes de la India. Conocerá las enfermedades, el hambre, las guerras, etc. Después de un período de duro trabajo, el director del periódico encarga a Kipling una edición semanal que se enviará a la metrópoli y donde podrá incluir sus propios relatos.

En sus relatos Kipling narra la historia de muchas personas que no tienen relevancia social, pero a las que el autor admira porque gracias a ellos se sostiene el imperio. Para Kipling era una pirámide. En la parte superior de esta pirámide debería haber un Sahib que garantizará la ley y el orden, que para Kipling es lo que garantiza el progreso de los pueblos.

A medida que pasa el tiempo, el autor se desarrolla como periodista, pero también desarrolla su vocación literaria. A consecuencia de esto, en 1888, Kipling deja su trabajo y  después de un largo viaje en el que da la vuelta al mundo, vuelve a Inglaterra, se instala en Londres y se centra en su trabajo de escritor.

En Londres, le sorprende la fama, se dedicará a publicar sus poemas en los periódicos y conoce a las figuras literarias más relevantes del momento. 

Entre los años 1888 y 1889 recibe continuos encargos de trabajo, se edita toda su obra, es reclamado constantemente para dar conferencias y la literatura colonial se coloca a la cabeza de los gustos literarios de los lectores. Sus libros comienzan a editarse en Estados Unidos.

En 1892 Kipling contrae matrimonio y junto a su mujer realiza un viaje por Canadá y Japón. Allí los sorprenderá la quiebra del banco donde tenían depositado su dinero. A consecuencia de esta situación, deciden quedarse en Estados Unidos, donde nacerán sus hijas.

Desde el punto de vista de la producción literaria, la estancia en Estados Unidos será la más importante de su carrera. Allí publicará: El trabajo diario, Invenciones varias, Capitanes intrépidos, El libro de la jungla y el libro de las tierras vírgenes.

En 1896 Kipling, que no terminaba de adaptarse a los norteamericanos decide regresar a Inglaterra, donde escribe Stalky y Cia, que no tuvo muy buena acogida. 

En Inglaterra, en 1897, nace su tercer hijo y ese mismo año regresarán sus padres de la India y escribirá una de sus grandes obras, Kim.

En 1899 muere Josephine, la hija mayor de Kipling, y estalla la guerra anglo-bòer en África del Sur. Pese a  la situación familiar, Kipling viajará hacia el conflicto. 

Los bòers se rindieron en 1900 y las tropas inglesas ocuparon Pretoria. Kipling, que había apoyado la causa de la corona inglesa, intuye que el siglo que comienza traerá nuevos conflictos y aconseja una profunda renovación en el ejercito británico y en su armada.

De vuelta en Inglaterra, se instala en la que será su casa definitiva, donde escribirá Puck of Pooh´s Hill, y Rewards and Fairies. Las dos obras se convertirán en clásicos de la literatura infantil.

En 1907 con 42 años Kipling recibe el Premio Nobel de Literatura. A partir de ese momento se sucederán los reconocimientos. Será nombrado doctor honoris causa por varias universidades, rector electo den la Universidad de Saint-Andrews y miembro de la Academia de Ciencias Morales y Políticas de Francia.

A la edad de setenta años recibirá el homenaje del Imperio Británico y le será impuesta la medalla de oro de la Real Sociedad Literaria.

En 1915, durante la Primera Guerra Mundial, muere su hijo John.

En 1927 se forma la Kipling Society, con el propósito de difundir su obra.

Kipling fallece en Londres en enero de 1936 a los setenta y un años de edad. Ese mismo año se publica su autobiografía, Something of myself. For Friends Known and Unknown.


6 de marzo de 2018

Kim – Breve apunte

Ruyard Kipling nació y comenzó a escribir durante la época victoriana. Un período muy extenso de la historia británica que abarca desde 1832 hasta 1900. Es un período en el que se desarrolla la revolución industrial y donde el imperio británico imponía su supremacía internacionalmente.

Kipling no conocerá sólo la época victoriana, sino también la eduardiana y la georgiana.  El rey Jorge V morirá dos días después de Kipling.

A finales del XIX los escritores victorianos van desapareciendo y comienzan a aparecer los nacidos en la segunda mitad del siglo, que han sido educados en la tradición victoriana, pero sus obras van tomando un rumbo diferente.

Las relaciones sociales y del escritor con la sociedad se hacen más complicadas. Las obras ya no se escriben para complacer el gusto de la clase dominante. Comienza un período en el que los escritores hacen crítica social. Aparecen autores como Oscar Wilde, Thomas Hardy o H. G. Wells. En la línea de la novela y cuento de aventura aparece Stevenson y Kipling. La diferencia entre estos dos autores es que Stevenson escribía autenticas novelas de aventura y Kipling estaba siempre preocupado por tratar el tema de la supremacía de la cultura británica y de su capacidad educativa.

Kim se considera la obra maestra de Kipling y una de las grandes narraciones de todos los tiempos, narra la historia de Kimball O’Hara, a quien todos llaman Kim. Este era un huérfano de un soldado del regimiento irlandés y una ciudadana blanca. 

Toda la acción transcurre en la India colonial británica, donde Kim conoce a un lama tibetano que cambiará el curso de su vida. 

El lama se propone encontrar un río en el que lavar sus pecados y Kim decide acompañarle y ayudarle. 

El viaje resulta ser un viaje iniciático par Kim y al mismo tiempo el viaje esconde una misión de los servicios secretos  británicos. Al final, Kim tendrá que resolver la encrucijada de seguir en “El Gran Juego” o escoger el camino espiritual del budismo tibetano.

La obra es una mezcla entre novela de aventuras, picaresca y de espionaje, que tiene como fondo el conflicto político en Asia Central entre el Imperio Ruso y el Imperio Británico. 

Ruyard Kipling había sido educado con los valores de la ley, la obediencia y el orden como valores fundamentos para el desarrollo de cualquier pueblo. Además, tuvo la oportunidad de viajar y conocer el imperio británico y estaba convencido de la supremacía de este.

Estos valores fundamentales para Kipling están claramente plasmados en Kim, junto con la aventura, la acción y también la vida cotidiana en la India de la época.

En la obra destacan dos personajes: Kim, que busca el toro rojo, y el Lama, que busca para purificar sus pecados el  Río de la Flecha.

Los personajes de de la obra están constantemente expuestos a las dificultades de la vida y a situaciones de dureza extrema. Todo esto expresado con una prosa ágil y realista, en escenarios coloristas, seductores y magníficamente descritos. 

La obra Kim está escrita desde el punto de vista del indígena, pero con sangre de sahib.

Kipling, debido a sus circunstancias familiares, se puede decir que fue un hombre hecho a sí mismo. Su carácter se fue forjando desde la infancia en condiciones duras y difíciles de las que supo salir adelante con éxito. Esto se refleja en su novela, Kim es un niño que, por sus condiciones, se ve obligado a salir adelante por sí mismo.

Kim, se presenta casi como un pícaro que se busca la vida y se hace a sí mismo, al mismo tiempo que consigue mejorar su posición. Pero, difiere de las novela picarescas porque no se presenta como un relato autobiográfico, sino que está narrada en tercera persona por un narrador omnisciente.

La obra está escrita con sencillez e ingenuidad. Kipling es capaz de crear espacios con ambientes muy bien descritos y en su obra no falta el humor. Es un estilo realista y atractivo, describe los paisajes y ambientes de la India de forma casi cinematográfica. Kipling demuestra en su obra la preocupación por ofrecer al lector todos los detalles para que este pueda tener la imagen, lo más nítida posible, de las situaciones narradas.

En cuanto al lenguaje, podemos decir que se trata de un lenguaje sencillo y lleno de adjetivos sonoros y coloristas.   El autor se sirve de la adjetivación para caracterizar y singularizar a los personajes. Además, la obra está llena de vocablos propios de la historia que narra, palabras procedentes de la India, de sus costumbres, de su religión, de las diferentes castas etc.

Además de los temas principales que son: la importancia del imperio británico y como debía mantenerse y el valor de la enseñanza británica, así como la estimación de la persona hecha a sí misma.

También encontramos otros temas como la importancia de la astucia junto con la habilidad y la inteligencia, así como la prudencia (Kim, a pesar de ser aun un niño, es capaz de morderse la lengua y verse humillado, con tal de conseguir sus objetivos). Estas cualidades del carácter son las que hacen a Kim capaz de resolver sus problemas y desenvolverse en la vida con eficacia. Kim es un niño pícaro, curioso, muy observador y una simpatía desbordante con la que se ha ganado el apelativo de Amigo de todo el Mundo.

Tampoco debemos olvidar que el interés de la novela también reside en su parte de espionaje. De forma sorpresiva el viaje, que podríamos llamar iniciático de Kim, se transforma de manera paralela en una misión secreta del servicio de espionaje británico que le introducirá en el «Gran Juego» que enfrenta a Rusia y Gran Bretaña.

Kipling describe en su obra de manera fantástica los contrastes de la vida en la India, sus costumbres ancestrales, y el gran respeto que tienen por los ancianos.

Kipling pretendía con sus obras dar una enseñanza para la vida y en el caso de Kim , entre otras cosas, Kipling desea mostrar las cualidades necesarias para fundar y mantener un imperio. Kipling transmite en sus obras un pensamiento heroico de la vida y cree firmemente que toda sociedad debe estar dirigida por una jerarquía visible.

Esta novela fue clasificada en 2014 por The Guardian en el número 34 entre las 100 mejores novelas de la historia de la literatura escrita en lengua inglesa.

7 de febrero de 2018

¿Quién es Joseph Roth?

Joseph Roth nació el 2 de septiembre de 1894 en Brody, Galizia, en lo que en esa época era el territorio del Imperio Austro-húngaro, que hoy está dividido entre Polonia y Ucrania. Era de ascendencia judía, pero se cree que él era católico y que luchó en el ejército austriaco en la Primera Guerra Mundial. 


Con la disolución del Imperio, la patria de Roth desaparece y, en ese momento, decide establecerse en Berlín. Allí trabajará como corresponsal de varios periódicos desde 1921 hasta 1933, coincidiendo con la toma del poder de los nazis, abandona Berlín. Esto le permitió viajar por toda Europa y forjarse como un agudo observador de la situación. 

Durante los doce años que vivió en Berlín, escribía reportajes para los periódicos y se los pagaban muy bien. Además, publicó más de la mitad de su obra literaria, compuesta fundamentalmente de novelas. 

En aquellos años, publicó la que se ha considerado su obra maestra: La marcha de Radetzky (1932), así como Fuga sin fin (1927).

Roth murió en 1939, exilado en París, alcohólico y pobre. Debido a su temprana muerte no tuvo que sufrir el destino de su familia. Su mujer fue internada en un hospital para enfermos mentales y exterminada por los nazis con la repugnante excusa de mejorar la raza y el resto de su familia ingresó en los campos de concentración, donde fallecieron.  

Géza von Cziffra fue uno de sus biógrafos y según cuenta, en una ocasión le entregó, una vez, un papelito arrugado, en el que le decía: “La verdad es que a mí no se me podía ayudar en la Tierra” y le pidió que esa frase, escrita por Heinrich Kleist,  fuera escrita en su lápida. 
La frase servía para Roth pero también era la frase perfecta para Franz Tunda, el protagonista de Fuga sin fin
Roth contaba que no conoció a su padre, que vivía en un manicomio, y que había sido educado por un abuelo rabino, experto en la Torah. Pero, otras veces cambiaba la historia y decía que su padre era un funcionario austriaco corrupto y su madre una judía y pedía que le guardaran el secreto del segundo dato. 
A Roth le gustaba tanto jugar con su biografía que algunas veces decía que era católico y otras judío; a veces monárquico, anticomunista y otras comunista o capitalista. A veces, se declaraba intolerante hacia los judíos y otras veces era uno de ellos.
Como curiosidad, diré que en su funeral había militantes del partido monárquico y del comunista, así como un cura y un rabino. 
El apellido Roth viene seguramente de una concesión que quiso hacer el Emperador Francisco José de Habsburgo, a través de la que, no muchos años antes de su nacimiento, concedió a todos sus súbditos judíos apellidos alemanes. 
En primer lugar, se dio a los judíos nombres de colores: Roth, rojo; Schwarz, negro; Braun, marrón; Weiss, blanco, etc. Después añadieron a los colores la palabra “Stein” que significa piedra  y más adelante la palabra “Stern” que signifiaca estrella. De esta manera, podemos ver los apellidos Braunstern, Braunstein, Rothstern, Rothstein, etc. 
Joseph Roth vivió toda su vida de un lado para otro como en una fuga sin fin, como en su novela. vivió en cuartos de alquiler y en hoteles dependiendo de su situación económica.
Todo su equipaje consistía en algo de ropa y muchísimos papeles de notas desordenadas que escribía constantemente.
Su escritura junto con prestamos que pedía a sus amigos le daban justamente para poder vivir. 
Su gran problema fue el alcohol. Se emborrachaba todos los días.  A consecuencia de una cirrosis, hundido y desesperado murió en París a los 45 años antes de que se desencadenara la Segunda Guerra Mundial, que el había profetizado.
Algunas de sus obras más importantes son:
Hotel Savoy
Confesión de un asesino

6 de febrero de 2018

Fuga sin fin – Breve apunte

Joseph Roth escribió esta breve obra, Fuga sin fin, en 1927. El libro fue publicado por primera vez en Múnich, por el editor Kurt Wolff y en España lo publica ahora, la editorial Acantilado, traducida con esmero al español por J. L. Vernal. En la obra se ofrece una visión, bastante precisa, de la sociedad del período de entre guerras. 

La novela se escribe como si fuera un testimonio real de un europeo, Franz Tunda, que vivió unos acontecimientos decisivos para la historia de Europa.

“En las páginas que siguen voy a relatar la historia de mi amigo, camarada y correligionario Franz Tunda.

Seguiré en parte sus anotaciones, en parte sus relatos.

No he inventado ni compuesto nada, no se trata ya de “hacer literatura”. Lo más importante es lo observado.”

La historia, que transcurre entre los años 1919 y 1926 parece, en un principio, que va a narrar batallas y hechos históricos con un héroe encarnado en el personaje de Tunda, pero ya en el tercer capítulo empieza a cambiar el tono y encontramos la fina ironía de Joseph Roth.

En la novela se narra el viaje del protagonista, Franz Tunda, desde que combate como teniente del ejército austriaco en la Primera Guerra Mundial y como exiliado en Rusia hasta volver a Berlín, finalmente se instalará en París. A través de este duro viaje que Tunda tiene que realizar durante años, el narrador, Joseph Roth de la ficción, reflexiona  sobre los acontecimientos más relevantes de la Europa del primer cuarto del siglo XX. Así, nos narra la caída del Imperio Austro-húngaro, la revolución bolchevique, la decadencia de la aristocracia y ascenso de la burguesía. 

Esta novela pudo basarse en las historias que al parecer contaba su autor, Roth, cuando se encontraba en los cafés de Viena o Berlín, sobre su heroica vida en el ejercito. En innumerables ocasiones, después de haber bebido demasiado. 

El problema era que cada día cambiaba su historia, por lo que debía ser, en su mayor parte, inventada.  Debido a su condición física, no parecía ser cierto que Roth hubiera podido servir como soldado del ejercito del Imperio. Quizá, colaboró en la guerra en alguna otra función más burocrática, pero este llegó incluso a enseñar una medalla al mérito de guerra recibida por su valentía. 

Roth nació en la provincia de Galitzia en el Imperio Austro-húngaro y estaba acostumbrado a convivir con personas de otras culturas e idiomas. Esto está presente en la novela desde el primer momento.

“Tunda no tenía ninguna razón para temer que le persiguieran. Nadie lo conocía. Era hijo de un comandante austríaco y una judía polaca; había nacido en una pequeña ciudad de Galitzia donde estaba la guarnición de su padre. Hablaba polaco y había servido en un regimiento galitziano.”

Después de la Primera Guerra Mundial, Alemania y Austria se convirtieron en países intolerantes y muy nacionalistas, producto, entre otras cosas, de las dificultades económicas y de las ideologías políticas traspasadas a otros entornos de la sociedad como escritores y artistas. La libertad de expresión y la libertad artística mal entendida ayudó a promover la intolerancia que, más adelante, pasó a ser discriminación y finalmente desembocó en odio y violencia.

Por otra parte, fueron momentos en los que en algunas ciudades y en determinados estatus sociales se vivió la Belle Époque, de manera inconsciente y pensando que duraría siempre. Esta sociedad no quiso ver sus problemas y la situación se degradó tanto que terminó desembocando en la Segunda Guerra Mundial.

Joseph Roth nunca consiguió adaptarse al cambio y se vio inmerso en una sociedad en la que él no encontraba su lugar, como le sucede a Tunda, personaje protagonista de su novela Fuga sin fin.

La obra es una reflexión sobre el período entre las dos guerras, la del 14 y la del 39, provocadas, entre otras cosas, por la incapacidad de la sociedad para manejar el bienestar, en muchos casos, debido a la superficialidad y a la obsesión por vivir el presente de la mejor manera posible. Esto pudo ser el fruto de los sufrimientos padecidos durante la Primera Guerra.

Tunda salió de su patria para luchar por el Imperio al que nunca podría volver porque había desaparecido, no solo físicamente, sino su espíritu y su forma de vida. El desconcierto que produjo esto en Tunda marcará toda su vida.

Franz Tunda viajará de un lado a otro intentando encontrar un lugar que nunca encuentra, una patria perdida, una manera de vivir familiar y conocida para él. De ahí el título de la novela Fuga sin fin.

La distancia que siente Tunda hacia la sociedad que le toca vivir después de la Guerra, le permite tener una visión bastante global y acertada de la deriva hacia la que iba dicha sociedad. 

El Tunda que salió de su patria jamás contempló la posibilidad de la derrota. Siempre pensó que llegaría victorioso a su lugar de origen y que retomaría su vida: sus amigos, su novia, su familia, trabajo y posición. Pero la realidad fue muy distinta. Tunda se plantea si realmente había merecido la pena haber padecido tanto en la guerra para finalmente encontrarse en aquella situación.

En un primer momento, el protagonista de la novela cambia de identidad y adopta el apellido de la persona que le acoge: Baranowicz. Esto supuso el comienzo de una nueva vida, pero siempre con la idea de, en algún momento, recuperar al antiguo Tunda.

“Además se contaba con un final feliz y se esperaba la marcha triunfal de las tropas vencedoras por la Ringstrasse, después las insignias doradas de comandante. el Estado Mayor, y, finalmente, la graduación de general, todo ello envuelto en el suave repiqueteo de los tambores de la marcha de Radetzky.

Ahora, en cambio, Franz Tunda era un joven anónimo, sin importancia, sin título, sin dinero y sin profesión, apátrida y sin ningún derecho.”

“Le pareció más conveniente andar por Rusia con su nombre falso, que ya le resultaba tan familiar como el propio. Sólo después de haber pasado la frontera pensaba volver a utilizar sus antiguos documentos.”

“Tunda podía sacar fácilmente del bolsillo de la chaqueta el recorte con el retrato cada vez que sentía ganas de contemplar a su novia. La lloraba ya antes de haberla visto. La amaba doblemente: como a un fin y como a alguien a quien se ha perdido.”

“Junto con su desconsuelo crecía la esperanza de que sólo gracias a ese peligroso retorno volvería a ser un hombre respetado.”

Sin embargo, a pesar de la penosa situación en la que se encontraba,  Tunda es capaz de reflexionar a cerca de los males de la sociedad en la que había vivido en el Imperio.

“Irene había esperado realmente mucho tiempo. en la clse social a la que pertenecía la señorita Hartmann se da una fidelidad convencional, un amor por razones de oportunidad, y una castidad por falta de oferta y como consecuencia de un gusto complicado”

“El padre de Irene, un fabricante de aquellos tiempos en los que aún la honestidad de un hombre se medía por el tanto por ciento que obtenía de sus mercancías, perdió su fábrica por causa de los mismos reparos por los que Irene casi sacrificó su vida. No pudo decidirse a emplear mina de mala calidad, a pesar de que los consumidores no eran en absoluto exigentes. Hay un cariño misterioso y conmovedor por la calidad del producto propio, la autenticidad del cual repercute en el carácter del fabricante, una fidelidad al producto que equivale aproximadamente a patriotismo de los hombres que subordinan su propia existencia a la grandeza, la belleza y el poder de la patria. “

“El viejo señor pertenecía a aquel tiempo en el que la voluntad determinaba la calidad, y en el que se ganaba dinero con ética”

Tunda, después de haber vivido en el imperio y haber padecido la guerra se encuentra sin quererlo en la Revolución Rusa. En un principio, era algo antinatural que hiciera la revolución perteneciendo a una familia acomodada del antiguo imperio, pero por supervivencia, atraído por una mujer, Natasha, y también por la busca de otro tipo de sociedad que no cometiera los fallos del Imperio, Tunda participa de la revolución. A diferencia de Natasha que era una revolucionaria convencida, el es capaz de observar lo positivo y lo negativo de la revolución.

“Ahora el orden diario se había adueñado de esta gran muerte roja, convirtiéndola en una muerte totalmente vulgar que se deslizaba de casa en casa como un mendigo y recogía sus muertos como limosnas. Eran enterrados en ataúdes rojos y algún coro lanzaba al aire unas estrofas ante la tumba; los vivos volvían y se sentaban de nuevo en sus oficinas, hacían registros y estadísticas, solicitudes de ingreso para los nuevos miembros y juicios contra los expulsados. 

No es ningún consuelo pensar que probablemente no es posible crear un mundo nuevo sin escritorios ni plumas, sin bustos de yeso, sin escaparates con adornos revolucionarios, sin monumentos y secantinas con la cabeza de Babel por puño; no es ningún consuelo, ninguna ayuda.”

Llegará un momento en el que la revolución también le decepcionará, no le gustan los fanatismos y Natasha es una completa fanática. Se refugia en otra mujer, Alja, que es el polo opuesto de Natasha. Alja es una mujer extremadamente callada, que dará pie a Tunda a recuperar su serenidad y prepararse para el regreso al que antes había sido su mundo.

Tunda tendrá un encuentro con una mujer que viene de París. Esta le acerca a su pasado y le despierta el deseo de recuperar el mundo de la elegancia y la belleza. Así que, en ese momento, se  encontrará preparado para recuperar su nombre y volver.

Es ahí, donde aparece Roth en la ficción. el protagonista le escribe una carta comunicándole que ha regresado a lo que antes era su país.

“Querido amigo Roth: anoche, por casualidad, me enteré de tu dirección. Hace dos meses que he vuelto a mi país, aunque no sé si esta expresión e la adecuada. Do momento vivo del subsidio de paro y he presentado una solicitud para un puesto de escribiente en el Ayuntamiento de Viena.”

“Supongo que te preguntarás por qué me fui de Rusia. No sabría qué contestarte. Tampoco me avergüenzo. No creo que haya ninguna persona en el mundo que te pueda decir con la consciencia más tranquila por qué ha hecho esto o dejado de hacer lo otro. si pudiera, no sé si mañana me iría a Australia, América, China, o si volvería a Siberia a casa de mi hermano Barranowicz. Sólo sé que lo que me ha impulsado no ha sido lo que suele llamarse “desasosiego” sino, por el contrario, una completa paz. no tengo nada que perder. Ni soy valiente ni busco aventuras. me dejo llevar por el ciento y no tengo miedo a la caída.”

Recorro por lo menos tres veces al día la Ringstrasse, y también voy por la mañana al Graben cuando la gente elegante sale a pasear. Me estoy dejando barba, ya que de cualquier forma, no paso inadvertido.
Hace diez años yo formaba parte de ese público.”

Asimismo, en la carta aprovecha para hacer una crítica al sistema soviético. 

“Pero en los estados soviéticos existe un enorme sistema administrativo extendido y confuso; deliberada, artística y refinadamente confuso, dentro del cual cada individuo es un punto, mayor o menor que está en conexión con otro punto de la magnitud siguiente, sin tener idea de su significado en el conjunto. en la vida, en las calles, en las oficinas, ves esos puntos que están en una relación secreta e importante contigo, incluso en una relación muy cercana, pero ignoras cuál es esa relación, Hay algunos puntos, más elevados, que conocen todas las relaciones que te ven, en cierto modo, a vista de pájaro. Pero tú no sabes que están colocados más alto. No sabes si podrás quedarte tranquilo en tu puesto. Es posible que, de pronto, en un momento, te trasladen, pero no desde arriba, sino, por así decirlo, desde la base misma sobre la que estás. Imagínate un tablero de ajedrez en el que las figuras no están simplemente colocadas sobre él , sino hundidas en él y a mano del jugador que está sentado debajo de la mesa y las dirige desde allí.”

“Lo pero es que te observan constantemente, y no sabes quién es el que te observa. En la oficina donde trabajas hay un miembro de la policía secreta. Puede ser la mujer de la limpieza que friega el suelo todas las semanas, o el erudito profesor que está componiendo un alfabeto de la lengua tártara. Puede ser la secretaria a la que dictas, o el administrador que se ocupa del material de oficina y manda poner nuevos los cristales rotos de las ventanas. Todos te dicen lo mismo: “camarada”. Y tú a todos les llamas lo mismo: “camarada”. Pero tú ves en cada uno de ellos a un espía, y sabes que todos te toman a ti por un espía.”

“Para esa vida se necesitan nervios muy templados y una gran dosis de convicción revolucionaria, pues hay que suponer que la revolución está rodeada de enemigos y no tiene otra posibilidad de asegurar su poder que sacrificar, cuando es necesario, a cualquier individuo. Imagínate tantos años sobre un altar y sin ser sacrificado.”

En su país Tunda se encuentra extraño, todo había cambiado después de la guerra. Observa los defectos de la sociedad europea de la posguerra. Es un observador externo de la situación porque no está integrado en la sociedad y es capaz de ver errores gravísimos, que más adelante llevarán a Europa a la Segunda Guerra Mundial. Una sociedad que vive al margen de los necesitados, materialista y con graves problemas de desigualdad.

“Durante todo el tiempo se preguntaba qué diría la señora G. si a él se le ocurriera pedirle dinero. ¿Hasta qué grado le horrorizaría, primero que no tuviera dinero; segundo, que hablara de eso en su presencia; tercero, que no tuviera preocupación más importante que la de comer al día siguiente? ¡Cómo lo despreciaría! ¡Qué horrible es el dinero que no se tiene! ¡Y cuánto más horrible cuando se necesita en medio de la ciudad más bella del mundo y ante una mujer hermosa! Ser pobre para ella era lo menos viril , y no sólo para ella. En este mundo, la pobreza falta de virilidad era estupidez, cobardía y vicio.”

“El mundo estaba detrás de un cristal, como tapices antiguos y valiosos en un museo, cuya destrucción se teme.”

“Tunda advirtió que toda su experiencia no era suficiente para adquirir seguridad en un mundo que le era extraño, y de una vez comprendió la timidez de los inválidos, de esos inválidos que, en el purgatorio de la guerra, han perdido ojos, narices, orejas y piernas, y que de retorno a su país, obedecen las órdenes de una criada que les hace entrar por la puerta de servicio.”

“La deferencia con que aún hoy lo trata el criado sería semejante a la imperturbabilidad con que lo rechazaría mañana, cuando hubiera caído definitivamente, y de forma visible para todos, en la categoría de los solicitantes fracasados. No hay excepción.”

“En la mirada del señor presidente ya encontró, sin embargo, todo el cambio de su situación. Porque los poseedores, los tranquilos, los despreocupados, incluso los que están medianamente asegurados, desarrollan un instinto de defensa contra toda invasión de su mundo protegido, temen el menor contacto con alguien que les pueda pedir algo, y presienten la proximidad de la falta de recursos con la seguridad propia de los animales de la pradera ente un incendio.”


En esta obra, el personaje principal es el que ocupa casi toda la narración. El resto de personajes aparecen, algunos con cierta frecuencia y la mayoría de forma fugaz, aunque todos tienen un papel importante en la vida de Tunda. Este, como la mayoría de los personajes de Roth, se debate entre situaciones extrañas y a veces increíbles. Tan pronto se encuentra alternando en la alta sociedad como en la pobreza más absoluta.

Fuga sin fin es una novela breve que podría haber sido el origen de varias extensas novelas. Si releemos el libro siempre encontraremos algo nuevo y un sentido distinto a la vida de su protagonista. Joseph Roth consigue en esta obra plasmar una vida real que parece, en ocasiones, narrativamente poco coherente dada su “extrema realidad”. Plasma los sin sentidos que existen en toda vida y en muchas de las reacciones humanas que desgraciadamente influyen en el discurrir de la historia.

La novela está estructurada en capítulos breves lo que junto con el lenguaje que utiliza y la sintaxis consigue darle un ritmo ágil. Las descripciones son agudas y premonitorias. 

El narrador también participa como personaje en la obra y el autor juega con los cambios de narrador. Esto le imprime a la narración de la vida de Tunda un estilo de crónica periodística. Apareciendo, principalmente, de forma alterna, la tercera persona y la primera, unas veces de Tunda y otras del narrador, el Joseph Roth de la ficción.

La novela comienza en tercera persona: 

 “ El teniente del ejercito austríaco Franz Tunda cayó en poder de los rusos….”

Al principio del capítulo cuarto entra el narrador a formar parte de la novela como un cronista de los sucesos de la vida de Tunda:

”Ya he contado cómo empezó Tunda a luchar por la revolución…”

El capítulo séptimo comienza también con:

“ Ya he contado que a Tunda le gustaba…”

En el capítulo noveno por medio de la introducción de un fragmento del diario de Tunda, es él mismo el que cuenta su historia en primera persona:

“ Ayer a las diez y media de la noche, y con un retraso de tres horas, llegó el vapor Grashdanin. Yo estaba, como siempre, en el puesto, y observaba…”

En el capítulo décimo primero vuelve a estar el narrador en primera persona y por medio de una carta retoma la primera persona de Tunda:

“ A finales de abril recibí la siguiente carta de Franz Tunda: …”

“Querido amigo Roth: anoche, por causalidad, me enteré de tu dirección. Hace dos meses que he vuelto a mi país..”

En el capítulo décimo segundo vuelve  a la tercera persona y al final del capítulo vigésimo primero se recupera la primera persona de Tunda a través de sus escritos:

“Mi total inactividad, escribía en su diario, no me angustia en absoluto en esta ciudad, Y aunque trabajara todavía menos, me seguiría pareciendo que soy muy útil…”

En el capítulo vigésimo segundo retoma la primera persona del narrador:

“En aquella época yo vivía en Berlín…”

A partir del capítulo vigésimo tercero se mantiene la tercera persona omnisciente, prácticamente, hasta el final, en el que con un maestro golpe de efecto, reaparece el narrador en la última linea del penúltimo capitulo cuando dice:

“Iba con ella por las calles. En la plaza frente a la Madeleine se detuvo y miró hacia la rue Royale.

En ese momento encontré a Tunda.”

Tunda ya no pertenece a la sociedad acomodada que vive en su falsa seguridad. Ahora, vive de préstamos y trabajos temporales. Es un hombre sin objetivo, que no espera nada del destino, en un mundo al que no pertenece. Anticipándose a la historia, Roth como Tunda ven un futuro poco esperanzador, en el que predice un desastre igual o incluso peor que el que ya les ha tocado vivir. Era 1926 pero Roth veía asentarse y crecer las raíces para el nuevo desastre que él no llegó a ver.
Franz Tunda, igual que el verdadero o falso teniente Roth, ven de forma clara y lúcida el desmoronamiento de la idea de una Europa libre y tolerante que habían vivido casi como una ilusión, en una época anterior al estallido de la guerra, donde había parecido posible la integración de los judíos con los cristianos y los ateos. Era el mundo que Stefan Zweig nos describió en su Mundo de ayer y que parecía una estabilidad imposible de romper en los primeros años del siglo XX. Aunque, como se pudo ver, no fue más que un espejismo que muchos creyeron real.
En el último capítulo de la novela el narrador dice: 

“Nadie en el mundo era más superfluo que él.” 

¿Quién es Tunda?: Un ex teniente, un ex bolchevique, un ex hijo de familia acomodada y después ayudado por su hermano. Es un apátrida sin familia, sin profesión, sin dinero, sin casa y lo peor de todo sin ilusiones, ni ambiciones.

7 de enero de 2018

Clarissa – Breve apunte

La novela Clarissa de Stefan Zweig está publicada en España, como la mayoría de su obra, por la Editorial Acantilado.

Clarissa es una novela corta de la última época de Stefan Zweig. La protagonista principal es la que da título a la obra. El libro se publicó de póstumamente y es una obra inconclusa. Debido a este aspecto, el final queda abierto, aunque esto no resta interés a su obra. 

Aparentemente, se trata de una historia sencilla, de un amor que se ve interrumpido por el comienzo de la Primera Guerra Mundial, pero Clarissa es mucho más. En la novela se ve reflejada la sociedad de la época y muchas de las ideas de Stefen Zweig. 

Clarissa narra la historia de una chica austriaca desde su infancia hasta la edad adulta. Durante la infancia la protagonista vivirá en el frío ambiente de un internado en el que crece, huérfana de madre, quien muere durante el parto. Además, tiene un hermano que se educa, también en un internado y con el que Clarissa tampoco mantiene una estrecha relación.

Al abandonar el colegio de monjas, Clarissa se ve obligada a buscarse la vida y  entra a trabajar como secretaria de un psiquiatra, el profesor Silberstein. Este le ofrece la posibilidad de asistir a un congreso de psiquiatría en Lucerna y ella acepta. Clarissa llama la atención por su seriedad, su responsabilidad y por ser una persona reflexiva y eficaz, pero interiormente tiene un vacío inmenso en el mundo de los afectos.

En Lucerna conoce a Léonard y se encuentra con la consideración y el afecto que necesita y sus prioridades en la vida se ven transformados. Al finalizar el congreso Léonard le propone realizar un viaje juntos y así será.

Clarissa y Léonard viajan y disfrutan del momento sin preocuparse de la situación que se está fraguando en Europa, pero finalmente, la realidad les alcanza y se ven obligados a separarse: son los tiempos convulsos de la Europa de 1914.

Comienza la Gran Guerra y los amantes se encuentran en bandos enfrentados. El problema más importante surge cuando Clarissa descubre que está embarazada y se verá obligada a arreglar su problema de la mejor manera posible para defender a su hijo, fruto del enemigo.

A través de Clarissa y los personajes que se mueven a su alrededor y que representan distintos tipos sociales médicos, científicos, militares, etc, Stefan Zweig plasma algunas de sus ideas sobre el amor, la moral, la política y el patriotismo. 

Clarissa, como todo ser humano, se verá envuelta en situaciones que le llevarán a comportarse de manera poco coherente con su pensamiento. Estas contradicciones en las que incurre la protagonista, dejan al descubierto las íntimas reflexiones del autor sobre algunos temas de la naturaleza humana.

Su forma de escribir es honesta y también la manera de comportarse de la mayoría de los personajes de la novela, aunque las circunstancias no siempre favorecen que sean leales con su propia ideología. Esta será la carga que llevará Clarissa dentro de sí, a lo largo de toda su vida.

La obra narra la relación que mantiene Clarissa con los demás personajes: con su padre, su hermano, el profesor Silberstein;  así como sus relaciones sentimentales con Léonard y su marido.

la relación que mantiene con su padre es sentida pero muy distante. El padre era militar, muy disciplinado, patriota y responsable, que se verá en la obligación de comunicar a sus superiores la debilidad en la que creía que se encontraba el Imperio Austríaco. Por este motivo tendrá que dimitir y abandonar su puesto en el ejercito, teniéndose que desplazar a vivir a otra ciudad. Ese es el motivo por el que  Clarissa entrará a trabajar como secretaria del profesor Silberstein.  Además, el padre es un hombre incapaz de demostrar sus sentimientos. Clarissa siente que vive en un mundo muy distinto al de él.

Con su hermano apenas tiene relación y además, este fallece muy joven, en la Guerra. Ella, por supuesto, sentirá la muerte de su hermano, pero este suceso no influirá en el discurrir de su vida.

La relación con el profesor Silberstein, el psiquiatra, para el que trabaja, será una relación mezcla de amistad y sustitución del padre al que quiere pero que no ejerce  de forma ni efectiva ni afectiva estas funciones. El profesor Silberstein será la persona de máxima confianza de Clarissa y con el que siempre se sincera.

El personaje de Léonard nos muestra un francés optimista con ganas de vivir y de ideología socialista al que conoce en Lucerna durante un congreso. Su historia de amor con él se verá limitada a unos días de felicidad, durante el viaje que emprenden juntos y que se verá truncado por la Primera Guerra Mundial. Léonard pasará de ser su amante a ser parte del enemigo y por lo tanto, pasa a ser un amor imposible y este hecho condicionará toda su vida. Esta transcurrirá en aquellos años de la guerra en los que se vivía con incertidumbre e inseguridad y en los que los sentimientos se volvían aun más complicados y se mezclaban con las obligaciones patrióticas.

El socialismo  en la obra está representado por Léonard que cree en el poder de las masas:

«Los ambiciosos de este mundo están unidos, se estimulan unos a otros. Los empresarios tienen sus preocupaciones; los profesores sus congresos. Solo la gente pequeña, los silenciosos, los carentes de ambición no están unidos, y esa es la desgracia del mundo en el que vivimos.»

La obra no es una novela histórica pero sí aparece la Primera Guerra Mundial como telón de fondo y no solo como telón sino también como actor en la trama ya que será realmente la Guerra  la que desencadena el problema de Clarissa.

Educada en un profundo sentido del deber, la protagonista de la obra trabaja durante la guerra como enfermera en un hospital. Allí conoce muchos de los horrores de la guerra, en primera persona. En ese ambiente descubre que está embarazada y aquí comienza una nueva historia para Clarissa. Gracias a su carácter decidido encuentra la solución, buena o mala, para su problema. Es una solución que evita la deshonra para su familia y dará un padre a su hijo.  

lo más interesante de este obra no es tanto la historia de Clarissa sino la capacidad de Zweig para introducir en la historia todas sus obsesiones, preocupaciones, así como la descripción del panorama social e histórico de la época.

En la obra, dentro del marco de la Primera Guerra Mundial, a través de Clarissa se puede observar el papel de la mujer en la sociedad austriaca de principios del siglo XX. Un papel en el que la mujer raramente tenía opinión o libertad para poder hacer la vida que deseaban o tomar sus propias decisiones. También se observa, que el sentido del honor y la vergüenza de haber cometido un acto reprochable, para una mujer, puede llegar a condicionar toda su vida.

En la novela encontramos algunos personajes atados a estas convicciones sociales, como el padre. Otros personajes son mucho más modernos, sin prejuicios hacia la mujer, como el profesor Silberstein que no censura a Clarissa ni hace preguntas indiscretas. Ella se deja aconsejar por él.

“Escuche, hija mía, eso habrá que meditarlo bien. Me esperaba cualquier cosa salvo esto. Y quizá debería haberse preguntado por qué ha tenido tantas dudas. Antes de nada, ya sabe que no pretendo escabullirme y que quiero ayudarla; sin lugar a dudas. Es usted la persona a la que más deseo ayudar en el mundo. La cuestión es encontrar la mejor forma de hacerlo. Tenemos que hablar tan claro como sea posible. Disponemos de médicos que expedirán el certificado correspondiente. No sería el primer diagnóstico equivocado. También cuento con un amigo de confianza en una clínica que podría encargarse de la intervención, pero yo mismo la supervisaría. Ahora, con la guerra, los controles ya no son fiables. Si tiene dudas, sólo tiene que decirlo. Y sobre todo, para que no me malinterprete: sé, naturalmente, que es una intervención prohibida por la ley, pero sólo nos faltaría tener que preocuparnos por la ley en estos tiempos, cuando decenas de miles de personas son masacradas diariamente. Para mí ya no existe leyes, todo lo relacionado con el Estado ha terminado. Y lo de su padre y la deshonra tampoco me preocupa. Por Dios, esos viejos tienen setenta años, y los mayores no significan mucho, pero los jóvenes tampoco. No quiero oír hablar de honor, de infamia, de héroes ni de villanos. Todo ha empezado a tambalearse, todo tienen que abatirlo a tiros como si fueran bandidos, y el que no se atreve a disparar es considerado un traidor a la patria.”

“Cada una tenía sus propios motivos, una no tenía dinero, a la otra le faltaba el padre y alguna tenía miedo a caer enferma; siempre, incluso en épocas de prosperidad, hay un motivo por el que una mujer no quiere dar a luz, y la intervención en sí misma no es tan peligrosa: noventa y ocho casos de cada cien se resuelven sin problemas, A mí no me interesan los detalles privados ni personales, me preocupan otras cosas. Si él la ha abandonado, si está dispuesto a ayudarla, si es rico o pobre, si pretende casarse con usted o no… Son detalles secundarios. No debe dejarse llevar por los temores del principio y hacer algo de lo que pueda arrepentirse más tarde. Sé que siente el peso de la responsabilidad. “

“¿Fue un percance, una estupidez o un momento de debilidad? ¿O es el hombre al que usted habría elegido con plena convicción para que fuera el padre de su hijo, aunque algunas circunstancias fortuitas fueran desfavorables? lo fundamental es: ¿qué opina usted acerca de él? ¿Cree que lo conoce lo bastante para poder tomar esa decisión?
Clarissa agachó la cabeza.
–Sí – admitió, con voz clara y firme.
–Y, en circunstancias normales, ¿se sentiría orgullosa y feliz de estar esperando un hijo suyo?
Ella levantó la vista. Hizo memoria. Vio a Léonard de pie frente a ella, con su mirada limpia y su sonrisa amable y tranquilizadora. Miró al doctor Silberstein directamente a los ojos.
–Estoy completamente segura de eso.
De repente, el profesor adoptó una expresión muy seria.
–Entonces… entonces… –titubeó, antes de hacer una profunda inspiración, va a cometer un crimen si sacrifica a ese niño. No me refiero a una infracción de las leyes estatales, eso me trae sin cuidado. el problema es que se traicionará a sí misma. Y eso sería una estupidez, una cobardía.”

El tema aquí propuesto, es un tema muy avanzado para la época: la libre decisión de Clarissa de tener o no a su hijo. Algunos temas difíciles de tratar como el del amor, la libertad de la mujer o el del aborto, se tratan con naturalidad, atendiendo a lo que la mujer piensa y decide. Cuando se plantea la posibilidad de abortar o seguir adelante con el embarazo no se valora ni se juzga, sino que solo se plantea lo que Clarissa quiere hacer.

Otro elemento interesante del libro es el punto de vista desde el que se ve el problema de la guerra. Cuanto Clarissa conoce a Léonard este expresa sus opiniones políticas, pero cuando estalla la guerra y los amantes se ven obligados a separarse el lector sólo puede ver la guerra desde la posición femenina de Clarissa. Así que, la guerra se vive desde la intrahistoria: desde la enfermería, la escasez de alimentos, las dificultades para sobrevivir. Ahí es donde el autor aprovecha, también, para verter sus opiniones. Para Zweig la guerra la sufre todo el mundo, pero detrás de ese horror  no hay más que intereses que sólo benefician a unos pocos. Además, estos alimentan el odio en la población que lo único que sacará de ello es sufrimiento y desesperación. 

Al principio de la novela, el conflicto aún no ha estallado, pero se ve que el mundo estaba empezando a cambiar. La placidez con la que se vivía en Austria ya no era tan armoniosa como en la década anterior.  Aparecieron nuevos intelectuales con los nuevos tiempos.  Es el momento más importante para Freud y el psicoanálisis. Aparecen, también, nuevas ideas políticas. 

Sobre la democracia y el socialismo: 

“Nuestra democracia se ha extendido demasiado, y también el socialismo; han dejado de ser comunidades reales para convertirse en sistemas y organizaciones.”

Otro tema importante es el tema de la culpa, que aparece como una obsesión en casi toda su obra y que trata con intensidad en Miedo. ¿Qué es más difícil asumir la culpa y cumplir el castigo que traiga o callar y ocultar toda la vida?

«La invadió el presentimiento de que estaría sola durante muchos años. Tendría que callar, siempre callar. No podría confiar en su hermano ni en su padre»

Zweig muestra a través del sus personajes su rechazo hacia la guerra, en la que luchan los ciudadanos y en la que los que toman  decisiones  permanecen sentados en los despachos sin correr ningún riesgo. 

«Nos involucramos de lleno en las necedades que cometen nuestras naciones. En el patriotismo. ¿De qué nos sirve ser honrados y bienintencionados si encima de nosotros hay un puñado de personas que no quieren serlo?»

“El nacionalismo lo corrompe todo. Es el mal que coloca una única patria por encima de todas las demás. Nos involucramos de lleno en las necedades que comenten nuestras naciones”.


La novela, como toda la obra de Zweig, está escrita con prosa ágil y aparentemente sencilla, lo que explica que sus libros fueran superventas en su época y lo sigan siendo.  

Los temas y planteamientos que encontramos en esta obra, las encontramos también en sus otras obras, como una obsesión, pero siempre sorprendiendo al lector.  A medida que uno avanza en la lectura de este libro, tiene la sensación de haber leído algo parecido antes, como si toda su obra fuera un único libro reproducido en diferentes historias y siempre con la misma calidad literaria. 

Clarissa es una obra que nos ayuda a entender el pensamiento y las obsesiones de su autor. A través de ella comprendemos su exilio, en busca de un mundo mejor. Ese mundo mejor lo busco Zweig en Brasil.  Asimismo, la obra nos desvela, de alguna manera, cual pudo ser el razonamiento del autor que le condujo a poner fin a su vida. A Zweig, probablemente, se le hizo insoportable la idea del fin de la Europa de la libertad y la cultura convertida en la Europa del horror y la barbarie. 





7 de diciembre de 2017

¿Quién es Washington Irving?

Washington Irving nació en Manhattan, Nueva York, el 3 de abril de 1783. Fue narrador, historiador, diplomático y uno de los primeros escritores norteamericanos que llegó al público europeo. 
Está considerado un clásico de la literatura en inglés. Especialmente conocido por sus cuentos, que se encuentran incluidos en su obra Sketch Book. 
Escribió muchas obras de carácter social y político. Asimismo, son importantes  sus apuntes de viaje, y sus biografías.  
En España es especialmente conocido por su estancia diplomática y por sus obras históricas y de viajes, así como por sus Cuentos de la Alhambra publicados en 1832.
Washington Irving, vino a España a petición del embajador de Estados Unidos, para investigar los documentos del descubrimiento de América que se encontraban en el Escorial. Ese encargo fue el comienzo de su carrera diplomática, ya que primero vino como secretario de la embajada norteamericana y más tarde fue nombrado embajador en Madrid. Esto hizo que tuviera una larga estancia en nuestro país y que se aficionara a la literatura y la historia española, lo que le hizo convertirse en el primer hispanista americano.
Estas fueron algunas de las obras que escribió gracias a sus investigaciones: La vida y viajes de Cristobal Colón, Crónicas de la conquista de Granada,Viajes y descubrimientos de los compañeros de Colón, Cuentos de la Alhambra, Leyendas de la conquista española.
Murió el 28 de noviembre de 1859 en su famosa casa de campo de Nueva York, llamada Sunnyside, a la edad de 76 años. Nueva York destinó 150 carruajes a acompañar su cortejo fúnebre y más de mil personas acompañaron sus restos.
Algunas calles y ciudades americanas llevan hoy su nombre: Irvington, en Texas y en New Jersey, la calle Irving, en Birmingham y en Alabama, etc. 

El nombre “Gotham” con que algunos se refieren a Nueva York y que es usado en las historia de Batman, fue ideado por él.
6 de diciembre de 2017

Vieja Navidad – Breve apunte


La novela corta de Washington Irving, Vieja Navidad, escrita en 1820, ha sido publicada por la editorial El Paseo, en su colección El Paseo Central.

Washington Irving es un escritor norteamericano conocido en España por sus largas estancias en nuestro país, como Embajador de Estados Unidos, donde escribió sus famosos Cuentos de la Alhambra. Pero, esto le ha causado un importante perjuicio. Muchos españoles le conocen por su estancia diplomática en nuestro país y por sus Cuentos de la Alhambra pero, esta circunstancia ha eclipsado al resto de su obra y nos hemos perdido algunos de sus trabajos fundamentales.

Washington Irving es el gran escritor romántico norteamericano, junto con  Fenimore Cooper.
La Navidad es una época perfecta para tener en cuenta las tradiciones y para leer textos clásicos, sobre estas fiestas, de escritores como Dickens, Irving o Gogol.
En 1835 Dickens publicó su cuento de Navidad que producía una catarsis y llevaba al lector desde la maldad hasta la bondad a través de sus personajes imbuidos del espíritu navideño. 

En esos años la sociedad victoriana estaba inmersa en la recuperación de las viejas tradiciones navideñas, que debido a momentos de austeridad económica y social habían sufrido un paréntesis, en el que todas las tradiciones habían caído en desgracia. Desde el momento de la publicación de la obra de Dickens todas las Navidades se releía esta obra que volvía a traer el espíritu navideño. 

Pero, aunque Dickens fue el padre indiscutible de esta tradición, el propio Dickens reconoció que se había inspirado en la obra Vieja Navidad de Washington Irving. Este había publicado su obra en 1820 y en ella dejaba plasmado un espíritu navideño que, aunque de forma humorística, estaba lleno de bondad, generosidad y melancolía.  

Además de la admiración que Charles Dickens tenía por Washington Irving y en especial por esta obra, otros autores también sintieron esa misma admiración como Lord Byron, que  aseguró que había leído tantas veces la obra que se la sabía de memoria y el escritor norteamericano Henry W. Longfellow que dijo que todo lector tiene un libro que le ha fascinado en la juventud y esa lectura era para él Vieja Navidad.

La obra no se había traducido anteriormente al español y fue publicada por primera vez en España por la editorial El Paseo en 2016. 

Por otra parte, la editorial El Paseo ha publicado en el año 2017 En casa de los Bracebridge, que es una narración que transcurre durante la primavera, con los mismos personajes de Vieja Navidad. Asimismo, en 2018 tienen la intención de publicar otro libro con relatos sueltos del Sketch Book.

Washington Irving publicó una serie de relatos en torno a la familia Bracebridge en los que el autor hace un retrato de la familia tradicional inglesa y sus costumbres, siempre de forma humorística pero amable y tierna.

En Inglaterra tuvo tanto éxito la publicación de 1820, que se hizo una segunda edición en 1885 acompañada de 200 ilustraciones de Randolph Caldecott, un ilustrador clásico de época victoriana y cuyos dibujos acompañan también a la actual edición de El Paseo. 

La edición de 1885 fue la primera en la que aparecía Vieja Navidad independiente de otras obras del Sketch Book, que reúne una seria de obras de Washington Irving, todas ellas de carácter costumbrista y humorístico, que supera las 2000 páginas. The Sketch Book of Geoffrey Crayon alberga otros textos célebres del escritor estadounidense como La leyenda de Sleepy Hollow o Rick Van Winkle.

La novela narra como un viajero solitario, del que no conocemos su identidad, se encuentra con un conocido, que le invita a pasar la Navidad en su casa. De esta forma, el viajero se encontrará pasando la Navidad en familia, en la Inglaterra más tradicional, en una magnífica casa de campo y disfrutando de todo lo que allí se le ofrece. 

“Nada hay en Inglaterra que ejerza un hechizo más placentero sobre mi imaginación que la pervivencia de las costumbres festivas y los juegos rurales de antaño. Éstos y aquéllas me evocan los cuadros que mi fantasía solía pintarme en aquella mañana primaveral de la vida, cuando sólo conocía el mundo a través de los libros, y me lo figuraba tal cual lo cantaban los poetas; traen consigo además el sabor de esos amables días de otros tiempos, en los que –tal vez con igual ingenuidad– me inclino a pensar que el mundo era más hogareño, sociable y alegre que el presente.”

Vieja Navidad es una novela corta, que describe la tradición navideña de los días de Nochebuena y Navidad en cinco escenas: Navidad, La diligencia, Nochebuena, El día de Navidad y la cena de Navidad. 

En la primera de las escenas, Navidad, el autor nos pone en situación y habla en general de las costumbres y tradiciones navideñas. 

En la segunda escena el viajero anónimo cuenta su viaje en diligencia y describe el ambiente general de los pueblos por donde pasa y las gentes con las que se cruza. Además, en esta escena se va a dar el encuentro casual con su conocido inglés, Frank Bracebridge, que será el que le invitará a pasar la Navidad con su familia.

“No llevaba mucho tiempo en la fonda, cuando un carruaje de posta se detuvo frente a la puerta. Un joven caballero se apeó de él, y a la luz de las lámparas alcancé a vislumbrar una cara que me resultó familiar. Al echar el cuerpo hacia delante para poder verlo más de cerca, su mirada se trabó con la mía. No me había equivocado; era Frank Bracebridge, un joven gallardo y vivaracho, con el que una vez viajé por el continente. Nuestro encuentro fue extremadamente cordial; pues el rostro de un viejo compañero de viaje siempre aviva el recuerdo de mil escenas agradables, aventuras extrañas y excelentes anécdotas. Rememorar todo aquello en una efímera entrevista en la cocina de una posada, se nos antojaba imposible; y considerando que ninguna atadura de tiempo me retenía, pues simplemente estaba realizando una gira de observación, él insistió en que debería pasar un día o dos en la hacienda  de su padre, adonde se dirigía a pasar las fiestas, y que se encontraba a pocas millas de distancia de allí.”

Las otras tres escenas narran lo que es realmente las fiestas navideñas en una casa de campo inglesa tradicional y nos lleva a un final inesperado en el que el narrador cuenta cual ha sido su propósito al contar esta historia.

“Pero basta ya de chacharear sobre la Navidad y sus fastos; ya es hora de que ponga fin a esta verborrea mía. Me parece oír las preguntas de mis lectores más críticos: “¿Cuál es el propósito de todo esto? ¿Se volverá acaso el mundo más culto después de este discurso?”. ¡Ay! ¿No existe ya bastante conocimiento para la instrucción de la humanidad? Y de no ser así, ¿no hay miles de plumas más hábiles trabajando para su mejora? Es mucho más agradable complacer que instruir, interpretar al condiscípulo que al maestro. ¿Qué valdría, después de todo, la gota de sabiduría que yo podría arrojar al océano de la cultura? O ¿cómo puedo estar seguro de que mis deducciones son guías fiables para las opiniones de los demás? Mas al escribir para entretener, si no alcanzo mi objetivo, el único mal es mi propia decepción. Si por el contrario consigo, por una afortunada casualidad, borrar de la frente una arruga de preocupación en estos días de zozobra, o cautivar un atribulado corazón en un momento de tristeza; si logro penetrar de cuando en cuando la supurante membrana de la misantropía, sugerir una visión benévola de la naturaleza humana y reconciliar a mi lector con sus semejantes y consigo mismo, entonces no hay duda –ninguna duda–: no habré escrito esto enteramente en vano”

No debemos perder de vista que Washington Irving es un autor norteamericano pero, el relato lo narra con el mejor humor inglés. Se trata de una narración aparentemente melancólica y seria. No hay chiste fácil sino ironía oculta entre palabras amables. El autor nos presenta una Navidad llena de tradiciones, algunas de ellas muy pintorescas, llevadas hasta el extremo por el señor de la casa amante a ultranza de todas las tradiciones y viejas costumbres inglesas.

Esta breve obra está escrita en un tono humorístico y algo nostálgico por los viejos tiempos en donde las tradiciones estaban vigentes.

“Yo, por mi parte, me mantenía en continua excitación, debido a las variadas escenas de caprichosa e inocente expansión que se mostraban ante mis ojos. Era inspirador ver cómo retozaban con los ojos desorbitados, y la cálida hospitalidad estallar entre los escalofríos y tinieblas del invierno; y ver a la vejez arrojar a un lado su apatía, y sumarse a la frescura de la juvenil expansión de la alegría. Sentía también un interés especial por el espectáculo, pues consideré que estas antiguas costumbres estaban cayendo rápidamente en el olvido, y que aquélla era, tal vez, la única familia en toda Inglaterra que aún las observaba puntillosamente en su totalidad.”

Durante estas celebraciones, no pueden faltar los juegos en el cuarto de los sirvientes, ni tampoco el muérdago, el cirio pascual, la leña en la chimenea y todas las tradiciones culinarias, como por ejemplo el frumenty, que es un plato realizado a base de tortas de trigo hervido en leche y especias, algo muy tradicional en los viejos tiempos. Tampoco podía faltar el “cuenco de Wassail” o ponche caliente.

Los personajes están descritos de forma irónica y humorística pero al mismo tiempo de manera amable como corresponde a la fiesta de Navidad. 
Los personajes llegan al histrionismo llevando todas las tradiciones tan al extremo que, aunque se ve disfrutar al viajero anónimo con todo lo que allí se le ofrece, no puede dejar de expresarse con humor irónico. 
“Mi padre, debe usted saberlo, es un rematado fanático de la vieja escuela, y se enorgullece de mantener en pie los restos de la rancia hospitalidad inglesa. Es un soportable espécimen de lo que difícilmente encontrará hoy día en estado puro: el viejo caballero rural inglés; pues nuestros hombres de postín pasan tanto tiempo en la ciudad, y las modas ha penetrado tanto en el campo, que las reciamente ricas peculiaridades de la antigua vida campesina han perdido casi todas sus aristas.”
Irving pone la lupa encima de cada personaje que se ve cariñosamente ridiculizado en su exageración, tanto el señor de la casa, como el anciano Simon Bracebridge, como los sirvientes que llevan todo el ritual navideño de una forma casi teatral, así como muchos asistentes al festejo.
No obstante, el autor termina el relato con una rotunda declaración de intenciones que, aunque rompe con la parte humorística de la obra, consigue un precioso final que casi podríamos decir que contiene el espíritu navideño, aunque no de forma explícita.
Con esta novela Washington Irving pretende, también, recuperar el sentido espiritual de la Navidad y eliminar la trivialización de la fiesta.
Muchas de las tradiciones narradas por el autor han sido adoptadas por el imaginario popular, desde la calabaza famosa de Halloween hasta el muérdago o el Papá Noel de nuestro días.
Tanto gracias a Charles Dickens con sus cuentos de Navidad, como a Washington Irving, la Navidad ha llegado a todos los rincones del mundo.

Vieja Navidad es una novela que transmite la alegría y el recuerdo de la tradición, todo ello contado en un ambiente perfecto y maravilloso en la campiña inglesa.













2 de diciembre de 2017

Soldados de Salamina – Breve apunte

Soldados de Salamina – Breve apunte
Javier Cercas
Soldados de Salamina es una obra del escritor español Javier Cercas. La obra se publicó en el año 2001 y fue el primer éxito editorial de la literatura española del siglo XXI. 
El título de la novela hace referencia a la batalla de Salamina como algo remoto, la misma sensación que a los españoles del siglo XXI les produce la Guerra Civil.
Esquilo prefirió llevar al teatro la amargura de la derrota de los persas más que la alegría de la victoria de los griegos. De este hecho podría partir la idea de presentar como héroe al derrotado y viejo Miralles, que es un héroe olvidado, de uno de los acontecimientos más tristes de la Historia de España.
“Es curioso (o por lo menos me parece curiosos ahora): desde que el relato de Ferlosio despertara mi curiosidad nunca se me había ocurrido que alguno de los protagonistas de la historia pudiera estar todavía vivo, como si el hecho no hubiera ocurrido apenas sesenta años atrás, sino que fuera tan remoto como la batalla de Salamina.” pag. 41
Es una novela innovadora entre otros factores porque se encuentra en los límites entre la ficción y la realidad. 
Otro elemento innovador es la figura del autor-narrador integrada en el texto,  al menos con la implicación presentada por Cercas. No es que el personaje principal, Javier Cercas, sea exactamente la persona real Javier Cercas. No es el autor mismo, sino una representación lingüística con muchos puntos en común con el hombre de carne y hueso. Aunque su circunstancia vital no sea paralela a la del Javier Cercas real que en este momento ni había perdido a su padre, ni le había abandonado su mujer, ni realmente había decidido abandonar la escritura.
Según declara el propio Javier Cercas, en la novela, el autor y el narrador tenían que llevar el mismo nombre porque si todo el mundo como Sánchez Mazas, los Figueras, Ferlosio, Trapiello, Bolaño, etc. aparecía con su nombre real, si el protagonista no fuera Javier Cercas, todo el mecanismo literario hubiera dejado de funcionar. 
La obra está estructurada en tres capítulos distintos:
La primera parte, «Los amigos del bosque», presenta al escritor y periodista Javier Cercas, personaje, en un momento poco favorable de su vida. Había muerto su padre hacía poco, su mujer le había abandonado y él había dejado de escribir. El protagonista, escritor fracasado, está buscando una historia que le ayude a salir de una mala situación económica y anímica. Javier Cercas encontrará la historia, que le llevará a investigar más allá de la primera narración que le ofrece Rafael Sánchez Ferlosio de la historia de su padre durante la Guerra Civil.
La segunda parte, “Soldados de Salamina”, es donde se desarrolla la historia que le lleva tanto al autor como al personaje a escribir el libro. Cercas narra los acontecimientos que le sucedieron a Sánchez Mazas al final de la Guerra Civil.
La tercera parte, «Cita en Stockton», es una nueva búsqueda de otra historia diferente pero que funcione como la pieza final y fundamental que le hace falta a Javier Cercas, personaje, para terminar su libro. 
En esta tercera parte Javier Cercas, escritor, plantea al lector una pregunta de la que no da respuesta, lo que él ha llamado el punto ciego de una obra. El autor plantea un problema que no resuelve, pero que abre vías de reflexión. Cada lector hará una lectura distinta dependiendo de su experiencia vital. La pregunta que plantea esta obra es: ¿Por qué decidió el miliciano republicano salvar a Sánchez Mazas? ¿Quién era aquel miliciano? Tal vez ahí se ve el sin sentido de la guerra, en las individualidades. Quizá Sanchez Mazas y el miliciano republicano no eran mas que dos hombres que se miran a los ojos y realmente no se odian. 
Como ya hemos dicho, la novela se desarrolla en tres capítulos, pero no son tres capítulos lineales, sino que el primero y el tercero forman un marco envolvente que arropa la narración del suceso, aparentemente, principal de la obra. Este marco aporta la posibilidad de analizar un acontecimiento olvidado, desde el presente. El marco permite envolver un hecho histórico con elementos procedentes de la actualidad. De esta manera, se puede revisar el pasado desde la intrahistoria, como decía Unamuno, es decir, desde la experiencia de lo vivido por la gente corriente, fuera del discurso académico. 
Aunque, realmente, el suceso de la Guerra Civil es la excusa para tratar los temas que realmente son los principales de la novela. 
Uno de los temas principales es el tratamiento del héroe moderno. Según Carlos Yushimito del Valle, escritor peruano, en un estudio sobre el tema dice:
«decide actuar motivado por sus propias convicciones y no condicionado en cambio por un grupo colectivo»
Javier Cercas propone con esta obra una forma de mirar aquel acontecimiento de la Guerra Civil, intentando ser lo más ecuánime posible. Pero según se avanza en la lectura de la obra y con la evolución del protagonista principal, Javier Cercas, se ve que este va evolucionando y que pasa de un simple interés por escribir una historia, a implicarse personalmente en la búsqueda de un héroe moderno, que finalmente, resultará  ser Miralles. Este es el elemento principal que le faltaba a la historia y sin el que el protagonista de la obra no hubiera sido capaz de terminarla porque no le encontraba el sentido que quería darle.  
En un principio, el personaje principal no es consciente de esta carencia, sabe que le falta algo a su historia pero no es capaz de encontrar ese elemento que falta. Al libro le faltaba algo y ese algo era el por qué de ese soldado republicano que no dispara ¿Qué pensó Miralles cuando se encontró con Sánchez Mazas cara a cara y se miraron a los ojos?
Las referencias a Sánchez Mazas como provocador falangista con una oratoria incendiaria son, en cierto modo, una toma de partido y una actitud de reconocimiento hacia los héroes olvidados y desconocidos.
Otro de sus temas principales en esta obra es la búsqueda del padre. En la obra Javier Cercas, personaje, acaba de perder a su padre, y al final lo encuentra en la personaje de Miralles. 
El mismo Javier Cercas escribe:
“… al principio, Cercas ha perdido a su padre, y al final lo encuentra: quiero decir que encuentra a Miralles (el antiguo comunista superviviente a todas las batallas del que le habla Roberto Bolaño y sobre el que fábula con la posibilidad de que sea el miliciano que salvó la vida a Sánchez Mazas), que es una especie de padre simbólico o histórico, no sé, el caso es que encuentra a Miralles, y por eso, porque es el padre que perdió y ahora recupera se abraza a él. Estas simetrías son fruto de la manipulación de la realidad de la mentira, pero gracias a ellas, la novela deja de hablar de la España del año 1939 o de la Gerona del 2000, y pasa a hablar de lo que en realidad habla, y me importa. Porque la novela no habla, fundamentalmente de la Guerra Civil, aunque sea uno de sus temas y constituya un marco esencial. La novela, básicamente, habla de los héroes, de la posibilidad del heroísmo; habla de los muertos, y del hecho de que los muertos no están muertos del todo mientras haya alguien que los recuerde; habla de la búsqueda del padre, de Telémaco buscando a Ulises; habla de la inutilidad de la virtud y de la literatura como única forma de salvación personal…” (Diálogos de Salamina)
Aristóteles decía que la Poética es superior a la historia, porque, mientras la historia se ocupa de lo particular y concreto, de lo que atañe sólo a determinados hombres en determinadas circunstancias de tiempo y lugar, la literatura se ocupa de lo genera, de aquello que atañe a todos los hombres en cualquier época y circunstancia.
Por ese motivo, Javier Cercas, personaje, empieza viendo la historia como la narración de una situación remotamente acaecida durante una Guerra Civil que ya casi no se recuerda, de ahí su título, y sin embargo termina viéndolo como algo presente y actual, como algo que incumbe a todos.
También deberíamos mencionar la inclusión, en Soldados de Salamina, del artículo «Un secreto esencial», aparecido en El País en su edición para Cataluña de fecha 11 de marzo de 1999. 
Este artículo es la génesis del libro posterior y habla del paralelismo entre las historias de Antonio Machado y Rafael Sánchez Mazas, dos escritores colocados en los polos opuestos en la trágica historia de la Guerra Civil, ya que ambos escritores se colocaron en bandos opuestos y cuando Sánchez Mazas parece escapar milagrosamente de la muerte, Antonio Machado encuentra la muerte en el exilio, más o menos en la misma fecha, cuando ya había perdido la esperanza en la victoria de su bando. 
De esta manera, el artículo «Un secreto esencial» se convierte en el punto de partida de la investigación que realiza Javier Cercas, protagonista, partiendo de un artículo del Javier Cercas real. De esta manera el Javier Cercas real entra en el juego de paralelismos que utiliza en la novela como recurso.
El artículo está reproducido de forma completa a excepción de la primera palabra del texto. En Soldados de Salamina dice: «Se cumplen sesenta años de la muerte de Antonio Machado» y en el artículo original dice: «Acaban de cumplirse…» . Lo que le da al texto, con una pequeña modificación, una actualización temporal. 
En gran medida la oposición entre los dos escritores será el eje central de la novela. La exagerada polarización fue lo que llevó al país a la Guerra Civil. Estos dos escritores estaban enfrentados, sin embargo, esto podía ser  por motivos ajenos a ellos mismos.
El paralelismo entre Machado y Sánchez Mazas se convertirá en la novela en un paralelismo entre Sánchez Mazas y Miralles que acabará convirtiéndose en el héroe. 
Casualmente, Miralles es el único personaje totalmente imaginario de la novela. 
Realmente, existe un individuo que Bolaño presenta en su narración de un hombre que luchó en las dos guerras, la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial, pero que Javier Cercas, persona, transforma para que resulte la solución que buscaba para terminar su la novela.
En un  principio, Cercas real, nos presenta a Cercas personaje, como un periodista y escritor frustrado que quiere escribir y no puede y que busca una historia que encuentra y que al final la novela  le ayuda a encontrarse a sí mismo como escritor y que escribe Soldados de Salamina, el libro que estamos leyendo. Es el libro dentro de sí mismo. 
Javier Cercas, escritor real, utiliza el viaje como medio para que el protagonista, Javier Cercas encuentre su historia. En un principio viaja con Conchi a Cancún donde pone en claro sus ideas y donde decide empezar a escribir el libro. Al final de la novela, el protagonista, encontrará en el viaje a Dijon el final de su historia, la pieza clave que le faltaba a su libro.
En la novela aparece otro motivo de interés, que se repite en diversas ocasiones y que es un motivo musical: la canción Suspiros de España. La primera vez que Javier Cercas, personaje, oye la canción, la oye en la calle en Gerona interpretada por dos gitanillos, mientras esperaba a Figueras. 
“…me senté en la terraza. Nerviosamente miraba a un lado y a otro; mientras lo hacía aparecieron dos gitanos jóvenes –un hombre y una mujer–, con un teclado eléctrico, un micrófono y un altavoz, y se pusieron a tocar frente a la clientela. el hombre tocaba y la mujer cantaba. Tocaban, sobre todo, pasodobles: lo recuerdo muy Bien porque a Conchi le gustaban tanto los pasodobles que había intentado sin éxito que me inscribiera en un cursillo para aprender a bailarlos, y sobre todo porque fue la primera vez en mi vida que oí la letra de Suspiros de España, un pasodoble famosísimo del que yo ni siquiera sabía que tenía una letra.” (se incluye la letra en el texto, pag.47)
“Oyendo tocar y cantar a los gitanos pensé que ésa era la canción más triste del mundo; también, casi en secreto, que no me disgustaría bailarla algún día.” pag. 47
Esa misma canción la cantó y bailó el miliciano que salvó la vida de Sánchez Mazas, según el testimonio de Daniel Angelats.
“Pero me fijé en él, como todos mis compañeros, porque mientras nosotros paseábamos por el jardín él siempre estaba sentado en un banco y tarareando algo, canciones de moda y cosas así, y una tarde se levantó del banco y se puso a cantar Suspiros de España. ¿Lo has oído alguna vez? Claro, dijo Pere. Es el pasodoble favorito de Liliana dijo Sánchez Mazas. A mí me parece muy triste, pero a ella se le van los pies en cuanto oye cuatro notas. Lo hemos bailado tantas veces… Angelats vio que la brasa del cigarrillo de Sánchez Mazas enrojecía y se apagaba bruscamente, y luego oyó que su voz ronca y casi irónica se levantaba en un susurro y reconoció en el silencio de la moche la melodía y la letra del pasodoble, que le dieron unas ganas enormes de llorar porque le parecieron de golpe la letra y la música más tristes del mundo…” pag.119
“Que en vez de quedarse sentado en el banco, tarareando por lo bajo como siempre, aquella tarde se puso a cantar Suspiros de España en voz alta, y sonriendo y como dejándose arrastrar por una fuerza invisible se levantó y empezó a bailar por le jardín con los ojos cerrados, abrazando el fusil como si fuera una mujer…” pag. 120
Probablemente el mismo pasodoble era el que bailaba  Miralles en el camping con aquella mujer joven.
“Bolaño recordó entonces que una noche del último verano en que estuvo con Miralles, mientras hacía la primera ronda, ya de madrugada, oyó una música muy tenue que llegaba del extremo del camping, justo al lado de la valla que lo aislaba de un bosque de pinos. Más por curiosidad que para exigir que quitaran la música –sonaba tan baja que no podía estorbar el sueño de nadie–, se acercó sigilosamente y vio a una pareja bailando abrazada bajo la marquesina de una rulot. En la rulot reconoció la rulot de Miralles; la pareja, a Miralles y a Luz; en la música, un pasodoble muy triste y muy antiguo (o eso es lo que entonces le pareció a Bolaño) que muchas veces le había oído tararear entre dientes a Miralles.” pag. 160
Finalmente, este pasodoble podría ser la pieza clave para descubrir que Miralles podría ser el soldado que salvó la vida de Sánchez Mazas, aunque el no lo admitiera.
“–no le he contado una cosa –le dije a Miralles–, Sánchez Mazas conocía al soldado que le salvó. Una vez le vio bailando un pasodoble en el jardín del Collell. Solo. El pasodoble era Suspiros de España. –Miralles bajó de la acera y se arrimó al taxi, apoyó una mano grande en el cristal bajado. Yo estaba seguro de cuál iba a ser la respuesta, porque creía que Miralles no podía negarme la verdad. Casi como un ruego pregunté– : Era usted, ¿no?
Tras un instante de vacilación, Miralles sonrió ampliamente, afectuosamente, mostrando apenas su doble hilera de dientes desvencijados. Su respuesta fue:           –No”. pag. 202. 
David Trueba llevó la historia al cine. Si se quiere conocer algo más sobre esta adaptación y también los comentarios del propio autor sobre el libro se puede encontrar la obra Diálogos de Salamina editada por Luis Alegre. Trueba asegura que entendió el texto y lo orientó cinematográficamente cuando, después de varias lecturas, de documentarse exhaustivamente sobre los falangistas y la Guerra Civil, descubrió que el protagonista no era Sánchez Mazas, ni el heroico Miralles, el miliciano que le perdona la vida, sino la mirada del autor.
El escritor Mario Vargas Llosa ha dicho sobre esta novela: 
el libro es magnífico, en efecto, uno de los mejores que he leído en mucho tiempo y merecería tener innumerables lectores, en esta época en que se ha puesto de moda la literatura ligera, llamada de entretenimiento, porque así aquellos comprobarían que la literatura seria, la que se atreve a encarar los grandes temas y rehuye la facilidad, no tiene nada de aburrida, y, al contrario, es capaz también de encandilar a sus lectores, además de afectarlos de otras maneras.”
1 de diciembre de 2017

¿Quién es Dostoyevski?

¿Quién es Dostoyevski?

Contexto histórico
La Rusia en la que vivió Dostoievski era en pleno siglo XIX absolutamente distinta a la Europa occidental. Rusia era un país aún feudal, con un régimen de señores y siervos como en la Edad Media en Europa. 
La época de Dostoivski corresponde a los reinados de Nicolás I (1.825-1.855), que se caracterizó por su despotismo, y de Alejandro II (1.855-1.881), de espíritu más tolerante, este zar abolió la servidumbre y realizó ciertas reformas políticas y administrativas. 
Fueron tiempos de fuertes tensiones, en el terreno ideológico, entre corrientes tradicionalistas y progresistas. De Occidente llegaban doctrinas liberales y revolucionarias, el socialismo utópico prende en muchos jóvenes rusos, a quienes se llamará en este país los “nihilistas”. A estos se oponen, entre otros, los “eslavistas”, que rechazan las ideas occidentales en nombre de los valores tradicionales del alma rusa, simbolizados en el zar y la Iglesia Ortodoxa. 
Contexto literario
La literatura aparece marcada por la peculiaridad histórica del país, así, Romanticismo y Realismo adquieren en Rusia perfiles muy particulares. Quizá en ningún país encuentre el género narrativo realista en el S.XIX frutos tan variado y ricos como en Rusia, donde el tono de la crítica es más intenso, tal vez por lo atrasado del pueblo, como ya vimos antes, y la dureza de la censura y la autoridad. 
La transición al Realismo está representada por Gógol (1.809-1.852), cuyas obras inmortales, El abrigo y Almas muertas , significan el arranque de la gran novela rusa. 
Éste ya hace en Almas muertas una gran sátira contra los hidalgos campesinos. 
A partir de él se desarrollará en Rusia uno de los grandes ciclos novelísticos de la literatura universal, en el que sitúan Turguéniev, Tolstói y Dostoievski. 
Goutchérov (1.812-1.891) se burló de la pereza como vicio nacional ruso. Turguéniev (1.818-1.883), en cambio, aporta una perspectiva pasada por referencias europeas. Dostoievski lleva la novelística a un paroxismo de intensidad psicológica, contrastando lo palpable de sus descripciones con la agitación patológica de sus tipos. Junto al autor que vamos a estudiar, el otro gran maestro de la literatura rusa de este ciclo es Tolstói, destacando tanto si se distancia en el tiempo, como en Guerra y paz, como si pinta su tiempo, como en Anna Karenina, sin sacrificar nunca el arte a su creciente pasión moralista. El maestro máximo del relato breve es Chéjov (1.860-1.904), trágico en tono menor, incluso cuando adopta apariencias humorísticas. 
El Realismo ruso o Escuela Natural será más amplio y complejo que el europeo : junto al reflejo de la realidad cotidiana, la novela rusa dará cabida a la fantasía y al lirismo. 
VIDA 
Si bien es cierto que una biografía no explica a un genio, en el caso de Dostoievski puede, al menos, señalar sus demonios. Las claves de este autor, que tanto sabía del sufrimiento humano y de los abismos del alma, se encuentran en su atormentada vida, llena de infortunios, tentaciones, éxtasis y reconciliaciones. 
Como casi todos los escritores rusos, Fiódor Mijáilovich Dostoievski era de clase noble, pero de una familia venida a menos. Nació el 11 de noviembre de 1.821 (el 30 de octubre según el viejo calendario ortodoxo) en un apartamento del Hospital de los Pobres de Moscú, en el que su padre trabajaba como médico. Ese hombre tosco, brutal y alcohólico era un verdadero déspota e injuriaba y golpeaba sin piedad a los miembros de su familia, incluida su esposa, bondadosa mujer que servirá de modelo para las heroínas abnegadas, de “ mirada dulce y suave” de las novelas de su hijo. 
Entre las pocas diversiones del pequeño Fiódor y de su hermano Mijáil estaban las de espiar a los enfermos del hospital y, a partir de 1.831, disfrutar de las estancias veraniegas en Daovoie, una aldea a unos cien kilómetros de Moscú, que su padre acababa de adquirir. 
En 1.837 le sucedió la primera gran desgracia : su madre falleció de tuberculosis. La vida en casa se hizo insoportable, su padre, consumido por los remordimientos, a causa de la muerte de su esposa, se hundía cada vez más en embrutecimiento por el alcohol, y para deshacerse de sus hijos decidió enviarlos a la Escuela Militar de Ingeniería de San Petesburgo. 
El futuro escritor, una vez acostumbrado a la dura vida del internado, consiguió encontrar tiempo para dedicarse a lectura y acercarse a Pushkin, Gógol, Shakespeare, Balzac, Schiller, Hoffmann, Dickens y también muchos folletines. Únicamente se quejaba de la falta de dinero, problema que le acompañaría toda la vida. 
Su padre, cada vez más embrutecido, trataba a sus mujiks con extrema crueldad, y ellos, en junio de 1.839, lo asesinaron. Fiódor , quien desde su temprana infancia temía y odiaba a su padre, sintió que el crimen de los campesinos recaía sobre él. Este parricidio, que nunca cometió, pero que secretamente deseaba, le provocó su pirmer ataque de epilepsia. Los remordimientos le obsesionaron durante toda su vida y sólo logró expiarlos con su última novela, Los hermanos Karamasov, en la que recreó con sinceridad masoquista las circunstancias y consecuencias morales de ese asesinato. En contraste con su fuerte sentimiento de culpabilidad, sus últimos años en la Escuela Militar fueron agitados y mundanos. Aparte de la literatura, entre sus principales pasiones se contaban el teatro, el ballet, los conciertos y el billar. El vicio del juego, que el escritor había adquirido tempranamente, fue otro de los males que acompañaron su existencia. 
En 1.843 Dostoievski terminó sus estudios y fue destinado a la sección de proyectos del cuerpo de ingenieros, puesto que abandonó en breve para dedicarse por entero a la literatura. En el verano de ese año su admirado Balzac llegó a San Petesburgo para reunirse con su amor, la condesa polaca Hanska. Esta visita le impulsó a traducir la novela Eugenia Grandet, con la que pretendía, además, remediar su maltrecha economía. Posiblemente, esta experiencia le dio el coraje necesario para escribir una obra propia. 
El mundo literario de Dostoievski, parece irreal, febril y nocturno, bastante alejado de lo que ocurre en una vida cualquiera. Sin embargo, esta consideración no es cierta, y así lo demuestra “el descubrimiento” de su primera novela,Pobres gentes (1.846). Su amigo y compañero de vivienda, Grigórovich, quedó muy conmovido después de haber leído el manuscrito y quiso someterlo al juicio de Nekrásov, un reconocido poeta, quien, escéptico y ocupado, primero rechazó y luego aceptó oír las primeras diez páginas, y se quedó a escuchar toda la obra. La lectura terminó a las cuatro de la mañana, pero los dos hombres, bañados en lágrimas, decidieron visitar al autor, quien, naturalmente, estaba aún despierto. 
Esta novela, en realidad menor, consagró de inmediato a Dostoievski como gran escritor. Vissarión Belinski, el crítico más temido de Rusia, exclamó entusiasmado : “Ha nacido un nuevo Gógol.” 
No obstante, sus siguientes obras, por cierto bastante gogolianas, como El doble (1.846) , El señor Projarchin(1.846) y La patrona (1.846) no tuvieron ningún éxito y los críticos se volvieron hostiles con él. Deprimido y desesperado, Dostoievski acudía a reuniones de ardorosos intelectuales progresistas, donde discutían sobre las teorías socialistas utópicas. La policía, en extrema alerta a causa de la ola de revoluciones europeas, detuvo el 23 de abril de 1.849 a los miembros del supuesto “complot Petrashevki”, llamado así por el líder de dichas reuniones. Después de ocho meses de confinamiento en la fortaleza “Pedro y Pablo”, los acusados fueron conducidos el 22 de diciembre al paredón y se les leyó la sentencia de muerte. El pelotón de fusilamiento ya se disponía a disparar cuando se les comunicó que el zar había conmutado la condena por cuatro años de trabajos forzados. La experiencia de esa ejecución simulada aparecería en dos de sus obras : El idiota y Diario de un escritor. Dos días después Dostoievski partió, esposado, hacia la guarnición de Omsk en Siberia. Las condiciones del presidio fueron extremadamente difíciles para el escritor, epiléptico, pero él encontró consuelo en su única lectura, la Biblia. Allí, en Siberia, se formaron las ideas que conocemos como “dostoievskanas” : que el sufrimiento no es un castigo, sino el secreto de la vida ; que para la redención del pueblo ruso no valen las fórmulas occidentales y revolucionarias, sino sólo lo auténtico, lo ortodoxamente ruso. En 1.854, como continuación de la condena, fue enviado de soldado raso a un batallón de castigo. Un año después ascendió a oficial y en 1.857 se casó con María Dimítrievna Isáieva, una joven viuda tísica. El matrimonio resultó ser un fracaso desde el día de la boda, cuando el agitado Dostoievski sufrió un ataque de epilepsia frente a su flamante y sorprendida esposa. 
Finalmente, en noviembre de 1.859 obtuvo permiso para regresar a San Petesburgo, donde los círculos intelectuales lo recibieron como a un mártir revolucionario. Para aclarar esa falsa situación, en 1.861 fundó, junto a su hermano Mijáil, la revista “Vremia” ( Tiempo), que pretendía reconciliar occidentalistas y eslavófilos, representantes de las dos doctrinas opuestas. Publicó también algunas novelas, entre ellas Recuerdos de la casa de los muertos(1.861-1.862), que recoge más de un episodio autobiográfico del presidio. En 1.862, con el éxito de la revista pudo realizar su primer viaje al extranjero, pero un año después, las autoridades suspendieron su publicación y él se encontró de nuevo en una dramática situación económica. Con dinero prestado se fue al extranjero para reunirse con la joven y guapa Paulina Suslova, pero ella lo abandonó por un apuesto español y el poco dinero que le quedaba lo perdió jugando al la ruleta. 
En 1.864 murió su esposa y unos meses más tarde su hermano Mijáil. Su escasez monetaria se agravó aún más, pues debe hacerse cargo de la familia de éste, como de sus revistas, y también sus ataques se hicieron más frecuentes. Sin embargo fue ésta la época de sus grandes narraciones. 
En 1.864 publicó Memorias del subsuelo y en 1.866 su novela más famosa, Crimen y castigo, cuyo protagonista, Raskolnikov, es un estudiante ateo que mata para demostrar su libertad. Para poder cumplir con sus apremiantes contratos, en 1.866 empleó a una taquígrafa, y en veinticinco días le dictó la novela El jugador. Anna Grigorievna Snitkina, la taquígrafa, era una joven de veinte años y de carácter dulce, con quien el novelista se casó al año siguiente. Huyendo de sus acreedores, los recién casados viajaron al extranjero : durante cuatro años deambularon por Europa entregados al trabajo, y el autor, también, a la ruleta. Para poder seguir jugando llegó a empeñar su anillo de boda. No obstante, el juego no le impidió escribir su segunda obra maestra, El idiota (1.868-1.869), y otras novelas más, entre otras la controvertida Endemoniados, inspirada en el juicio al terrorista revolucionario Nechaev y publicada después de su regreso a Rusia, en 1.871. 
Regresó envejecido, arruinado, incluso desprestigiado. Sin embargo, con las nuevas obras, especialmente con El adolescente (1.875) y la serie de artñiculos Diario de un escritor ( que empezó a publicar en 1.876) recobró su fama y también, gracias al inesperado talento práctico de su joven esposa, pudo vivir desahogadamente por primera vez. Aunque las desgracias no le abandonaron : en 1.878 murió su hijo Aliosha, golpe terrible para el autor, que ya antes había perdido una niña. 
En sus últimos años vivió en su casa de Staria Russa, cerca de san Petesburgo, y trabajó en la que sería su novela magna : Los hermanos Karamazov (1.879-1.880). A estas alturas ya era un escritor muy popular y venerado. En junio de 1.880 pronunció un discurso de gran impacto en un homenaje nacional a Pushkin, en el que formuló su mensaje sobre el destino universal del pueblo ruso. Ésta fue su última intervención pública. El 9 de febrero de 1.881, un mes antes de que asesinaran al zar, falleció Dostoievski, a causa de una hemorragia pulmonar. 
30 de noviembre de 2017

Noches blancas

Noches blancas
Noches Blancas es una novela corta de Dostoyevski en la que narra la historia, la vida de un hombre solitario con dificultades para relacionarse con los demás, especialmente con las mujeres.
De una forma absolutamente fortuita conoce a una chica que, en cierto modo, le cambia la vida, aunque la relación no llegue a realizarse. Pero como el mismo protagonista piensa, un recuerdo queda para toda la vida.
El título de la obra hace referencia a las noches de verano en el norte de Rusia, en donde amanece muy temprano y durante la anoche apenas llega a haber oscuridad total.
Este fenómeno es un fenómeno natural que sucede durante el solsticio de verano en las áreas de latitud alta, como es el caso de San Petersburgo. Las puestas de sol son tardías y los amaneceres más tempranos. Como consecuencia de esto, la oscuridad nunca es completa. Esto es conocido popularmente con el nombre de “Noches Blancas”, a las que Dostoyevski hace alusión también en El idiota.
Noches Blancas es una novela corta que habla sobre la soledad, el amor y las relaciones humanas, una breve historia que describe el dolor, la esperanza y la perdida de ella.
La obra tiene un personaje principal que es nuestro hombre solitario al que acompañará durante un breve espacio de tiempo Nástenka. En la obra aparece un antagonista al que casi no conocemos pero que finalmente saldrá vencedor frente al personaje principal.
Siguiendo la evolución del personaje principal vemos que pasa por tres fases: 
La posibilidad o virtualidad de que suceda algo que le saque de su soledad y le alegre la vida
El acontecimiento o realización cuando parece que esa situación deseada se está realizando 
El resultado, cuando nuestro protagonista se vuelve a quedar solo y vuelve a su realidad aunque con un recuerdo que anteriormente no tenía. 
Sin embargo la protagonista obtiene un resultado distinto junto al antagonista que es la realización de sus sueños. 
Dostoyevski nos pone, a través de sus personajes en contacto con el hombre y su encuentro con la realidad de su vida. En la novela la tristeza y la soledad no se plantean como estados pasajeros en la vida del hombre, sino como estados permanentes.
El protagonista debe aceptar su realidad cotidiana y sus sufrimientos. Parece que el hombre tiene un destino en la vida que no puede cambiar. Podríamos decir que en este punto Dostoyevski se acerca a Unamuno y su Del sentimiento trágico de la vida.
Para Unamuno no hay tensión si uno no sabe de manera consciente o inconsciente que su función tiene un límite, cuando tiene una intención. Lo trágico aparece cuando aparece la frustración y la insatisfacción por haber intentado realizar su objetivo y no haberlo conseguido por inalcanzable o prohibido.
Esto es lo que sucede al protagonista de la historia cuando encuentra a Nástenka y surge la esperanza que ya no tenía. Aunque el protagonista encaja la frustración con mucha resignación, esta está cargada de tristeza por no haber obtenido lo deseado. el protagonista se consolará con el recuerdo pero no habrá felicidad.
En un instante fugaz, el protagonista cree haber encontrado el calmante a su soledad que tanto había esperado. Pero después de la última noche esta ilusión se convierte en un triste amanecer que traerá el fin de esa ilusión.
El alivio para la soledad del personaje principal viene encarnado en  Nástenka, una chica con aspecto indefenso que llora en soledad asomada a la barandilla del canal.  El protagonista intenta consolarla pero ella, en un principio, desconfía. Finalmente, comienzan a hablar y el encuentro se convierte en una amistad que para él se transformará casi de inmediato en una amor sincero, aunque sería más ajustado decir, un amor idealizado por ambas partes. Él necesita el amor para paliar la soledad de su vida y ella para remplazar su otro amor que creía perdido. Al final del relato, ella estaba también ilusionada y parecía que la esperanza se cumpliría pero el destino fatal actúa y hace que en el último momento aparezca el hombre del que Nástenka estaba realmente enamorada.  Aunque, para ser rigurosos el amor que siente Nástenka por ese hombre parece haber nacido también de la necesidad de paliar su soledad.
El prometido de Nástenka, es el antagonista de la historia. Es un joven del que sabemos poca cosa. lo que sí conocemos es que es pobre y, aparentemente, buena persona y amante de la cultura. 
La obra Noches Blancas está estructurada en cuatro noches y una mañana:
Primera Noche
En esta primera noche al autor presenta al personaje protagonista que vive solo en un pequeño apartamento, en San Petersburgo.Tiene una matrona de edad avanzada con la que mantiene una comunicación muy escasa.
El protagonista pasea habitualmente por San Petersburgo y observa a las personas y los edificios de las calles que transita a diario. 
En esta primera noche, encontrará a Nástenka que llora asomada a la barandilla del canal. Se ofrece a acompañarla hasta su casa y ella le cuanta que se siente sola y triste. Cuando se despiden se citan para hablar al día siguiente pero ella le pone una condición, no quiere que él se enamore de ella.
Segunda noche
La segunda noche se produce el segundo encuentro. Los dos se cuentan cosas sobre su vida y se hacen amigos. En esta conversación se mezcla la soledad con la felicidad de haber encontrado a alguien que les escucha y les hace compañía. Al final de la segunda noche Nástenka le asegura que será su amiga.
La historia de Nástenka
En la tercera parte, Nástenka le cuenta su vida al personaje principal que hace la función de narrador. Nástenka le cuenta como conoció al hombre del que está enamoraday como empezó su relación cuando el joven comenzó a prestarle libros, entre ellos, obras de Sir Walter Scott y de Pushkin. Asimismo, Un día les invitó al teatro a ver El Barbero de Sevilla pero después tuvo que marcharse a Moscú para trabajar. Nástenka le pidió que se casase con ella pero él no puede comprometerse, ya que no tenía medios para mantenerla, pero le promete que volverá, exactamente, en un año. Durante ese año Nástenka no volvió a saber nada de él y ahora que se ha cumplido la fecha, tiene esperanzas de que este cumpla la palabra dada.
Tercera noche
El la tercera noche, el protagonista ya sabe que se ha enamorado de Nástenka. A pesar de esto le ayuda a escribir una carta al hombre del que está ella enamorada y no le cuenta nada acerca de sus sentimientos.
Mientras esperan que haya una respuesta a la carta, Nástenka pierde su esperanza y le confiesa que se siente muy cómoda con él y que le quiere tanto como amigo porque no se ha enamorado de ella. El se siente muy incomodo con esta declaración. 
Cuarta noche
El prometido Nástenka no da señales de vida y esta pierde absolutamente la esperanza de realizar su amor. Así que, le dice a nuestro protagonista que se está enamorando de él y que le gustaría que se fuera a vivir a la habitación que ella y su abuela alquilan. De esta manera ninguno de los dos volvería a estar solo. Pero, en el último momento, cuando ya se están despidiendo aparece su prometido, y aunque se queda desconcertada y realmente quiere mucho al protagonista decide irse en brazos de su prometido.
La mañana
Al siguiente día el personaje principal recibe una carta donde ella le pide disculpas y le dice que lo ama como amigo. Lo invita a formar parte de su vida, aún con su prometido presente. Él, aceptando su solitario destino, agradece sinceramente la oportunidad vivida de compartir con otra persona la felicidad efímera de unas «noches blancas». En la obra, en ese momento, el autor reflexiona sobre la posibilidad de amar libremente a otra persona, aun cuando el destino indique que no pueden estar juntos.
Como ya hemos dicho la obra transcurre a lo largo de cuatro noches y una mañana y el escenario de la historia es la ciudad de San Petersburgo. La ciudad aparece convertida casi en un personaje más. Es un escenario presentado de forma casi cinematográfica.
El narrador está en primera persona y es un narrador protagonista que como en otras obras de Dostoyevski, no tiene nombre. La obra está narrada según su perspectiva y sus reflexiones. Las emociones y pensamientos que vemos son las del narrador protagonista, a excepción de cuando cede la palabra a Nástenka para contar su historia. En ese momento aparece también el diálogo como modo de discurso.
Stefan Zweig, uno de los más grandes escritores de siglo XX, dijo que Dostoyevski era el mejor conocedor del alma humana de todos los tiempos. Esta afirmación sería absolutamente válida para esta novela corta que se editó por primera vez en 1848 y es una de las primera creaciones del literato antes de ser deportado a Siberia por cuestiones ideológicas.
Nicolai Troshinsky (Moscú, 1985). Nacido en Moscú en 1985. Estudió ilustración en Madrid y más tarde asistió a cursos intensivos con Józef Wilkon y Linda Wolfsgruber en Italia. En 2009 terminó sus estudios de realización de cine de animación en la escuela francesa «La Poudrière». Desde 2006 lleva realizando proyectos de literatura infantil y juvenil, principalmente con editoriales españolas y en ocasiones siendo también autor del texto. En 2013 realiza el cortometraje de animación Astigmatismo que le merece numerosos premios y menciones en festivales internacionales. Desde 2010 realiza también una actividad paralela como diseñador de videojuegos experimentales.