7 de julio de 2017

¿Quién es Pío Baroja?

Pío Baroja Nació en San Sebastián en 1872, pero vivió en Madrid prácticamente toda su vida, aunque estuvo siempre orgulloso de su ascendencia vasca. 

Eran tres hermanos: Darío, que murió joven; Ricardo, que fue también escritor pero sobre todo pintor; y Pío, el novelista por excelencia. Era el menor de los tres hermanos. Más adelante y con mucha diferencia de años, nació Carmen, la única chica y con la que Pío mantuvo una relación más estrecha, podríamos decir casi imprescindible para él. 

El padre de Baroja, Serafín, era ingeniero de minas, lo que llevó a la familia a continuos cambios de residencia. Esto resultó una ventaja para Pío que tuvo la oportunidad de conocer distintos lugares de España en profundidad, especialmente, Madrid al que se sentía muy unido, después del País Vasco.

Debido a los cambios de residencia de la familia, Baroja estudió la escuela primaria en San Sebastián, continuando sus estudios en Pamplona, Madrid y finalmente en Valencia, donde terminó la carrera de Medicina, doctorándose posteriormente en Madrid. 

Al terminar sus estudios, Baroja se trasladó a Cestona, en el País Vasco, donde consiguió una plaza de médico. No tardó en darse cuenta de que no había nacido para la medicina. Ejerció su profesión durante muy poco tiempo y se centró posteriormente en la literatura, casi como única dedicación. 

Se trasladó a San Sebastián, donde estaba instalada su familia y permaneció allí durante algún tiempo. Más tarde se trasladó a Madrid, donde se encontraba su hermano Ricardo que trabajaba en un negocio de panadería, de una tía suya, que se había quedado viuda. 

Ricardo no quería hacerse cargo de la panadería por más tiempo y a Pío le pareció una estupenda oportunidad para instalarse en la capital. Al poco tiempo de haberse hecho cargo de la panadería, comenzó a colaborar en periódicos y revistas. 

En 1900, publicó su primera obra Vidas sombrías, una colección de cuentos que le sirvió para darse a conocer. Esta obra resultó un éxito e incluso suscitó los elogios de otros escritores como Azorín, Galdós y sobre todo Unamuno.

Desde ese momento, Baroja fue apartándose del negocio de panadería hasta abandonarlo definitivamente.

Baroja tuvo dos grandes aficiones: los viajes y la literatura. Comenzó conociendo la España de su tiempo, gracias a los cambios de residencia que tuvo que realizar con sus padres y más adelante viajó por España por afición, acompañado unas veces por sus hermanos Carmen y Ricardo y otras con amigos; Maeztu, Azorín y con Ortega y Gasset, en su coche.

Baroja fue uno de los escritores que mejor conocía la situación de la España de su tiempo y de esto dejó constancia en sus novelas.  

Durante la Guerra Civil se refugió en París, donde pasó una larga temporada. También estuvo en Londres y viajó por Suiza, Alemania, Bélgica, Noruega, Holanda e Italia. 

En cualquier caso, podemos decir que su residencia habitual fue Madrid, y después Vera de Bidasoa, donde compró Itzea, la casa en donde la familia Baroja pasaba los veranos.

Baroja apenas dejó de escribir durante toda su vida, así que es uno de los escritores más prolíficos de su generación. 

Entre sus mejores obras están Vidas sombrías, publicada en 1900; Inventos y mixtificación de Silvestre Paradox, de 1901,; Camino de perfección (1902). 
A continuación debemos mencionar El mayorazgo de Labraz (1903), escrita con recuerdos de su época vivida en Cestona.
No debemos pasar por alto la trilogía que siguió a estas novelas «La lucha por la vida», formada por: La busca, Mala hierba y Aurora roja. Esta trilogía apareció primeramente como un folletín y en ella aparece el ambiente de los barrios bajos de Madrid. 

Baroja tenía en mucha estima dos de sus obras centradas en la tierra vasca: Zalacaín el Aventurero y Las inquietudes de Shanti Andía.

La obra más extensa de Baroja será Las memorias de un hombre de acción, novela que publicó entre los años 1912 y 1934. Esta obra está formada por veintidós volúmenes y el protagonista es Eugenio de Aviraneta, personaje que tuvo alguna importancia en los hechos políticos de su tiempo.

Además, Baroja escribió algunos ensayos: Juventud, egolatría (1917); Las horas solitarias y La caverna del humorismo (1918). Estas fueron las obras preferidas de Ortega y Gasset. 

Al final de su vida, publicó sus Memorias. Estas constituyen un documento fidedigno de su vida, pero sobre todo de la vida de su tiempo.

En 1935 fue admitido como miembro de la Academia de la Lengua. 

Baroja está considerado uno de los máximos representantes de la novela de la llamada Generación del 98.

El escritor tenía un carácter serio e incluso podríamos decir poco sociable pero con un punto de ternura melancólica.

Se puede considerar a Baroja como un escritor modernista, en cuanto que recoge en sus obras la angustia y la desesperación que el modernismo tomó del romanticismo, así como las descripciones impresionistas que con unas pocas pinceladas consigue plasmar los ambientes y la psicología de los personajes, a diferencia de los escritores realistas que profundizaban en la descripción de la realidad y en el carácter de los personajes.

En su obra reflejó un pesimismo radical sobre la condición humana: 

“No hay fuente limpia sin que los hombres metan allá sus patas y la ensucien. Está en su naturaleza”

(El árbol de la ciencia, sexta parte, La experiencia de Madrid, capítulo VII)
6 de julio de 2017

La trilogía «La Raza» – Breve apunte


La trilogía “La Raza” está formada por tres interesantes novelas, a través de las cuales Baroja plasma su concepción del mundo. Las novelas aparecieron con el siguiente orden: La dama errante, en 1908; La ciudad de la Niebla, en 1909 y El árbol de la ciencia en 1911. Sin embargo, los hechos contados no siguen ese mismo orden. Por orden cronológico la primera sería El árbol de la ciencia, que es anterior y después en su orden de aparición: primero, La dama errante y después, La ciudad de la niebla.

La obra comienza con La dama errante que toma como punto de partida el atentado de la calle Mayor de Madrid contra los reyes de España el 31 de mayo de 1906. Este hecho impresionó especialmente a Baroja porque, realmente, había conoció a algunos de los implicados en el atentado.  

Los protagonistas de esta novela son el doctor Aracil y su hija María. Aracil había tenido, anteriromente, contacto con el terrorista catalán, Brull, no como terrorista, sino como anarquista. Después de cometer el atentado Brull buscará refugio en casa del doctor Aracil y esto lo comprometerá de tal manera que se verá obligado a esconderse y huir. Primero por España hasta Portugal y de allí a Inglaterra.

La novela se estructura en dos partes: la vida en Madrid y la huida. La vida en Madrid tiene un primer momento,  en el que Baroja narrará la vida del doctor y su hija María en Madrid, donde conoceremos a algunos de los personajes que después resultarán decisivos para el desarrollo de la trama, como Iturrioz, Venancio (tío de María) y el anarquista Nilo Brull, nombre con el que se puede identificar a Mateo Morral, el autor del atentado. 

A partir del momento del atentado, en el capítulo VIII, Un día terrible, la vida cambiará para el doctor Aracil y su hija. Ahí, comenzará su huída. En un primer momento, permanecerán escondidos en Madrid.

En el capítulo XIV es donde realmente empieza la segunda parte con el comienzo de la marcha hacía Portugal y finalmente a Londres. A través de este viaje, podremos observar una interesante galería de lugares y personajes de la España de la época.

La ciudad de la niebla, segunda novela de la trilogía, es la continuación cronológica de La dama errante. En esta novela, Baroja, retoma las andanzas del doctor Aracil y su hija María, esta vez en Londres. 

La novela está estructurada en dos partes: Los caminos tortuosos y Las desilusiones.
En Los caminos tortuosos, que consta de once capítulos, el autor narra como se instalan padre e hija en Londres, la vida que llevan allí, y como comienzan a aparecer las preocupaciones de María sobre el futuro de los dos en Inglaterra, sin unos ingresos para mantenerse. Ella, que es una chica con los pies en la tierra, piensa en ponerse a trabajar. 

Esta parte está narrada por María en primera persona y cuenta sus impresiones sobre la ciudad de Londres, así como la diversidad de tipos humanos que encuentran allí. 

El doctor Aracil no parece compartir las preocupaciones de su hija y pierde el tiempo coqueteando con la señora Rinaldi, una viuda sudamericana, con la que terminará casándose. María no está dispuesta a prescindir de su independencia y rechaza la oferta de su padre y su mujer para viajar con ellos a Sudamérica. Es ahí, donde María se desilusiona y cambia el concepto que tenía sobre su padre, sobre todo, cuando le ve casarse exclusivamente por dinero y que, además, es capaz de abandonarla en Londres.  

En un principio, María debe quedarse en un colegio, pero finalmente, no soportará su situación allí y decidirá abrirse camino ella sola, en la dura vida londinense. 

Esta segunda parte, que consta de dieciséis capítulos, está narrada en tercera persona. María desempeña diferentes ocupaciones para ganarse la vida y se interesará por los problemas de un grupo de anarquistas extranjeros. Entre ellos conocerá a un joven que terminará decepcionándola y sufrirá una amarga decepción amorosa. Desilusionada por  todo, decide regresar a España y llevar una vida más fácil. Se casará y se convertirá en una señora, ama de casa de su tiempo, con una de las pocas personas que no le habían decepcionado.

La tercera novela de la trilogía “La Raza” es El árbol de la ciencia. Esta es una de las novelas más conocidas de Baroja y también una de las más autobiográficas. Andrés Hurtado es un personaje muy representativo de las ideas y actitudes de los escritores del 98. Su identificación con el Pío Baroja real es importantísima. El autor plasmo en la novela y, en particular, en el protagonista mucho de él mismo. Incluso, podemos encontrar pasajes de El árbol de la ciencia en los que el autor ha sustituido la tercera persona por la primera  y los ha incorporado a sus memorias.

Por este motivo prestaremos a esta tercera novela de la trilogía una atención más detallada.

La obra se publicó en 1911 y era la preferida de su autor. En ella plasma de forma fiel su pesimismo y su concepción del hombre.

En la obra se presenta uno de los problemas que preocupaban más a Baroja: el conflicto entre el individuo y la sociedad. La sociedad coarta la libertad del hombre, su naturaleza y su espontaneidad.

Con su excelente prosa y sus descripciones a grandes pinceladas impresionistas, Baroja nos cuenta la historia de Andrés Hurtado, desde que era un estudiante hasta su muerte.

La trama es lineal y el autor no utiliza rupturas ni saltos en el tiempo, pero tiene una firme estructura. La obra está dividida en siete partes: La vida de un estudiante en Madrid, Las carnarias, Tristeza y dolores, Inquisiciones, La experiencia en el pueblo, La experiencia en Madrid y La experiencia del hijo.

Sin embargo, la trama está desarrollada en tres bloques. El primer bloque está compuesto por las tres primeras partes, donde se cuentan las experiencias de Andrés como estudiante y también su vida familiar en Madrid. La cuarta parte, Inquisiciones, se corresponde con un segundo bloque, fundamental, donde se expresa el pensamiento de Baroja, a través de la conversación de Andrés con su tío, Iturrioz. El tercer bloque está formado por las tres últimas partes, donde se cuenta la vida de Andrés como médico en Alcolea y en Madrid, su vida privada y el desenlace de la historia.

El tema fundamental de la novela es la falta de fe de Andrés Hurtado en la vida y en el hombre. A través de su trabajo, tiene la oportunidad de observar la naturaleza del ser humano. En todo lo que es natural y espontáneo en el hombre aparece la brutalidad. Por este motivo, Andrés, pudiendo haber vivido una buena vida, tiene una existencia dolorosa con un final dramático.

Otro tema importante viene indicado por el título. Es el enfrentamiento entre la naturaleza y la ciencia. Este título viene del pasaje bíblico del árbol de la vida y el árbol de la ciencia, del bien y del mal, procede del Génesis (2,9 y 17) «Yavé Dios, después de crear al hombre, lo coloca en el Edén, donde hay toda clase de árboles hermosos y entre ellos el de la vida, que da la inmortalidad y el de la ciencia, del bien y del mal, que proporcionaba la ciencia práctica de la vida y la felicidad terrenas, con la advertencia de que: “el día que de él comieres, ciertamente, morirás».

Pío Baroja siempre tuvo más fe en la ciencia que en la naturaleza, influido por el positivismo científico del siglo XIX y no quiere admitir que, como dice la Biblia, el árbol de la vida, sea grande y frondoso y conceda la inmortalidad, a diferencia del árbol de la ciencia que es un árbol con poca vida.

Esta idea del árbol de la vida y las tentaciones de la naturaleza humana la encontramos también en Las crónicas de Narnia en la primera parte, El sobrino del Mago, de C. S. Lewis.

Tampoco, podemos dejar de fijarnos en la crítica social que hace Baroja. El autor critica las instituciones públicas, el enchufismo, la falta de espíritu científico, las carencias en la educación, a los partidos políticos y al retraso, en general, de España. El autor habla también de la desidia de los pobres y la avaricia de los ricos y de la desmesurada influencia de la iglesia en la sociedad.

La diferencia entre El Árbol de la ciencia y, en general, de la obra de Baroja y la novela realista del diecinueve es la pincelada impresionista. Las obra de Baroja presentan un amplísimo número de personajes y ambientes en los que no se profundiza como en la novela realista, con la intención de mostrar un todo: una visión general.

Baroja no realiza un estudio profundo de la psicología de cada personaje, sino que trata a sus personajes como piezas imprescindibles de un engranaje total. Sus personajes no evolucionan. No podemos hablar de personajes redondos. Estos son planos porque representan un modo de ser y de actuar, un modo de estar instalado en la vida.

El narrador es omnisciente en tercera persona. Conoce todo a cerca de los personajes, sus acciones y sus pensamientos. Así que, el narrador no tiene límites y está situado en un plano extradiegético, es decir, fuera de la narración. 

La acción de la novela se desarrolla principalmente en Madrid, aunque tenemos pasajes que transcurren en Valencia y en Alcolea del Campo. Baroja va alternando los escenarios exteriores (plazas, calles, algún jardín o patio, etc.) con los interiores (habitaciones, aulas, tiendas, etc.).

El tiempo de la narración se corresponde con el tiempo vivido por Baroja. En la sexta parte, situada en el tercer bloque de la novela, cuando Andrés Hurtado regresa a Madrid, está sucediendo, en ese momento, el desastre del  98. 

El tiempo narrado no está explicitado, pero transcurre desde la época en la que el protagonista comienza sus estudios de medicina hasta que es un médico con cierta experiencia y más tarde decide abandonar el ejercicio de la medicina para dedicarse a la traducción y escritura de libros científicos.

La narración resulta fluida, debido a que los capítulos y los párrafos son  breves. Las descripciones de lugares  o personajes ocupan, generalmente, pocas líneas, como ya hemos dicho, con pinceladas impresionistas.

Hay que destacar la abundante utilización de diálogos que, salvo en las conversaciones con Iturrioz, también son breves. El autor se vale de este  recurso para establecer una constante dialéctica entre los personajes, lo que le da la oportunidad de expresar sus ideas.

El léxico de la novela es de registro culto, con la utilización de términos científicos como alveolo, hemoptisis, afasia, artrítico, bacilo… También,  encontramos palabras y expresiones de registro popular, dependiendo del nivel del hablante, como chatorrona, con el colmillo retorcido, etc. Incluso , también utiliza algunas expresiones valencianas como Chitano, Choriset, figues.

Uno de los elementos más relevantes de la obra es la ironía de Baroja que la encontramos en la novela desde la primera página:

“Por una de esas anomalías clásicas de España, aquellos estudiantes que esperaban en el patio de la Escuela de Arquitectura no eran arquitectos del porvenir, sino futuros médicos y farmacéuticos.”

“Ese paso del bachillerato al estudio de facultad siempre da al estudiante ciertas ilusiones, le hace creerse más hombre, que su vida ha de cambiar.”



3 de junio de 2017

Dora Bruder – Breve apunte



Dora Bruder es una obra del escritor francés Patrick Modiano.

Un día de hace casi 20 años, Patrick Modiano encontró en un viejo periódico parisino de principios de los cuarenta un pequeño anuncio que le impresionó. Decía así: «Se busca a una joven, Dora Bruder, de 15 años, 1,55 metros, rostro ovalado, ojos gris marrón, abrigo sport gris, pullover burdeos, falda y sombrero azul marino, zapatos sport marrón. Ponerse en contacto con el señor y la señora Bruder, bulevar Ornano, 41, París». Modiano se obsesionó con el anuncio, con la chica y con la historia que ahí latía, en parte porque él había visitado mucho esa calle de adolescente. Se convirtió en una especie de detective privado contratado por sí mismo. Pronto descubrió que Dora Bruder era judía, que tras escaparse de casa fue detenida por la policía colaboracionista y deportada a Auschwitz, donde murió. Modiano buscó más. Revisó los archivos policiales, espulgó las viejas guías de teléfonos de París que nunca faltan en su casa, consultó fichas municipales, entrevistó a varios testigos de la época y del barrio que pudieran aún recordar que la conocieron. Anduvo como un lunático errando por las calles que Dora recorrió y que él conocía bien por haberlas andado de adolescente; entraba en los portales de los edificios que ella habitó y se quedaba ahí, quieto, esperando no se sabe qué… Ya no encontró nada más. Tenía el fin de la historia de Dora Bruder pero muy poca cosa de ella. Su rastro se había perdido casi definitivamente, como tantos otros.  
Luego, con los años, y con el libro ya publicado, me llegó algo más de documentación sobre Dora. Y me planteé la cuestión de si merecía la pena reescribir la novela o no. Decidí que no. No soy historiador. Soy novelista. No importa tanto el resultado de la búsqueda como la búsqueda en sí. Así que la novela se quedó como está».
PREGUNTA. ¿Y por qué esa obsesión por alguien que no conoce de nada?


comprobamos que Modiano, en esta obra, mira al pasado desde el presente. Es el mismo punto de vista que utiliza Javier Cercas en Soldados de Salamina y también como en Soldados de Salamina el narrador se confunde con el escritor.

Este mismo punto de vista, la mirada al pasado desde el presente, está realizado utilizando una estructura distinta y distintas técnicas de escritura.

El pasado que mira Modiano desde la actualidad es la situación de los judíos en Francia y la ocupación durante la Segunda Guerra Mundial. Modiano acuña un símbolo de todos los judíos desaparecidos en Francia en la figura Dora Bruder.

Esto es una constante en todas sus obras pero esta, en particular, resulta sobrecogedora para el lector.

Dora Bruder es una novela relativamente breve. Modiano tiene la capacidad de ahondar en la situación que describe con detalle y de forma muy reveladora con unas pocas pinceladas como si se tratara de un mural explicativo de una situación.

El autor llega desde un caso particular, el de Dora Bruder, a todo un exterminio espeluznante. El narrador llevado por la curiosidad de investigar una noticia publicada en un periódico, sobre una chica desaparecida en el barrio donde él había vivido su infancia, comienza a investigar y poco a poco irá surgiendo una tragedia de dimensiones inconmensurables.

El espacio de Modiano es París pero no solo como ciudad sino como un universo para el desarrollo de su obra literaria.  

En definitiva, en esta obra el autor pone en cuestión y observa al microscopio la moral de la Francia Ocupada.

Modiano, en esta obra, hace una detallada descripción de las fotos de la familia Bruder con el fin de llenar de contenido unos nombres desconocidos para el lector, así como para hacerlos más cercanos y que la historia termine por resultarnos conmovedora.

El autor no narra la historia de la familia Bruder, sino que ofrece una información casi visual por medio de una descripción que resulta prácticamente pictórica. En la narración, no se extiende en detalles superfluos.

Modiano realiza descripciones de fotografías de la familia. A través de la expresión de su cara y sobre todo de sus ojos el narrador intenta describir como evolucionaron aquellas personas con las circunstancias que les tocó vivir.
Cada capítulo comienza in media res sin que sepamos cómo exactamente encontró el narrador muchos de los datos que le sirvieron para desarrollar su historia. Parece que el autor considera que no es relevante que el lector conozca todas las vías por las que ha encontrado los datos para seguir con su búsqueda. Con esta técnica consigue que lo importante y lo que mantiene la atención del lector no sea la tensión que puede producir la búsqueda de pistas, sino que lo fundamental, en lo que debe el lector focalizar la atención, es la historia misma.

En el relato hay algunas partes de metaliteratura. En las páginas  50-51 se hace referencias a Los Miserables de Victor Hugo y la pone en relación con la obra Viaje de novios que está escribiendo el narrador de la obra. Estas dos obras entran en coincidencia, con la realidad que es realmente la ficción de la novela de Modiano que lee el lector, en un mismo espacio y las dos primeras en un mismo tiempo.

En la página 59 el narrador nos introduce en una historia personal que de forma casual entrelaza con la historia de Dora Bruder. En ese momento el lector conoce que en el interés del narrador no estaba sólo contar una historia conmovedora de una chicha judía desaparecida durante la ocupación sino que es una historia que le toca a él de cerca en su propio corazón. Algo más había en la narración dramática de unos hechos del pasado que por sí solos son dramáticos pero que el narrador cuenta con detalle y  sobre todo con una sensibilidad muy particular.

Otra alusión a la literatura es la comparación del edificio de la Prefectura de Policía de la Ocupación con el terrorífico edificio de La caída de la casa Usher de Edgar Allan Poe, en la página 77.

El narrador hace constantes alusiones a las condiciones climatológicas, que Poe también hace, seguramente para aumentar las sensaciones de dramatismo por frío, nieve, lluvia o calor.

“También a él el rayo lo fulminó al mismo tiempo que a los dos anteriores, como si algunas personas sirvieran de pararrayos para que las demás se salvaran.”

“Otros como él, justo antes de mi nacimiento, habían agotado todos los padecimientos para que otros pudiéramos experimentar pequeños contratiempos.”

“Me di cuenta de ello a los dieciocho años, después del viaje que realicé con mi padre en el coche celular, trayecto que sólo era una repetición inocua y una parodia de otros viajes, en los mismos vehículos y hacia las mismas comisarías de policía, de los que no se regresaba a casa a pie, como yo.”

“¿Midió ese funcionario la importancia de su gesto en el momento de firmar? Para él sólo se trataba de una firma de rutina y, además, al lugar donde se enviaba a la joven lo designaban en la Prefectura con una expresión tranquilizadora: Albergue. Residencia vigilada.”

En la forma de narrar Modiano muestra una frialdad, una apatía que no parece resultar de la indiferencia sino de la supervivencia.


2 de junio de 2017

Algunas citas de Patrick Modiano



“Cuando empiezo un libro, no sé bien adónde voy. Estoy igual que el lector, no sé nada y la cosa se va definiendo poco a poco, a medida que uno avanza. Es como conducir un coche sin ninguna visibilidad, uno no sabe si está al borde del barranco o en una autopista»


“Hablo de cosas dolorosas y de las que quiero liberarme de una vez por todas, de cosas que me son extrañas pero que me han afectado…»


“Nunca pensé hacer otra cosa (…) No tenía ningún título, ni ningún objetivo concreto. Pero es difícil para un escritor joven empezar tan pronto. En realidad, prefiero no leer mis primeros libros. No es que no me gusten, pero ya me reconozco a mí mismo, como un actor viejo que se ve a sí mismo actuando de joven»

”Durante un tiempo he tenido un sueño recurrente: sueño que ya no tengo que escribir más, que soy libre. Pero, vaya, resulta que no soy libre, que sigo despejando el mismo terreno, con la impresión de que nunca se acaba»
1 de junio de 2017

¿Quién es Helene Hanff?

Helene Hanff fue una escritora estadounidense que nació en Filadelfia en 1916 y falleció en Nueva York el 9 de abril de 1997. Es conocida por ser la autora del libro 84 Charing Cross Road. De esta novela epistolar, se han realizado numerosas versiones para el teatro y la televisión así como la película del mismo nombre.

Helene empezó escribiendo obras de teatro y gracias a una beca consiguió instalarse en Manhattan, aunque no tardó en quedarse en la miseria. Escribió decenas de obras sin que nadie se las quisiera producir. La situación económica de Helene era muy precaria cuando descubrió el anuncio de Marks & Co., una de las librerías de ocasión de la calle Charing Cross de Londres. No tardó en ponerse en contacto con ellos.  Desde la primera carta, Helene imprimió a su correspondencia un tono muy personal.

Era el año 1949. Inglaterra vivía aun en pleno racionamiento. La pasión por los libros y los apuros económicos, tanto de Helene como de su interlocutor Frank Doel, será lo que conseguirá darle a esta correspondencia el tono especial que la hizo triunfar y que consiguió ayudar a la autora a vivir tanto en el sentido material como en el intelectual e incluso en ocasiones en el afectivo. 

Como ya hemos dicho, Helene Hanff se quedó muy pronto sin el dinero de la beca y abandonó la universidad que ya no pudo pagar. Ella misma se hizo cargo de formarse intelectualmente y de adquirir una importante cultura literaria. Dedicó todo su tiempo libre a estudiar en la biblioteca pública, donde buscaba libros de y sobre literatura Inglesa. La mayoría de los libros que consultaba eran de escritores de los siglos XIX y XX. La autora quería, sobretodo, las grandes obras de la literatura inglesa: Shakespeare, Milton, Chaucer, la Biblia, etc.
En un momento dado de su “autoformación”,  encontró el libro “Sobre el arte de la escritura”  de Sir Arthur Quiller-Couch, profesor de literatura inglesa en la Universidad de Cambridge. Este libro la dejó impresionada por su sencillez y por la claridad de su escritura. Desde ese mismo momento, decidió estudiar con «Q»,  aunque no estuviera totalmente de acuerdo con todo lo que decía.

La realidad de la vida le obliga a buscar un trabajo. Se involucró en el teatro de su comunidad y se convirtió en agente de publicidad para el Guild Theater de Nueva York. También trabajó como lectora para el Departamento de Paramount Pictures Historia de Nueva York. Aunque, en ningún momento, abandonó su formación y siguió con la lista de lectura de literatura inglesa clásica que se había propuesto leer.

A la muerte de Quiler Helene sufrió como si hubiera perdido a un verdadero amigo pero lo siguió sintiendo con ella a través de sus libros y de los libros que él recomendaba y que Helene deseaba comprar y conservar. 

Por este motivo, resultó tan enriquecedor para ella el hallazgo del anuncio de la librería londinense «Marks & Co. del 84 de la calle Charing Cross. 

Helene les solicitaba los  libros que ella ya había leído en la biblioteca pero que quería conservar y de esta forma comenzó la correspondencia que le llevaría a la fama. Su historia, La historia real de Helene Hanff y también la de su epistolario es, en definitiva, la de una mujer tenaz, en busca de la cultura y el conocimiento. 
29 de mayo de 2017

84 Charing cross road – Breve apunte


¿Novela?, ¿autobiografía?, ¿compilación de cartas? Podríamos decir que se trata de una novela epistolar. Este género es muy tradicional en la literatura anglosajona. El libro es una colección de cartas de la propia autora a un librero inglés en el período de posguerra de la Segunda Guerra Mundial.

La peculiaridad del libro está en que no surge como creación, sino de la necesidad de contar una historia real. Los protagonistas de la novela, Helene y Frank irán acercándose y conociéndose de manera epistolar, a lo largo de treinta años. 

Desde la primera carta advertimos un tono personal: 

“digamos que soy una escritora pobre amante de los libros antiguos.”

Como ya hemos dicho la obra se desarrolla a lo largo de treinta años. Comienza un 5 de octubre de 1949. En ese momento Inglaterra se encontraba sumida aun en plena época de racionamiento.

Los apuros económicos, la pasión por los libros antiguos, la literatura, sobretodo inglesa y las diferencias culturales y de costumbres entre Estados Unidos e Inglaterra son los temas centrales de esta novela epistolar.

Helene se encuentra en una situación económica muy justa cuando descubre el anuncio de Marks & Co. Una de las librerías de la Charing Cross londinense. 

La primera carta es su carta de presentación para los empleados de la librería. En ella explica que es una escritora amante de los libros pero con pocas posibilidades económicas. 

Helene se muestra en esta carta, muy directa y deja claro cuales son sus necesidades y cual es el precio que puede pagar: 

“Les adjunto la lista de mis necesidades más apremiantes. Si disponen ustedes de ejemplares limpios de segunda mano de algunos de los libros de la lista, y a un precio que no rebase los 5 dólares por unidad…”

La primera carta de la librería tiene un tono más formal. Llama la atención que, en aquella época de necesidad, estuvieran dispuestos a enviar un paquete con libros hasta Estados Unidos, con la confianza de que la factura les sería satisfecha sin problemas.

En la tercera carta Helene resalta la diferencia entre la edición de libros americanos, más funcionales, y la belleza de las ediciones inglesas: 

“Casi temo tocar estas páginas de tacto tan suave que semejan de pergamino y de un fuerte color crema. Acostumbrada al blanco apagado y a las cubiertas de cartón rígido de los libros americanos, Jamás supuse que un libro así pudiera proporcionar un placer tan gozoso al sentido del tacto.”

En la carta del ocho de diciembre de 1949 da un paso para acercarse a su interlocutor en la librería. Quiere saber con quien habla, no le gusta dirigirse a un frío “Señores”. Aquí también expresa claramente su pasión por los libros antiguos: 

“Me encantan esos libros de segunda mano que se abren por aquella página que su anterior propietario leía más a menudo. El día en que me llegó el ejemplar de Hazlitt, se abrió   por una página en la que leí.”Detesto leer libros nuevos.” Y saludé como a un camarada a quienquiera que lo hubiera poseído antes que yo.”

En esta misma carta envía un paquete con alimentos para la Navidad dirigido a los empleados de la librería. Helene no quiere mantener una mera relación comercial. Para ella los libros son mucho más que un producto y desea tener una relación más personal con aquellos que se encuentran en otro continente, con otros problemas distintos a los suyos y que le proporcionan el placer de conseguirle unos maravillosos libros. Ediciones, muchas de ellas, de ensueño que como ella misma dice abochornan a sus estanterías.

En la carta del 20 de diciembre, en la firma, aparece por primera vez el nombre de su interlocutor, Frank Doel. La carta es una carta de agradecimiento personal de los empleados de la librería. No se trata de una carta comercial. En ella habla del mercado negro y del racionamiento de alimentos.

Helene enamorará al personal de Marks & Co. por sus gustos literarios, por su espontaneidad y generosidad, así como por su sentido del humor y por su habilidad para irles introduciendo en su vida personal sin resultar ni entrometida ni maleducada. 

Por este motivo y sobre todo, en un principio, las cartas más atractivas son las que escribe Helene. Con la introducción de su mundo personal, Helene Hanff consigue salirse del puro epistolario para pasar a urdir una trama novelesca que resultará conmovedora.

Frank Doel, empleado de la librería e interlocutor principal de Helene en este epistolario se presentará, como buen inglés, mucho más formal y reservado. 

Frank tardará casi cuatro años en tratar a Helene de una manera más cercana y dejará de llamarla señorita Hanff y pasará a llamarla Helene en la carta del 14 de febrero de 1952: 

“Estoy completamente de acuerdo en que ya va siendo horma de que me apee del “señorita” cuando le escriba. la verdad es que no soy tan estirado como puedo haberle dado a entender; pero, puesto que las copias de las cartas que le he escrito van a parar a los archivos de la oficina, me parecía más apropiado emplear un tratamiento más formal.”

A continuación en la misma carta, que traspasa después de tanto tiempo el ámbito comercial, Frank escribe:

 “Esta carta, sin embargo, no tiene nada que ver con los libros, y no haré ninguna copia”. 

Él ya no volverá a darle el tratamiento de “señorita” en sus cartas y se dirigirá a ella como “Querida Helene”.

Cuando Frank muere su propia esposa comunica a Helene el fallecimiento y le dice:

”No me importa reconocer que a veces me he sentido muy celos de ti, porque Frank disfrutaba leyendo tus cartas y todas ellas, o muchas, revelaban un sentido del humor muy parecido al suyo. También he envidiado tu facilidad de escribir.”

Con su simpatía y atractivo, Helene conseguirá que se amplíe el número de personas de Marks & Co. que le escriben e incluso algunos no empleados como la mujer de Frank.

En esta obra, nos asombran los amplísimos conocimientos de literatura que tenía Helene Hanff, que no era más que una modesta escritora. Sobretodo nos llama la atención el profundo conocimiento de ensayistas ingleses del XVIII y XIX.

También Helene muestra su admiración por Inglaterra que queda muy bien representada por la librería y su entorno. Así como el juego que estará pendiente durante toda la obra del posible viaje de Helene para conocerles y que no se realiza por falta de medios económicos, hasta que finalmente consigue viajar cuando ya la librería a cerrado y Frank ya ha muerto.

28 de mayo de 2017

Autores mencionados en la obra 84 Charing cross road

1- Ensayos de Hazlitt
William Hazlitt nació el 10 de abril de 1778  y murió el 18 de septiembre de 1830. Fue un escritor inglés célebre por sus ensayos humanísticos y por sus críticas literarias. Se le ha considerado como el crítico literario inglés más importante tras Samuel Johnson. De hecho, los textos de Hazlitt y sus reflexiones sobre las obras y los personajes de Shakespeare sólo han sido igualados por los de Johnson en cuanto a profundidad, originalidad e imaginación.
Trabajó para el Morning Chronicle, Edinburgh Review, The Times, etc. Publicó varios volúmenes de ensayos, incluyendo “The Round Table” y “Characters of Shakespear’s Plays”, ambos en 1817. Su obra más conocida es “The Spirit of the Age” , una colección de retratos de sus contemporáneos, que incluía a Lamb, Coleridge, Wordsworth, Lord Byron, Jeremy Bentham, y Sir Walter Scott.
Hazlitt tenía un pensamiento político radical y apoyó  a Napoleón Bonaparte, sobre el que escribió una biografía de cuatro volúmenes. Por ello se dice que fue un adelantado a su tiempo.
Tuvo sus admiradores, pero se opuso tan directamente a las instituciones de su época que poco a poco fue desengañándose y retirándose de la vida pública. Murió pobre un 18 de septiembre de 1830. Está enterrado en St. Anne, Soho, Londres.
Hazlitt fue un escritor libre e independiente.  Sus ensayos están escritos con el mejor lenguaje literario, lo que le hizo ser admirado por conocidos intelectuales como Stevenson, quien declaró que la lectura de “El espíritu de las obligaciones” había dado un giro a su vida.


2- Conversaciones imaginarias de Landor
Walter Savage Landor  nació en Warwick el 30 de enero de 1775 y murió en Florencia el 17 de septiembre de 1864. Fue un poeta y escritor inglés, relacionado con la escuela lakista. Los poetas lakistas fueron un pequeño grupo de poetas ingleses de comienzos del siglo XIX. Compusieron, entre 1798 y 1815, los primeros poemas de tendencia claramente romántica. Son considerados parte del movimiento romántico.
Como grupo, no siguieron, en aquel momento, ninguna «escuela» de pensamiento o práctica literaria conocida. Formaron este grupo William Wordsworth (1770-1850), Samuel Taylor Coleridge (1770-1834) y Robert Southey (1774-1843). Vivieron junto a los lagos del Noroeste de Inglaterra, en la zona conocida como Lake District, región de los lagos, de donde toman su nombre, inspirándose en los encantos de la naturaleza.
Landor es uno de los más originales poetas ingleses, aunque no resulta muy popular, debido a su léxico y especial conceptualismo.
El personaje de la obra de Charles Dickens, Boythorn, de “Casa desolada”, está inspirado en este autor.
Reseña del editor de conversaciones imaginarias:
El poeta inglés Walter Savage Landor no aspiró nunca a un lugar en el mundo de las letras. De su formación académica adquirió una perdurable pasión por los libros y la facilidad en el trato con los clásicos. Horacio, Juvenal, Persio, Demóstenes o Píndaro serían maestros y nombres familiares desde sus años de formación. En Londres asistió a las sesiones del Parlamento, pero no tuvo éxito como escritor político, aunque la política sería el trasfondo de gran parte de su obra en verso. 
Como otros poetas ingleses, Landor encontró en Italia una patria de acogida y una tierra para cultivar su obra. Allí compuso la casi totalidad de las “Conversaciones imaginarias” y allí le visitaron casi todos los escritores ingleses de viaje por el país. Finalmente, falleció en Florencia en 1864.
 Las “Conversaciones imaginarias” arrancan de un primer esbozo juvenil de Landor y se prolongan con adiciones y modificaciones a lo largo de toda su vida. Landor habla en ellas por boca de personajes históricos, pero imaginados, es decir, apartando de su mente lo que los libros dicen de ellos y dando rienda suelta al espíritu del lector convertido eventualmente en escritor de diálogos inventados o conversaciones imaginarias de la más diversa índole. 


3- Ensayos de James Henry Leigh Hunt:
James Henry Leigh Hunt nación el 19 de octubre de 1784  y murió el 28 de agosto de 1859.  Era crítico, ensayista, poeta y escritor inglés nacido en Southgate, Londres, donde sus padres se habían establecido. Los padres eran originarios de los EE.UU. Su padre Isaac, un abogado de Filadelfia y su madre Mary Shewell, se habían visto obligados a salir de los Estados Unidos a causa de sus simpatías durante la Guerra de la Independencia Americana y estableciéndose en Gran Bretaña.
El padre de Hunt se convirtió en sacerdote, pero no tuvo mucho éxito como predicador ni consiguió una vivienda permanente. Posteriormente fue contratado por  James Brydges, el tercer duque de Chandor, como tutor para su sobrino, James Henry Leigh, en quien se inspiró para tomar su nombre de Leigh Hunt.
Cuando era niño, admiraba a Thomas Gray y al poeta William Collins. Escribió diversos escritos y sobretodo versos imitándolos. Tenía un problema de habla que le impidió asistir a la universidad, del que más tarde fue curado. Cuando terminó el colegió, como el mismo declaró, se dedicó principalmente a escribir: «Un tiempo después de que terminé la escuela no hice nada más que visitar a mis compañeros de clase, sentarme a leer y escribir poesías». Sus poemas fueron publicados en 1801 bajó el título de “Juvenilia”, y lo presentó a la sociedad literaria. Comenzó a escribir para periódicos, y en 1807 publicó un volumen de críticas a obras de teatro, y una serie de Historias clásicas, con ensayos críticos hacia los autores.
En 1810-1811 editó una revista cuatrimestral, El Reflector donde escribió «The Feast of the Poets», una sátira que ofendió a varios poetas contemporáneos. Sus ensayos fueron publicados con el título de “Mesa Redonda” (2 volúmenes, 1816-1817), junto con William Hazlitt y fueron publicados en El Examinador, periódico fundado por su hermano John.
En 1816 ingresó en la historia de la literatura inglesa con la publicación de “Story of Rimini”. el poema es una narrativa optimista que se conduce en forma opuesta a la naturaleza trágica del ámbito que le rodeaba. La frivolidad y familiaridad de Hunt, a menudo conducida hacia lo ridículo, lo convirtió en el blanco de parodias.  
Durante años sufrió una situación económica complicada. En 1832 se publicó una colección de sus poemas, que incluso fueron alabados por varios de sus opositores. El mismo año se publicaron de manera muy restringida “Christianism”, y más tarde “The Religion of the Heart”. “Sir Ralph Esher”, un romance del periodo de Carlos II, tuvo bastante éxito, y “Captain Sword and Captain Pen” (1835), un contraste entre las victorias de paz y las victorias de guerra, merecen ser incluidos entre sus mejores poemas.
 La época de mayores dificultades financieras de Hunt fue entre 1834 y 1840, fueron tiempos de extrema pobreza. En 1840 su situación económica mejoró, gracias a una exitosa representación en Covent Garden de su obra “Legend of Florence” y ”Lover’s Amazements”, una comedia que fue representada varias veces, e impresa en El Journal, publicación de Leigh Hunt; otras obras permanecieron como manuscritos. 
En 1844 Mary Shelley y su hijo, Percy Florence, al obtener la finca familiar, le otorgaron una anualidad de £120; y en 1847 John Russell le procuró una pensión de £200. Con esta ayuda pudo vivir con comodidad. 
Hunt publicó los libros “Imagination and Fancy” (1844), y “Wit and Humour” (1846), dos volúmenes de selecciones de poetas ingleses, que sacaron a la luz sus gustos literarios, considerados refinados y selectivos. 
Su libro de la poesía pastoral de Sicilia, “A Jar of Honey from Mount Hybla” (1848), también tuvo mucho éxito. “The Town” , (1848) y “Men, Women and Books” ( 1847) fueron realizados en parte con escritos nuevos, así como también con escritos recopilados, producidos anteriormente. “The Old Court Suburb” ( 1855) es un bosquejo de Kensington, en donde vivió durante mucho tiempo. 
En 1850 publicó su Autobiografía, en tres volúmenes. Se trata de un retrato algo ingenuo, pero muy preciso. “A Book for a Corner”  fue publicado en 1849, y su “Table Talk” apareció en 1851. En 1855 sus poemas narrativos, originales y traducciones, fueron publicados bajo el título “Stories in Verse”. Leigh Hunt falleció en Putney el 28 de agosto de 1859.


4- La idea Universidad de John Henry Newman:
John Henry Newman nació en Londres el 21 de febrero de 1801 y falleció en Birmingham el 11 de agosto de 1890. Fue un presbítero anglicano convertido al catolicismo en 1845.  Llegó a ser cardenal, nombrado por el papa León XIII y fue beatificado en 2010 en una ceremonia que presidió el Papa Benedicto XVI en el Reino Unido. 
En su juventud fue una importante figura del Movimiento de Oxford, que aspiraba a que la Iglesia de Inglaterra volviera a sus raíces católicas. Sus estudios le llevaron a convertirse a la fe de la Iglesia Católica. 
El Movimiento de Oxford trataba de demostrar que la Iglesia de Inglaterra era la descendiente directa de la Iglesia de los Apóstoles, lo que luego les llevó a reconsiderar la relación de la Iglesia de Inglaterra con la Iglesia católica. Newman argumentaba que la doctrina de la Iglesia, definida en el Concilio de Trento era totalmente incompatible con los Treinta y nueve Artículos del siglo dieciséis de la Iglesia Anglicana.
Posteriormente fue nombrado vicario de St Mary’s. En esta época, aunque siempre dentro de la doctrina evangélica, los puntos de vista de Newman fueron asumiendo progresivamente un mayor tono eclesiástico. 
Circuló entonces una carta anónima que sugería un método por el cual podría expulsarse a «Nonconformistas» del control de la sociedad. Esto dio lugar a su destitución del cargo, el 8 de marzo de 1830, y tres meses más tarde se retiró de la Sociedad Bíblica, completando así su separación de la Low Church de la Iglesia de Inglaterra. 
En 1832, se agudizaron sus diferencias en cuanto a la «naturaleza esencialmente religiosa». Poco a poco fue reconciliándose con el credo y la liturgia de la Iglesia católica, gracias a sus estudios sobre la relación de la Iglesia de Inglaterra y la de Roma. 
En febrero de 1843 publicó un anuncio anónimo en el Diario Conservador de Oxford, una retractación formal de todas las afirmaciones que pronunciara contra Roma. En septiembre predicó su último sermón como anglicano, retirándose de Santa María, en Littlemore.
Dos años después de dejar Santa María, en 1845 se dio cuenta de que sus argumentos sobre la relación de la Iglesia católica con la de Inglaterra eran más fuertes de los que pensaba, y finalmente, se convirtió al catolicismo. Fue recibido oficialmente en la Iglesia el 9 de octubre de 1845  y ordenado sacerdote Católico el 1 de junio de 1847, en Roma. Celebró su primera Misa el 5 de junio de 1847.
Durante ambos períodos, tanto como anglicano como católico, Newman escribió importantes libros, entre ellos “Vía Media”, Ensayo sobre el Desarrollo de la Doctrina Cristiana, “Apologia Pro Vita Sua”, y “Grammar of Assent”. Sus restos se encuentran actualmente enterrados en el pequeño cementerio católico de Rednal, cerca de Birmingham, pero está previsto que sean inhumados de nuevo y trasladados al Oratorio de Birmingham.
Estableció en Londres el Oratorio de San Felipe Neri, con el padre Faber como su superior, y ahí dictaba cursos y conferencias sobre “La actual posición de los católicos en Inglaterra”
En 1879, a los 78 años de edad, recibió del Papa León XIII la dignidad de cardenal, ingresando por tanto en el Colegio cardenalicio.
Su última Misa la celebró el 25 de diciembre de 1889. Falleció al año siguiente, el 11 de agosto de 1890.
En su “Idea de la universidad” Newman se preocupó de explicar lo que la Universidad es y lo que tiene que tener para merecer ese nombre. Contrariamente a lo que se pudiera pensar y a lo que algunos opinan, el libro de Newman “The Idea of a University” no fue un libro ni planeado y ni escrito de forma unitaria. Está compuesto de diversas piezas, muy bien ensambladas, formando dos grandes bloques, que se prepararon y escribieron con una distancia de cuatro años. La primera parte, resulta más uniforme y contiene una serie de lecciones o conferencias, impartidas por Newman en 1852 tras ser nombrado Rector de la Universidad Católica de Dublin y cinco más que no fueron impartidas. Esta primera parte fue publicada a finales del año 1852 con el título “Discourses on the Scope and Nature of University Education” y con el rótulo añadido Addresed to the Catholics of Dublin. Además de un largo prefacio, este primer libro independiente contiene una breve introducción. En estas lecciones se trata como cuestión principal, como debe ser un proyecto de fundación de una Universidad que además sea católica.
La segunda parte de la obra recoge los textos de otra serie de lecciones o conferencias sobre materias variadas relacionadas con la Universidad. En concreto sobre las diversas ramas del saber en las que el conocimiento científico se divide. Se publicó también como libro independiente en 1858. En 1873 se publicaron los dos libros unidos con el título definitivo de “The Idea of a University”.


5- Diario de Sam Pepys:
Pepys (Londres, 23 de febrero de 1633 – Clapham, 26 de mayo de 1703), vivió en Londres de 1633 a 1703. Pepys pertenecía a la nobleza rural. Su familia contaba con pocos medios pero el estudió en Cambridge. Al terminar sus estudios entró a trabajar en el gobierno británico a las órdenes de Sir George Downing. Las relaciones de Pepys con Downing no fueron muy buenas, así que con la llegada de la Restauración en 1660 Pepys aceptó la oferta que Lord Sandwich, con el que tenía algún parentesco, cuestión que él supo manejar muy bien y con lo que llego a situarse en un puesto oficial desde el que emprendió una carrera como funcionario naval y político, que le colmaría de honores. 
Pepys era muy trabajador. Vivía muy centrado en su trabajo como funcionario y político. Asimismo, se interesaba por todas las manifestaciones culturales que sucedían a su alrededor. Se interesó por la literatura y el teatro por la música y la pintura. También hablaba varias lenguas y tenía importantes conocimientos del latín. Sus conocimientos de lenguas quedaron demostrados en su diario.
No tuvo pudor a la hora de criticar la obra de Shakespeare. En la época en que Pepys escribió su diario Shakespeare no se había convertido aún en un mito nacional. Calificó de aburridas algunas de sus obras y a otras de ridículas como “El sueño de una noche de verano” 
Desde su publicación en 1825, el “Diario de Samuel Pepys” se ha convertido en un clásico de la tradición cultural inglesa, imprescindible para conocer en profundidad las circunstancias políticas y sociales de la Restauración de la monarquía inglesa en 1660. Además, ha conseguido ser un texto muy apreciado para lectores con diversidad de intereses, superando todos los cambios estéticos y culturales.
Samuel Pepys fue un alto cargo de la Armada Británica y miembro del Parlamento que narró diversos sucesos ocurridos entre los años 1660 y 1669.  En su diario describe la peste que azotó Londres durante varios años, así como un importante incendio que sufrió la ciudad. Seguramente su autor nunca pensó que se publicarían, así que, en algunos fragmentos las memorias, resultan, incluso, hasta demasiado sinceras.   
El estudio de este diario entre 1660 y 1669, muestra la relación de Pepys con la ciencia del siglo XVII. Pepys fue miembro de la Royal Society y colaboró en el proyecto de John Wilkins de una lengua artificial. El estudio de su diario permite conocer el interés que Pepys tenía por el lenguaje, la oratoria, la escritura cifrada y el progreso científico. El diario tiene una estilo sencillo y vitalista en el que se aprecia la afinidad entre su escritura privada y el espíritu empírico que defendía la Royal Society. Finalmente, la comparación entre Pepys y Wilkins revela que la taquigrafía era la clave de sus trabajos.
El diario fue descifrado y parcialmente publicado por John Smith en 1825, pero no fue hasta 1893 cuando se publicó en su totalidad.
En él también se puede apreciar que Samuel Pepys era un hombre ambicioso, inteligente, estudioso, amante de las mujeres y de la buena vida. 
Probablemente si Pepys hubiera pensado en publicar sus memorias no hubiera relatado algunos sucesos que comprometían, en cuestiones de mujeres a personajes tan importantes como al rey Carlos II. El diario fue publicado más de cien años después de su muerte.



6- Antología de la Poesía Inglesa de Quiller Couch
Sir Arthur Thomas Quiller-Couch (21 noviembre 1863 –  12 mayo 1944) Fue un escritor británico que publicó con el seudónimo de Q. Se le recuerda principalmente por su Antología de la poesía inglesa de 120 a 1900 (más tarde ampliado a 1918), así como por sus críticas literarias.  
Quiller-Couch nació en Bodmin en Cornwall.  Fue el tercero de los intelectuales de la familia. Sus hermanas menores Florence Mabel y Lilian M. también eran escritoras y folkloristas. Su padre, el Dr. Thomas Quiller Couch , era un médico destacado, folclorista e historiador. Su abuelo fue un eminente naturalista, también médico, historiador, boticario, e ilustrador. Su hijo, Brian Bevil Quiller-Couch, fue un héroe de guerra y poeta. 
Las romántica cartas que escribió a su prometida, se publicaron en “Tears of War”. 
Fue educado en Newton Abbot College Preparatory, en la Universidad de Clifton , y en el Trinity College de Oxford de donde más tarde se convirtió en profesor. Después de una breve experiencia periodística en Londres. Se trasladó a Cornualles. 
Su obra poética está contenida en “Poems and Ballads” (1896). También publicó en 1896 una serie de artículos críticos, Aventuras en la crítica, y en 1898 completó Robert Louis Stevenson su novela inacabada, “St. Ives” . Quiller-Couch fue un notable crítico literario, publicó algunas obras como “Shakespeare” (en el Nuevo Shakespeare, publicado por Cambridge University Press , con Dover Wilson ). Así como varios trabajos críticos, incluyendo estudios en Literatura (1918) y “Sobre el arte de la lectura” (1920). En 1923 publicó una de sus obras más importantes “Antología de la prosa inglesa” en Oxford.
Finalmente dejó su autobiografía , “Recuerdos y opiniones”, sin terminar. Esta obra inacabada se publicó en el año 1945.
Durante su vida en Cornualles fue un miembro activo del Partido Liberal . Le nombraron caballero en 1910. Fue el  Comodoro del Real Club Naútico de Fowey desde 1911 hasta su muerte.
Quiller-Couch murió en mayo de 1954, atropellado por un Jeep, cerca de su casa en Cornualles. Está enterrado en la iglesia parroquial de San Fimbarr de Fowey.


7- Los papeles de Sir Roger de Coverley de Joseph Adisson
Joseph Addison, escritor y político inglés. Nació en Milston, Wiltshire el 1 de mayo de 1672 y murió en Holland House, Kensington el 17 de junio de 1719. 
Era hijo del decano de la catedral de Lichfield. Tuvo afición por la escritura desde muy joven y ya en 1694 publicó un libro sobre la vida de poetas ingleses y una traducción de “Las Geórgicas” de Virgilio. 
En 1699 comienzó a prepararse para el servicio diplomático, para lo que viajó por toda Europa. Fue diputado, Vicesecretario de Estado y primer secretario del Virrey de Irlanda. 
Escribió diarios de viaje, por ejemplo sobre Italia y también sobre la campiña inglesa, y algunas obras de teatro, como “Catón” (1713) y “El tamborilero” (1715).
Encontró la fama literaria gracias a la calidad de su prosa ensayística, publicada en la revistas literaria The Spectator, de la que fue miembro fundador, en 1711, junto con R. Steele.  También colaboró con la revista Tatler.
Creó el personaje de Sir Roger de Coverley, para The Spectator. donde escribía sus crónicas. Este personaje representaba a un gentleman moderno de la burguesía inglesa.

“Nada que se consiga sin pena y sin trabajo es verdaderamente valioso”
“La lectura es a la mente lo que el ejercicio al cuerpo”
“El hombre se distingue de todas las demás criaturas por la sonrisa”


8-  Joseph Adisson

Izaak Walton fue un escritor inglés del siglo XVII, nacido  el 9 de agosto de 1593 en Staffordshire. Su obra es representativa de la literatura de la Restauración inglesa.
En el año 1624 viajó a Londres donde trabajó  en una ferretería hasta el comienzo de la Guerra Civil Inglesa.   Su obra más conocida es “The Compleat Angler”, la escribió cuando tenía 60 años y se editó en el año 1653. La obra trata sobre todo lo referente a la pesca intercalando diálogos, poemas y canciones. Esta obra, puede parecer, en principio un manual de pesca, pero los lectores de la época apreciaron sus vívidas descripciones de la naturaleza, y del placer del ocio en el campo. 
Existen pocos libros que tengan una prosa como la de Walton. En realidad, el propósito del texto supera al de servir como guía de los amantes de la pesca. Es una de las obras más curiosas y singulares de la literatura inglesa. 
La quinta edición, ampliada de 13 capítulos a 21, apareció en 1676 e incluía un suplemento sobre la pesca con mosca, escrito por el poeta, también inglés, Charles Cotton. 
Otra obra importante de Walton la forman un conjunto de biografías breves, conocidas como las “Walton’s Lives”.
Tras la muerte de su segunda esposa, Walton se dedicó a viajar. Se estableció en Farnham Castle junto a George Morley, obispo de Winchester a quien dedicó su obra “Life of George Herbert”.
Escribió también las biografías, de John Donne y George Herbert, publicadas en 1640 y 1670, respectivamente.
Izaak Walton falleció en Winchester, Reino Unido, el 15 de diciembre de 1683


9- Joseph Hilaire Belloc
Hilaire Belloc (27 de julio de 1870 – 16 de julio de 1953) nació en La Celle-Saint-Cloud France, cerca de París de padre francés y madre inglesa. Creció en Inglaterra. Su hermana Marie Adelaide Belloc era novelista de éxito. Algunas de sus novelas fueron llevadas al cine. Su madre Bessie Rayner Parkes era también escritora. Bessie Rayner se quedó viuda a los cinco años de casarse en 1872, cuando Hilaire tenía dos años, por lo que se puede decir que no conoció a su padre.
 Belloc fue uno de los escritores más prolíficos de la Inglaterra de comienzos del siglo XX. En su adolescencia le empezaron a llamar Viejo Trueno (Old Thunder) por su fuerte y activa personalidad.
Una de las declaraciones más famosas de Belloc fue: “La fe es Europa y Europa es la fe”; esto resume su ortodoxia católica, que fue más tarde expresada en muchos de sus trabajos entre los años 1920-1940.
Con hombres tales como G. K. Chesterton, Belloc se introdujo en el Distributismo, un sistema económico-político basado en las enseñanzas sociales de la Iglesia Católica y en la encíclica Rerum Novarum del Papa León XIII.
Belloc y Chesterton fueron rivales de George Bernard Shaw y H.G. Wells, el irlandés incluso llegó a llamarles, Chesterbelloc, como si se tratara de un monstruo, a causa de su influencia en la prensa de la época, en la que defendían sus creencias, Belloc, el Catolicismo, Chesterton, el Anglicanismo (hasta que este último se convirtiera en 1922 al Catolicismo).
Contrajo matrimonio con Elodie Hogan en 1896 con la cual tuvo cinco hijos.
Belloc fue elegido Miembro del la Cámara de los Comunes por el Partido Liberal, en 1906. Algún tiempo después, se desilusionó de este partido y lo abandonó, pero siguió teniendo muchos seguidores como Independiente y como tal volvió a salir elegido en 1910. 
Más tarde renunció a su escaño debido a su desilusión hacia el sistema de partidos y el sistema parlamentario por considerar que no representaban a la sociedad.
Escribió sobre todo libros de Historia; “Las Cruzadas” es el más conocido. También, escribió un libro junto con Cecil Chesterton, el hermano menor de Gilbert titulado “The Party System” , en el que arremetía contra el Parlamento británico.
Sus últimos años fueron trágicos, perdió dos hijos en distintas guerras y en 1940 dejó de escribir. En 1941 padeció una enfermedad de la que nunca se recuperó y murió en 1953.


10- Orgullo y prejuicio de Jane Austen
Jane Austen nació en Steventon, Gran Bretaña en 1775 y  murió en Winchester en 1817. Es una de las novelistas británicas que ha tenido más difusión, incluso en nuestros días. 
Su padre era un clérigo protestante, rector de la parroquia de Steventon. Jane era la séptima hija de una familia de ocho hermanos. En 1801 la familia se trasladó a vivir a Bath donde su padre falleció en 1805. Después de la muerte de su padre la familia Austen volvió a trasladarse, primero a Southampton y luego a Chawton, donde la escritora escribió la mayor parte de su obra. 
La vida de Jane Austen transcurrió sin grandes aventuras, podríamos calificarla casi de monótona. Fue una vida pequeñoburguesa y provinciana, donde lo único que rompía esta placidez era algún viaje que realizaba a Londres sólo muy de tarde en tarde. Tampoco llegó a casarse.
El valor de sus obras reside esencialmente en la minuciosa descripción de la clase rural alta del sur de Inglaterra y sobretodo en la detallada descripción de la psicología de sus personajes, realizada con fina ironía y agudeza aunque al mismo tiempo con dulzura y amabilidad. Asimismo, realiza una crítica maliciosa de la sociedad burguesa acomodada de la época aunque esto también lo recubre de una amabilidad que nos hace confundir crítica con dulce descripción. 
Jane Austen escribió seis novelas que podemos clasificarlas en dos períodos diferentes. El primero está formado por “Orgullo y Prejuicio”, “Sentido y sensibilidad” y “La abadía de Northanger”.
El segundo periodo, vino después de más de doce años de inactividad. A este período pertenecen “Mansfield Park”, “Emma” y “Persuasión”. Esta última fue publicada después de su muerte. Transcurrido un tiempo desde su fallecimiento aparecieron varias novelas incompletas, como “Los Watson”, “Fragmentos de una novela”, “Plan para una novela” y su correspondencia, publicada bajo el título de “Cartas”.
“Orgullo y prejuicio” está considerada la mejor de sus obras. Jane Austen comenzó a  escribirla en el año 1796 aunque fue publicada por primera vez el 28 de enero de 1813 y de forma anónima. Esta obra se puede considerar una de las primeras comedias románticas de la historia de la novela. 
En esta novela, Austen nos cuenta la vida de las cinco hermanas Bennet con todos sus amores, aunque las dos figuras principales son Elizabeth Bennet y Fitzwilliam Darcy, que deberán superar algunas crisis para poder emprender una vida en común. Tendrán que superar el orgullo de clase de los Darcy y los prejuicios de Elizabeth hacia ellos.
En esta obra Jane Austen transmite, como en el resto de sus obras, una perfecta imagen de la sociedad británica en el cambio de siglo. Describe de forma, inteligente e irónica al mismo  tiempo que amable, las vidas de las jóvenes de la alta sociedad de la campiña inglesa del siglo XVIII. 





11 – Critica musical de Georges Bernard Show
George Bernard Shaw (Dublín, 26 de julio de 1856 – Ayot St. Lawrence, Hertfordshire, 2 de noviembre de 1950) fue un escritor irlandés que ganó el Premio Nobel de literatura en 1925 y un Oscar en 1938. Nació en una familia pobre y protestante. Se educó en el Wesley College en Dublín. 
Después de vivir su infancia y primera juventud en Dublín, se traslado cuando tenía 20 años y tras la separación matrimonial de sus padres, a Londres, con su madre y sus hermanas.
Durante esos años, su vida estuvo marcada por una pobreza casi extrema. Las colaboraciones periodísticas no eran suficientes para cubrir sus gastos. Consiguió un trabajo en una compañía telefónica pero le duró poco tiempo. Hasta ese momento sólo había conseguido publicar dos de las cinco novelas que había escrito. 
Sus críticas musicales aparecieron hace unos sesenta años en un periódico Londres, el Star, dos veces por semana, estas estaban firmadas con el extraño pseudónimo de el Corno di Bassetto. 
Se trata de un instrumento musical, el tenor de la familia de los clarinetes. Este instrumento tiene un sonido muy melancólico grave y lamentoso que casi nunca forma parte de la orquesta, sólo se utiliza en piezas de requiem como, por ejemplo en el Requiem de Mozart. Conociendo quien estaba detrás de este pseudónimo parece que no se ajustaba a su inquieta y aguda personalidad y a su marcado sentido del humor, pues el autor de estas críticas no era otro que George Bernard Shaw. 
El mismo admitió, en el prefacio a sus cuatro volúmenes de critica musical, que este sobrenombre no se ajustaba a su personalidad.  
Estos artículos críticos sobre música, tratan sobre artistas pasados y olvidados. Así como de   actuaciones del momento que ya no resultan de interés. Sin embargo,  Aun se siguen leyendo, no por su interés musical sino por su valor literario y por la crítica que hacía al ampuloso lenguaje de los críticos de la época. 
Bernard Show tenía conocimientos musicales porque su madre era una entusiasta cantante. Su profesor le daba clases en el salón de su casa.  Así que el primer contacto que tuvo Bernard Show con la música fue a través del canto.
Con estas lecciones de canto que tomaba su madre, consiguió adquirir no sólo unos buenos conocimientos del arte del canto, sino que escuchó una enorme cantidad de música, lo que le proporcionó una amplia cultura musical.
En 1888,  el director del diario The Star, O’Connor, decidió que las opiniones políticas de Shaw eran demasiado ácidas y le pidió que eligiera otro tema para sus artículos Shaw eligió la música. Se pusieron de acuerdo y por dos guineas a la semana Shaw escribía sus críticas musicales.
La única petición que le hizo el director de The Star, fue que no comenzara hablando del la Misa en Si menor de Bach, porque resultaría muy aburrido. 
Con el espíritu siempre irónico de Shaw comenzó sus críticas por esa misma obra, por supuesto, en un tono que no aburrió a nadie.  El artículo comenzaba así: “Los asientos bacios para la ejecución de la Misa en Si menor denunciaban elocuentemente la cultura artística, del que el Westend de Londres tiene fama de ser centro mundial. Esta Misa domina las obras maestras del arte musical, como el Everest domina las montañas; sin embargo, seguimos prefiriendo el “Elias” de Mendelssohn. Bernard Shaw  era siempre un provocador. Fue un defensor a ultranza de la obra de Richard Wagner.
Pensaba que las críticas nunca debían ser imparciales; él se mantuvo siempre fiel a esta idea: “Una crítica escrita sin pasión personal no vale nada”, “Lo que distingue a un buen crítico es la capacidad de hacer del arte, bueno o malo, una cosa personal”.
Desde el principio hasta el final de los cuatro volúmenes, en donde encontramos la recopilación de sus críticas musicales, podemos apreciar una crítica honesta y audaz, aunque en algunos momentos la podamos encontrar demasiado violenta y ácida.


12- Bernard Shaw como crítico teatral:
Bernad Shaw está considerado uno de los autores teatrales más relevantes del teatro británico después de Shakespeare. fue un ácido y satírico crítico de la sociedad de su época siguiendo los pasos de su antecesor el también irlandés Johnathan Swift. 
Show era un dramaturgo muy prolífico, escribió más de 50 obras teatrales. Su primera obra teatral, “Casas de viudos” escrita en 1892, combinaba influencias de Ibsen con una ácida burla de las convenciones del romanticismo, que aún seguían vigentes en el teatro inglés. 
Su obra, “Hombre y Superhombre” de 1903, trató del ambiente intelectual del nuevo siglo recién comenzado. Esa obra fue desde muy pronto parte del repertorio de distintas compañías teatrales, junto con “La otra isla” de John Bull (1904), escrita originalmente para el Abbey Theatre de Dublín, pero rechazada por su ácida sátira del carácter irlandés.
Sus obras “Pigmalión” (1913) y “Santa Juana” (1923) son sus obras más conocidas. En 1925 recibió el Premio Nobel de Literatura.
Como crítico era ácido y satírico. Era un crítico despiadado con las instituciones y con la sociedad de la época.
En 1895, comenzó a colaborar con el Saturday Review como crítico teatral, hasta 1898, y desde su columna defendió la obra del noruego Henrik Ibsen, sobre el que ya había escrito un libro, “Las quintaesencias” (1891). 
Escribió durante toda su vida. realizaba brillantes prólogos para sus propias obras teatrales. Como era muy prolífico bombardeaba a sus editores con nuevos libros, artículos y cartas, algunas muy malhumoradas. 
Bernard Shaw no creó una nueva escuela o movimiento teatral, pero sí logró crear un estilo con el que consiguió reavivar la comedia de costumbres. 



13 – Correspondencia entre Bernard Show y Ellen Terry
Ellen Terry fue una actriz británica nacida en Coventry el 27 de febrero de 1847 y fallecida en Tenterden, Kent, el 21 de julio de 1928. Nació en una familia de actores; era la segunda hija del actor Benjamin Terry y de la actriz Sarah Ballard. Sus hermanos eran los también actores Kate Terry , Marion Terry y Fred Terry. Dos hijas de Kate Terry, Mabel Terry-Lewis y Kate Terry-Lewis (esta última, madre de John Gielgud), también se dedicaron al teatro, así como Dennis y Phyllis, hijos de Fred Terry y Julia Neilson.
Ellen Terry contrajo matrimonio en tres ocasiones: con el pintor George Frederick Watts, con el actor Charles Kelly y con el también actor James Carew en 1907, separándose de los tres. Finalmente vivió con el arquitecto y diseñador Edward William Godwin entre 1868 y 1875 con el que tuvo un hijo, el director y teórico teatral Edward Gordon Craig y una hija, Edith Craig.
El crítico más duro con Ellen Terry fue el novelista Henry James, que afirmó que Ellen Terry ni siquiera podía ser considerada una actriz. Su crítica fue especialmente agria en el papel de Portia, de cuya representación dijo que el encanto natural de la actriz enmascaraba su falta total de capacidad. 
Mantuvo correspondencia con George Bernard Shaw entre 1892 y 1922, publicada en 1931.
En las cartas Show muestra abiertamente su carácter y sus ideas sobre el amor. 
El era un intelectual que todo lo racionalizaba y ella era todo lo contrario, por esto las cartas resultan tan interesantes. En ellas vemos la contraposición de los dos caracteres con sinceridad y de forma abierta. 
Las cartas de él eran largas y llenas de ideas y las de ella eran breves y a veces no tan sinceras como las de Show. En ocasiones la correspondencia tomaba un cariz dramático tanto por parte de ella como por la de él. 
Desgranaban la visión entre la relación hombre/mujer, cada uno desde su punto de vista.
Las cartas finalmente se convirtieron en declaraciones de amor libre. 
Cuando Show publicó esta correspondencia escribió un prefacio donde explicaba la relación ya que le preocupaba la rígida moral inglesa de la época.  Explicaba que los dos eran personas libres y que además se dedicaban al mundo del teatro, eso parecía justificarlo todo. Además en este prefacio declaró que su relación no pretendía más que divertir y agradar al otro.


14 -Tristam Shandy
Esta obra aunque es conocida como Tristam Shandy, su auténtico título es “La vida y las opiniones del caballero Tristra Shandy” (1759 1767). Se  trata  de la obra más especial del escritor, novelista y humorista inglés inglés Laurence Sterne, autor de una de las obras maestras de la narrativa inglesa del siglo XVIII.  estudió en la Universidad de Cambridge y en 1738 se ordenó sacerdote de la Iglesia anglicana. Durante 21 años fue vicario de Yorkshire y conocido por se el autor de sermones excéntricos.
Por razones de salud, de 1762 a 1764 vivió en Toulouse, Francia, con su mujer, enferma mental, y su hija. En 1765 realizó un largo viaje por Francia e Italia que le inspiró “Viaje sentimental” (1768), donde recoge sus opiniones sobre las costumbres sociales que conoció en Francia. Murió en Londres, el 18 de marzo de 1768, cuando aun sólo habían aparecido dos volúmenes de esta obra. Póstumamente en 1775, se publicó su correspondencia.
La obra está narrada en primera persona. tiene carácter humorístico, incluso podría decirse que tiene un tono picaresco. Uno de los factores humorísticos de la novela es que Tristram Shandy es incapaz de explicar nada con sencillez, con lo que el narrador tiene que recurrir a explicar constantemente anécdotas que ayuden a entender al personaje, lo que impide avanzar en la historia. Así que la novela se va alargando en torno a las curiosidades de una serie de personajes relacionados con el narrador y de los que el autor hace un retrato en clave de humor.
La primera publicación se hizo en nueve volúmenes, los dos primeros en diciembre de 1759 y los siete siguientes a lo largo de los ocho años siguientes. La obra fue un éxito desde su publicación pero, sin embargo no fue muy bien acogida por la crítica. El crítico Samuel Johnson dijo que una novela tan extravagante no perduraría en el tiempo, pero se equivocó.  “Tristram Shandy” se puede considerar como una de las mejores novelas de humor escrita en lengua inglesa.
De esta manera, la forma de la novela resulta muy moderna mientras que el fondo está claramente centrada en su época. 
La obra muestra influencias claras de: Rabelais, Cervantes y Locke, así como de la “Anatomía de la melancolía” de Robert Burton y los Ensayos de Montaigne.
Algunos investigadores piensan que la obra influyó en obras tan distintas como “Oliver Twist” de Charles Dickens o “Los miserables” de Victor Hugo, así como en escritores más modernos como Virginia Woolf y a James Joyce.
Pero “Tristram Shandy” no influyó sólo en escritores de lengua inglesa sino que ha tenido una influencia considerable en la literatura española y latinoamericana, como en Julio Cortázar en sus novelas como “Rayuela”. Julio Cortazar hace incluso mención directa del Tristam Shandhy en su obra “La vuelta al día en ochenta mundos”. Otros escritores que se vieron influidos por Sterne fueron Jorge Luis Borges y el cubano Guillermo Cabrera Infante en su obra “Tres tristes tigres”.

15- Louis duque de Saint Simon
Louis de Rouvroy fue el segundo duque de Saint-Simon. Nació en París el 5 de enero de 1675, en Rue Taranne, correspondiente a lo que es hoy la esquina del Boulevard Saint-Germain y de la Rue des Saints-Pères. 
El duque de Saint Simon recibió formación militar y participó en El Sitio de Namur y en la batalla de Nerwinden bajo las órdenes del mariscal de Lormes. Más tarde, en 1695, se casó con la hija de este y en 1702 abandonó el ejército al no haber sido aceptado en una promoción de brigadieres, tras lo cual se integró en la vida de la corte.
En 1715, después de la muerte del Rey se proclamó regente al duque D’Orléans  que ofreció a Saint-Simon el Ministerio de Finanzas pero este lo rechazó.
En 1723 le nombraron embajador en España, donde escribió diversos fragmentos de sus Memorias. Su misión en España consistió en pedir la mano de la infanta María Ana Victoria, hija de Felipe V y su segunda esposa, Isabel de Farnesio, para el futuro rey de Francia Luis XV. Esta situación ponía en juego las futuras relaciones entre las dos monarquías.  Por esta labor se le compensó con el título de Grande de España para sí y para el menor de sus hijos, y se le otorgó al mayor de sus hijos el Toisón de Oro.
Comenzó a escribir muy joven. Ya con catorce años escribió su primer relato en el que relataba los funerales de la Delfina de Baviera.
En 1739 comenzó a escribir la versión definitiva de sus “Memorias”, que entrarán a formar parte de manera indiscutible de la literatura clásica.
En estas memorias aparecen alrededor de siete mil trescientos cincuenta personajes. En ellas se puede ver un  antecesor de “La comedia humana”  de Balzac o de “En busca del tiempo perdido» de Proust.
Saint-Simon murió en París, en su casa de la Rue de Grenelle, el 2 de marzo de 1755. Sus memorias estaban contenidas en once carpetas que se guardaron como material confidencial en los Archivos de los Asuntos Extranjeros. El gobierno de la época solo dio autorización para publicar algunos de sus fragmentos.
Las memorias completas fueron publicadas entre 1829 y 1830. Lo que permitió conocer a este gran escritor 125 años después de su muerte. En ese momento se le  reconoció como uno de los escritores más importantes de Francia.


16- Ensayos de Elia de Charles Lamb
Charles Lamb  nació en Londres el 10 de febrero de 1775 y murió en  Edmonton, 27 de diciembre de 1834.  Fue un ensayista inglés de origen galés. Sus obra más conocidas son los “Ensayos de Elia” y “Cuentos de  Shakespeare”, que escribió junto con su hermana, Mary Lamb. Aunque su hermana Mary tenía once años más que él, era probablemente su mejor compañera de juegos y fue también la que le enseñó a leer. 
Charles y su hermana Mary sufrieron periodos de enfermedades mentales. Charles pasó seis semanas en un hospital psiquiátrico durante 1795.
Sin embargo, en ese momento ya estaba comenzando a adquirir fama como poeta. El 22 de septiembre de 1796 sucedió un terrible evento: “Mary, conducida por un estado de extremos nervios por dedicarse a la costura durante el día y a su madre durante la noche, sufrió un ataque de locura y apuñaló a su madre en el corazón con un cuchillo de cocina”. 
Aunque no había un concepto legal de inimputabilidad en aquella época, el jurado declaró un veredicto similar a esto y por lo tanto le retiraron los cargos de culpa por asesinato intencionado. Con la ayuda de sus amigos, Lamb logró evitar que su hermana fuese encarcelada de por vida, con la condición de que Charles se hiciese responsable de ella. Lamb usó una gran parte de sus relativamente escasos ingresos para mantener a su hermana en un hospital psiquiátrico en Islington llamado Fisher House. 
La muerte de John Lamb en 1799 fue en cierto modo un alivio para Charles, porque su padre estaba mentalmente muy incapacitado después de que pasaron varios años desde que tuvo un derrame cerebral. La muerte de su padre también significó que Mary podría vivir nuevamente con él en Pentonville, y en 1800 se establecieron en una casa compartida en Mitre Court Buildings en Inner Temple, en donde vivieron hasta 1809.
A pesar de los ataques de melancolía de Lamb, tanto él como su hermana disfrutaban de una activa y rica vida social. Su alojamiento en Londres se convirtió en una especie de salón semanal para varias de las figuras destacadas del teatro y de la literatura de la época. Charles Lamb, habiendo asistido a la escuela con Samuel Coleridge, lo consideraba uno de sus amigos más íntimos y antiguos.
En la casa de Lamb se solían reunir los miércoles otros escritores como Coleridge, Wordsworth, Southley, Hazlitt y Leigh Hunt. 
El nombre de Elia lo utilizó como seudónimo para escribir sus crónicas en el London Magazine.
Los “Ensayos de Elia” aparecieron entre 1820 y 1826. Los más de cincuenta ensayos se reunieron en dos volúmenes en 1823 y 1833. Como cualquier ensayo clásico las “Ensayos de Elia” estaban llenos de referencias literarias. Los temas que trataba en estos ensayos parecen en apariencia de poca importancia, de pequeños detalles que finalmente conforman la vida.
Estos “Ensayos de Elia” están escritos con un estilo fresco y directo, de forma distendida, principalmente sobre sus pensamientos y sus afectos.
Utilizaba seudónimo para protegerse tanto a si mismo como a su hermano John que trabajaban en la compañía South See, donde conoció al autentico Elia, un italiano con el que tampoco tenía mucho trato. 
Charles Lamb vivía en Edmonton retirado de la vida de Londres. Dejó de escribir para el público. En 1819, a los 44 años de edad, Lamb, quien, debido a sus compromisos familiares no había podido casarse jamás, ya que además de hacerse cargo de su hermana Mary adoptó a una huérfana, Emma Isola, se enamoró de una actriz, Fanny Kelly de Covent Garden, y le propuso matrimonio. Ella lo rechazó y él murió siendo soltero. 


17- Samuel Johnson sobre Shakespeare
Samuel Johnson, es una verdadera leyenda de las letras inglesas. Fue un crítico fundamental para la historia de la literatura inglesa, ademas de haber escrito, en solitario, un impresionante diccionario de la lengua inglesa, superado únicamente por el Diccionario Oxford. 
El nombre de Johnson se dio también a conocer, gracias a la biografía  escrita por Boswell. Esta biografía se ha considerado una de las mejor de todos los tiempos.
Se dice que Samuel Johnson es el escritor mas reconocido en lengua inglesa después de Shakespeare.
Johnson es el autor del prefacio de una importante edición dirigida por el mismo, de las  obras de Shakespeare.
En él, Johnson examina, como han hecho otros críticos, la obra de Shakespeare: que sus romanos no son romanos (Dennis y Rhymer), que sus reyes no son regios (Voltaire), que sus obras no son propiamente tragedias ni comedias, sino una confusa mezcla de ambas… Johnson cambiará esta idea y mostrará estos, en apariencia, defectos como virtudes, aunque él también añadirá una serie de defectos que encuentra en Shakespeare. 
Junto a estos defectos, para Johnson virtudes, menciona algunos que él si consideraba errores en Shakespeare, como poner un puerto en Milán o atribuir a un pueblo o época costumbres que no existía.
Otros defectos de Shakespeare que menciona Johnson: “Nunca pasa mucho tiempo sin que un chiste fácil o un equívoco vulgar interrumpan sus momentos delicados y conmovedores”
Johnson en su prefacio reconoce que las especulaciones acerca de Shakespeare y de sus obras no pueden ser absolutamente certeras, pues el propio autor no se preocupó de publicarlas en vida y las ediciones contienen tantos errores y has sido transcritas por tantas manos inexpertas que a menudo opinamos de lo que escribió Shakespeare sin saber si eso fue lo que realmente escribió él o un copista, o un actor que modificó el diálogo porque lo recordaba mal o quería mejorarlo: “Todo el Prefacio  emana un aire de verdad, más allá de los posibles errores”. 
Los seguidores de Johnson se quedaron un poco decepcionados porque se limitó a escribir el prefacio de esta obra y no hizo más comentarios. 
A pesar de esto, Johnson es conocido como el que inició lo que se ha llamado el culto moderno a Shakespeare, también conocido como bardolatría dado que Shakespeare nació en Stratford upon Avon y se le conoce como el inmortal bardo del Avon.
Coincidiendo con el Prefacio de Johnson se publicaron en España otros dos libros acerca de Shakespeare: “La invención de lo humano”, de Harold Bloom y “Trabajos de amor dispersos”, las conferencias de Auden sobre Shakespeare.


18- Cuentos de Canterbury de Chaucer
Geoffrey Chaucer  nació en Londres en  1343 y murió el 25 de octubre de 1400, fue un escritor, filósofo, diplomático y poeta inglés, conocido sobre todo por ser autor de los “Cuentos de Canterbury”. Está considerado como el poeta inglés más importante de la Edad Media y fue al primero que enterraron en el Rincón de los poetas de la Abadía de Westminster.
También alcanzó fama durante su vida como alquimista y astrónomo realizó  un tratado sobre el astrolabio que se lo dedicó a su hijo de diez años, Lewis. Entre sus obras destacan “El libro de la duquesa”, “la Casa de la fama” , “la Leyenda de las buenas mujeres” y “Troilo y Crésida”.  
La obra más conocida de Chaucer es los “Cuentos de Canterbury”. Estos cuentos fueron escritos a finales del siglo XIV. Chaucer comenzó a escribirlos durante la década de 1380, pero lo abandonó a finales de la década siguiente. Chaucer escribió su obras en inglés medio en una época en la que todas las obras literarias se escribían en francés o latín. Lo que resultó un gran paso adelante para el afianzamiento del inglés como lengua literaria.
Los “Cuentos de Canterbury”  es una obra que presenta una estructura semejante al Decamerón, de Boccaccio. 
Se puede considerar una de las obras más importantes de la literatura inglesa, y quizás la mejor obra de la Edad Media en Inglaterra. Fue la última obra de Geoffrey Chaucer. La versión de la obra que conservamos, hoy en día, procede de dos manuscritos ingleses diferentes: el “Ellesmere” y los manuscritos “Hengwrt”.
Los cuentos están escritos en verso, menos dos escritos en prosa. Todos ellos están contados por un grupo de peregrinos que viajan desde Southwark a Canterbury para visitar el templo de Santo Thomas Becket, en la Catedral de Canterbury.
Los cuentos parece que no tenían una estructura prefijada. En el prólogo general, el anfitrión, Harry Bailly, anuncia 12 cuentos. Sin embargo, el resultado final son 24. Se ha sugerido que el dejar el final inacabado fue una acción deliberada por parte de Chaucer. Otros estudiosos señalan que es posible que la muerte sorprendiera a Chaucer, se supone que este muere hacia 1400, y que de esta manera la obra quedara inconclusa.


19- La democracia en América de Tocqueville
Alexis Henri Charles de Clérel, Vizconde de Tocqueville  nació en Verneuil-sur-Seine, Isla de Francia, 29 de julio de 1805 y murió en Cannes el 16 de abril de 1859, fue un jurista, político y pensador francés. El vizconde de Tocqueville era bisnieto del también político y ministro de Luis XVI, Guillaume-Chrétien de Lamoignon de Malesherbes.
Su familia era muy monárquica y había perdido a varios de sus miembros durante Revolución Francesa. La caída de Robespierre en 1794 evitó que su madre terminara en la guillotina.  Probablemente por esto desconfiaba de cualquier idea revolucionaria, aunque no era un ultraconservador.
Estudió Derecho y obtuvo una plaza de magistrado en Versalles en 1827. Una misión gubernamental le llevó a aceptar un trabajo para viajar a los Estados Unidos con el fin de estudiar su sistema penitenciario. Su estancia en los Estados Unidos duró dos años. Allí no sólo estudió su sistema penitenciario, sino que pudo profundizar en su estudio sobre el sistema político y social de los Estados Unidos, fruto de lo cual escribió su obra más importante “La democracia en América”. 
De regreso de su viaje a Estados Unidos, Tocqueville decidió dedicarse a la política y a la escritura. En 1838 ingresó en la Academia de Ciencias Morales y Políticas. En 1839 fue elegido diputado por el pueblo de Normandía  y en 1841 llegó a formar parte de la Academia Francesa.
 Se opuso tanto a la Revolución de 1848 como al golpe de estado de Luis Napoleón en 1851 que acabó con la Segunda República Francesa y dio paso al Segundo Imperio, con Luis Napoleón como Napoleón III. En el intervalo, fue brevemente Ministro de Asuntos Exteriores en 1848 de la Segunda República, y vicepresidente de la Asamblea Nacional en 1849. 
Tras el advenimiento del Segundo Imperio, Tocqueville se retiró de la vida pública y se dedicó a escribir su segunda obra que sería junto con la “Democracia en America” su obra más importante, “El Antiguo Régimen y la Revolución de 1856”. 
En 1858, su salud empeoró y se retiró al sur de Francia, donde murió en Cannes en 1859. 
Sus obras completas fueron publicadas en nueve volúmenes por H. G. de Beaumont entre 1860 y 1865.
Para los lectores actuales la primera parte del libro se puede leer como curiosidad pero la información que se nos ofrece ha quedado bastante obsoleta.
Lo realmente interesante se encuentra en la segunda parte. Tocqueville hace un análisis de la democracia en Estados Unidos.  Era una persona muy lúcida y concluye que la democracia liberal, el modelo de democracia norteamericana es un modelo político imparable. 
Tocqueville intentó describir objetivamente sus características y, sobre todo, imaginar su posible evolución. 
En esta segunda parte vemos como el autor, ya hace 170 años pudo prever la mayoría de los rasgos de las democracias actuales.                   


20- Viento en los sauces de Kenneth Grahame
Kenneth Grahame nació el 8 de marzo de 1859 en Edimburgo y falleció en Pangbourne, Berkshire, el 6 de julio de 1932. 
Fue un escritor escocés, principalmente conocido por sus libros “El viento en los sauces” de 1908 y “El Dragón reluctancte” de 1898.
Grahame nació en Edimburgo, pero cuando su madre falleció su padre empezó a tener importantes problemas con la bebida, lo que provocó que Grahame se mudara a vivir con su abuela en Cookham, al sur de Inglaterra. 
Fue un buen estudiante en St. Edward de Oxford. Más adelante quiso seguir sus estudios en la Universidad de Oxford pero no fue posible porque su economía no se lo permitió. Como no pudo matricularse en la universidad, Grahame entró a trabajar en el Banco de Inglaterra en 1879, y fue subiendo de categoría hasta llegar a ser Secretario del mismo. 
En 1908 tuvo que jubilarse  debido a problemas de salud y a un incidente sucedido en el banco que se supuso que podía tener un carácter político. Un individuo entró en el banco y le disparó por tres veces fallando, afortunadamente,  en las tres ocasiones.
Grahame se casó con Elspeth Thomson en 1899. Tuvo un hijo, llamado Alastair. Este nació ciego de un ojo y con una salud muy débil. Alastair se suicidó en un tren a los veinte años, en 1920. Aunque Kenneth Grahame nunca lo admitió, siempre pensó que había sido un desgraciado accidente.
“El viento en los sauces”  es una novela escrita y publicada en 1908 y se ha convertido en un clásico de la literatura infantil inglesa.
Kenneth escribió este cuento para su hijo Alistair, que fue el que eligió a los animales cuando tenía cuatro años. 
Grahame desarrolló la historia a lo largo de tres años y finalmente la publicó en 1908. El cuento destaca la  vida sencilla de la campiña inglesa y también hace una exaltación de la  amistad.  El libro está escrito con un lenguaje sencillo y en ocasiones poético. Podemos decir que la obra está llena de humor y poesía. 
En este narración se puede observar una representación de las clases sociales inglesas. El Sapo parece pertenecer a la clase alta, la Rata y el Tejón representan la clase media y el Topo representa a la clase baja.
Gracias al éxito conseguido con esta obra, el escritor  alcanzó el éxito que no había obtenido como poeta y pudo dejar su trabajo en el Banco de Inglaterra  para a trasladarse a vivir al campo.
No debemos dejar de nombrar a los ilustradores más destacados de las distintas ediciones de esta obra: Paul Bransom (1913), E. H. Shepard (1931), Arthur Rackham (1940), Tasha Tudor (1966), Michael Hague (1980), Scott McKowen (2005), y Robert Ingpen (2007).
El 17 de diciembre de 1929 se representa en el Lyric Theatre de Londres la primera dramatización de «El viento en los sauces». El autor inglés Alan Alexander Milne, más conocido por ser el creador en 1926 del oso Winnie the Pooh, titula la obra de teatro “El sapo de Toad Hall”. La obra tiene cuatro personajes: la Rata, el Tejón, el Topo y el Sapo.
En 1987, se adaptó para una película musical realizada para la televisión, producida por Rankin/Bass. Esta versión fue muy fiel al libro y además aparecen un número de canciones originales, incluyendo el título de su mismo título, interpretado por la cantante de folk Judy Collins. También participaron en ella actores como Eddie Bracken representando al topo, Jose Ferrer como tejón, Roddy McDowell como Ratty y Charles Nelson Reilly como Sapo.
En 1996, Terry Jones dirige la versión cinematográfica del cuento. En la película intervienen los siguientes actores: Steve Coogan, Eric Idle, Terry Jones, Antony Sher, Nicol Williamson, John Cleese, Stephen Fry, Bernard Hill, Michael Palin, Nigel Planer, Julia Sawalha y Victoria Wood. 
Sus dos obras más importantes tanto “El viento entre los sauces” como “El dragón reluctante” han sido llevadas al cine por Disney.


21- El lector común de Virginia Wolf
Virginia Woolf nación en Londres el 25 de enero de 1882 y murió en el río Ouse ahogada el 28 de marzo de 1941.
Perdió a su padre, un conocido hombre de letras, Sir Leslie Stephen, siendo muy joven.  Ella y su hermana se vieron obligadas a mudarse del elegante barrio de Kensington al bohemio barrio de Bloomsbury que dio lugar al nombre de un grupo literario formado alrededor de Virginia y su hermana Vanessa. 
En 1912 Virginia se casó con Leonard Woolf con el que dirigió la editorial Hogarth Press
Virginia Woolf está considerada una de las escritoras más destacadas y revolucionarias  del siglo XX.
Su obra “El lector común” está formada por una serie de ensayos y pensamientos sobre literatura.
Virginia fue una lectora y ensayista inteligente, revolucionaria en sus ideas, aguda y penetrante. 
Esta obra contiene ensayos de literatura de todos los tiempos: Defoe, Austen, Elliot, Conrad, Donne, De Quincey, Hardy etc.  
Virginia Woolf fue desde niña una lectora infatigable con un sentido crítico muy acusado, como lo demuestran estos ensayos sobre literatura de todos los tiempos. En definitiva,
estos textos se compilaron para formar una colección de ensayos que ella había realizado para distintos medios. Esta compilación abarca toda su trayectoria, desde sus primeras críticas literarias y ensayos informales, o el esbozo literario, siendo todavía muy joven, hasta sus últimas y rigurosas piezas acerca de autores como Kipling, Melville, Dostoievski o Conrad.
Aunque ella pretendía expresar sus opiniones, no quería aconsejar a nadie. Ella misma declaraba que: “El único consejo, en verdad, que una persona puede dar a otra acerca de la lectura es que no se deje aconsejar, que siga su propio instinto, que utilice su sentido común, que llegue a sus propias conclusiones”.
Virginia Woolf hace un repaso de sus lecturas y, sobre todo, una invitación a la lectura modélica del lector común, aquella que está libre de prejuicios académicos y no se deja orientar por otra guía que su propio gusto y su independencia de criterio.
En definitiva, se trata de las propuestas de una lectora excepcionalmente aguda, mucho menos común de lo que sugiere el título.
La importancia de Virginia Woolf como novelista y como precursora del feminismo ha eclipsado su faceta de gran lectora y de crítica literaria fundamental, si bien a lo largo de su vida publicó con asiduidad en el Times Literary Supplement y en otras revistas literarias auténticas maravillas ensayísticas por su agudeza en la apreciación de sus contemporáneos y los clásicos de la lengua inglesa.


22-The Diary of a Provincial Lady, de E.M. Delafield 
Edmée Elizabeth Monica Dashwood nació el 9 de junio de 1890 y murió el 2 de diciembre de 1943. 
Fue una autora inglesa con una amplia obra. Aunque su éxito le llego con su obra parcialmente autobiográfica “Diario de una dama de provincias” publicada, en principio, como una columna en la revista feminista Time and Tide, escrita en forma de diario. 
La obra nos relata la complicada vida de una mujer de la clase media alta inglesa de una ciudad de provincias, Devon, en los años treinta. 
Esta mujer, en los años treinta, fue capaz de comprar un apartamento en Londres, viajar a los Estados Unidos donde intentará encontrar un trabajo y viajar por la Unión Soviética.
Los ingleses han sido bastante fieles a la escritura en forma de diario, así como a hacerlo en clave de humor. Esta combinación siempre les ha resultado bastante exitosa.
En el diario aparece una señora  sin nombre, madre de dos hijos, esposa de un marido inglés, con varios  criados en su casa y una niñera francesa con mucho carácter. Esta señora de provincias, además tiene una vida social tumultuosa.
Escrito en el mismo tono «telegráfico» que el diario de Bridget Jones. Esta mujer nos habla de su día a día en 1930, pero habrá cosas que no cambiarán, como sus reuniones sociales, los temas de conversación, las meteduras de pata etc.  

El diario contiene algunos toques de humor que son universales y capaces de hacer reír.  También tiene la facultad de hacer sentirse a cualquiera identificado con la historia .
27 de mayo de 2017

Charing Cross es el nombre de una de las estaciones de tren más importantes de Londres, pero también, aunque menos conocido, el nombre de una calle.
Su denominación se debe a la antigua aldea de Charing que estaba a una milla (1’6 kilómetros) del viejo Londres. Existía un camino que iba desde Ludgate (una entrada de la muralla de Londres) hasta el Palacio de Westminster. En Charing había numerosas posadas donde la gente que cruzaba el camino se paraba y pasaba la noche y de esta forma la aldea creció.
Actualmente es el kilómetro cero de todas las carreteras del país y, antiguamente, servía para fijar el ámbito de aplicación de las leyes según la distancia que les separaba de Charing Cross.
La etimología de Charing podría provenir de “Chere-Reine”, es decir, “Querida Reina” o también de “cerring” que significa “curva” como una de 90 grados que hace el Támesis.
La zona norte de la calle entre Cambridge Circus y Oxford Street es la zona donde pueden encontrarse más librerías como la venerable Foyles y Blackwel´s, así como anticuarios de libros como “Quinto Bookshop”, “Henry Pordes” y “Any Amount of Books” etc.
La librería. Marks & Co. fue fundada en 1920 por Benjamin Marks y Mark Cohen (los auténticos propietarios mencionados en el texto en alguna ocasión) en un céntrica calle londinense, Charing Cross Road, cerca de la National Gallery.

Hoy en día, una placa conmemorativa nos recuerda el lugar que ocupó esta librería.
25 de mayo de 2017

¿Quién es Javier Cercas?

Javier Cercas es un escritor español nacido en Ibahernando,  Cáceres, en 1962. Cercas es conocido tanto por sus novelas como por su labor periodística y de ensayo. 

Es hijo de un veterinario rural. En 1966, a los cuatro años de edad, se trasladó con su familia a Gerona. Hasta los quince años pasó todos los veranos en su pueblo natal, manteniendo con Ibahernando una estrecha relación que mantiene hasta la actualidad.

Durante su adolescencia se interesó en la literatura y el cine. Algunos miembros de su familia cercana, incluyendo a su padre, eran falangistas pero él comenzó a hacerse una opinión propia de la Guerra Civil Española leyendo mucho sobre el tema, al que le ha dedicado alguna de sus obras, así como a otros importantes pasajes de la historia de España.

Cercas estudió Filología Hispánica en Barcelona y en la actualidad ejerce la docencia en la Universidad de Gerona, donde enseña Literatura Española. También es un colaborador habitual del periódico El País.

Escribió su primer libro, una antología de cuentos, El móvil, en 1987. Sus primeras novelas fueron El inquilino publicada en 1989 y El vientre de la ballena en 1997, que obtuvieron una repercusión moderada.

El éxito le llegó con su obra Soldados de Salamina en 2001. Este éxito no fue sólo a nivel nacional sino también internacional. Con esta novela, Javier Cercas ganó premios tan importantes como el Salambó, el Ciutat de Barcelona, el Librero o el Grinzane Cavour. 

La novela fue adaptada al cine por David Trueba en 2003 y logró un gran éxito de crítica y ventas.

Tras este importante éxito, las siguientes novelas de Cercas han alcanzado el favor de la crítica y habría que destacar títulos como La velocidad de la luz o La verdad de Agamenón

Este autor ha realizado, al mismo tiempo, traducciones al español de literatura contemporánea catalana.

Javier Cercas publicó en 2009, Anatomía de un instante, una novela periodística, casi un ensayo, sobre el golpe de estado español del 23F, con el que alcanzó los primeros puestos de ventas en no-ficción durante meses. Esta obra fue premiada en 2010 con el Premio Nacional de Narrativa.

Se le han concedido tres premios al conjunto de su obra: el Premio Intenazionale del Salone del Libro de Torino, el Premio FriulAdria y el Prix Ulysse en Francia.

En 2017 ha publicado El monarca de las sombras, en la que retoma el motivo de la Guerra Civil y el personaje de Javier Cercas.

Javier Cercas es uno de los autores españoles más traducidos, ha sido publicado en 30 idiomas y ha sido ampliamente reconocido por la crítica en Francia, Inglaterra y Estados Unidos.
24 de mayo de 2017

Soldados de Salamina – Breve apunte

Soldados de Salamina es una obra del escritor español Javier Cercas. La obra se publicó en el año 2001 y fue el primer éxito editorial de la literatura española del siglo XXI. 

El título de la novela hace referencia a la batalla de Salamina como algo remoto, la misma sensación que a los españoles del siglo XXI les produce la Guerra Civil.

Esquilo, autor de la obra, Soldados de Salamina, prefirió llevar al teatro la amargura de la derrota de los persas más que la alegría de la victoria de los griegos. De este hecho podría partir la idea de Javier Cercas de presentar como héroe al derrotado y viejo Miralles que es un héroe olvidado, de uno de los acontecimientos más tristes de la Historia de España.
“Es curioso (o por lo menos me parece curiosos ahora): desde que el relato de Ferlosio despertara mi curiosidad nunca se me había ocurrido que alguno de los protagonistas de la historia pudiera estar todavía vivo, como si el hecho no hubiera ocurrido apenas sesenta años atrás, sino que fuera tan remoto como la batalla de Salamina.” pag. 41

Es una novela innovadora entre otros factores porque se encuentra en los límites entre la ficción y la realidad. 

Otro elemento innovador es la figura del autor-narrador integrada en el texto,  al menos con la implicación presentada por Cercas. No es que el personaje principal, Javier Cercas, sea exactamente la persona real Javier Cercas. No es el autor mismo, sino una representación lingüística con muchos puntos en común con el hombre de carne y hueso. Aunque su circunstancia vital no sea paralela a la del Javier Cercas real, que en este momento ni había perdido a su padre, ni le había abandonado su mujer, ni realmente había decidido abandonar la escritura.
Según declara el propio Javier Cercas, en la novela, el autor y el narrador tenían que llevar el mismo nombre porque si todo el mundo como Sánchez Mazas, los Figueras, Ferlosio, Trapiello, Bolaño, etc. aparecía con su nombre real, si el protagonista no fuera Javier Cercas, todo el mecanismo literario hubiera dejado de funcionar. 
La obra está estructurada en tres capítulos distintos:
La primera parte, «Los amigos del bosque», presenta al escritor y periodista Javier Cercas, personaje, en un momento poco favorable de su vida. Había muerto su padre hacía poco, su mujer le había abandonado y él había dejado de escribir. El protagonista, escritor fracasado, está buscando una historia que le ayude a salir de una mala situación económica y anímica. Javier Cercas encontrará la historia, que le llevará a investigar más allá de la primera narración que le ofrece Rafael Sánchez Ferlosio de la historia de su padre durante la Guerra Civil.
La segunda parte, “Soldados de Salamina”, es donde se desarrolla la historia que le lleva, tanto al autor como al personaje, a escribir el libro. Cercas narra los acontecimientos que le sucedieron a Sánchez Mazas al final de la Guerra Civil.
La tercera parte, «Cita en Stockton», es una nueva búsqueda de otra historia diferente pero que funcione como la pieza final y fundamental que le hace falta a Javier Cercas, personaje, para terminar su libro. 
En esta tercera parte Javier Cercas, escritor, plantea al lector una pregunta de la que no da respuesta. El autor plantea un problema que no resuelve, pero que abre vías de reflexión. Cada lector hará una lectura distinta dependiendo de su experiencia vital. La pregunta que plantea esta obra es: ¿Por qué decidió el miliciano republicano salvar a Sánchez Mazas? ¿Quién era aquel miliciano? Tal vez ahí se ve el sin sentido de la guerra, en las individualidades. Quizá Sanchez Mazas y el miliciano republicano no eran mas que dos hombres que se miran a los ojos y realmente no se odian. 
Otra pregunta es: ¿Por qué Javier Cercas, el personaje, escribe esta historia? 
Esta sería la pregunta real que nos plantea la obra y las anteriores serían las preguntas aparentes que suscitan la emocionante historia de Sánchez Mazas.
Como ya hemos dicho, la novela se desarrolla en tres capítulos, pero no son tres capítulos lineales, sino que el primero y el tercero forman un marco envolvente que arropa la narración del suceso, aparentemente, principal de la obra. Este marco aporta la posibilidad de analizar un acontecimiento olvidado, desde el presente. El marco permite envolver un hecho histórico con elementos procedentes de la actualidad. De esta manera, se puede revisar el pasado desde la intrahistoria, como decía Unamuno, es decir, desde la experiencia de lo vivido por la gente corriente, fuera del discurso académico. 
Aunque, realmente, el suceso de la Guerra Civil es la excusa para tratar los temas que realmente son los principales de la novela. 
Uno de los temas principales es el tratamiento del héroe moderno. Según Carlos Yushimito del Valle, escritor peruano, en un estudio sobre el tema dice:
«decide actuar motivado por sus propias convicciones y no condicionado en cambio por un grupo colectivo»
Javier Cercas propone con esta obra una forma de mirar aquel acontecimiento de la Guerra Civil, intentando ser lo más ecuánime posible. Pero según se avanza en la lectura de la obra y con la evolución del protagonista principal, Javier Cercas, se ve como este pasa de un simple interés por escribir una historia, a implicarse personalmente en la búsqueda de un héroe moderno, que finalmente, resultará  ser Miralles. Este es el elemento principal que le faltaba a la historia y sin el que el protagonista de la obra no hubiera sido capaz de terminarla porque no le encontraba el sentido que quería darle.  
En un principio, el personaje principal no es consciente de esta carencia, sabe que le falta algo a su historia pero no es capaz de encontrar ese elemento. Al libro le faltaba algo y ese algo era el por qué del comportamiento de ese soldado republicano, que no dispara ¿Qué pensó este cuando se encontró con Sánchez Mazas cara a cara y se miraron a los ojos?
Las referencias a Sánchez Mazas como provocador falangista con una oratoria incendiaria son, en cierto modo, una toma de partido y una actitud de reconocimiento hacia los héroes olvidados y desconocidos.
Otro de sus temas principales en esta obra es la búsqueda del padre. En la obra Javier Cercas, personaje, acaba de perder a su padre, y al final lo encuentra en la personaje de Miralles. 
El mismo Javier Cercas escribe:
“… al principio, Cercas ha perdido a su padre, y al final lo encuentra: quiero decir que encuentra a Miralles (el antiguo comunista superviviente a todas las batallas del que le habla Roberto Bolaño y sobre el que fábula con la posibilidad de que sea el miliciano que salvó la vida a Sánchez Mazas), que es una especie de padre simbólico o histórico, no sé, el caso es que encuentra a Miralles, y por eso, porque es el padre que perdió y ahora recupera se abraza a él. Estas simetrías son fruto de la manipulación de la realidad de la mentira, pero gracias a ellas, la novela deja de hablar de la España del año 1939 o de la Gerona del 2000, y pasa a hablar de lo que en realidad habla, y me importa. Porque la novela no habla, fundamentalmente de la Guerra Civil, aunque sea uno de sus temas y constituya un marco esencial. La novela, básicamente, habla de los héroes, de la posibilidad del heroísmo; habla de los muertos, y del hecho de que los muertos no están muertos del todo mientras haya alguien que los recuerde; habla de la búsqueda del padre, de Telémaco buscando a Ulises; habla de la inutilidad de la virtud y de la literatura como única forma de salvación personal…” (Diálogos de Salamina)
Aristóteles decía que la Poética es superior a la historia, porque, mientras la historia se ocupa de lo particular y concreto, de lo que atañe sólo a determinados hombres en determinadas circunstancias de tiempo y lugar, la literatura se ocupa de lo genera, de aquello que atañe a todos los hombres en cualquier época y circunstancia.
Por ese motivo, Javier Cercas, personaje, empieza viendo la historia como la narración de una situación remotamente acaecida durante una Guerra Civil que ya casi no se recuerda, de ahí su título, y sin embargo termina viéndolo como algo presente y actual, como algo que incumbe a todos.
También deberíamos mencionar la inclusión, en Soldados de Salamina, del artículo «Un secreto esencial», aparecido en El País en su edición para Cataluña de fecha 11 de marzo de 1999. 
Este artículo es la génesis del libro posterior y habla del paralelismo entre las historias de Antonio Machado y Rafael Sánchez Mazas, dos escritores colocados en los polos opuestos en la trágica historia de la Guerra Civil, ya que ambos escritores se colocaron en bandos opuestos y cuando Sánchez Mazas parece escapar milagrosamente de la muerte, Antonio Machado encuentra la muerte en el exilio, más o menos en la misma fecha, cuando ya había perdido la esperanza en la victoria de su bando. 
De esta manera, el artículo «Un secreto esencial» se convierte en el punto de partida de la investigación que realiza Javier Cercas, protagonista, partiendo de un artículo del Javier Cercas real. De esta manera el Javier Cercas real entra en el juego de paralelismos que utiliza en la novela como recurso.
El artículo está reproducido de forma completa a excepción de la primera palabra del texto. En Soldados de Salamina dice: «Se cumplen sesenta años de la muerte de Antonio Machado» y en el artículo original dice: «Acaban de cumplirse…» . Lo que le da al texto, con una pequeña modificación, una actualización temporal. 
En gran medida la oposición entre los dos escritores será el eje central de la novela. La exagerada polarización fue lo que llevó al país a la Guerra Civil. Estos dos escritores estaban enfrentados, sin embargo, esto podía ser  por motivos ajenos a ellos mismos.
El paralelismo entre Machado y Sánchez Mazas se convertirá en la novela en un paralelismo entre Sánchez Mazas y Miralles que acabará convirtiéndose en el héroe. 
Casualmente, Miralles es el único personaje totalmente imaginario de la novela. 
Realmente, existe un individuo que Bolaño presenta en su narración de un hombre que luchó en las dos guerras, la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial, pero que Javier Cercas, persona, transforma para que resulte la solución que buscaba para terminar su la novela.
En un  principio, Cercas real, nos presenta a Cercas personaje, como un periodista y escritor frustrado que quiere escribir y no puede y que busca una historia que encuentra y que al final la novela  le ayuda a encontrarse a sí mismo como escritor y que escribe Soldados de Salamina, el libro que estamos leyendo. Es el libro dentro de sí mismo. 
Javier Cercas, escritor real, utiliza el viaje como medio para que el protagonista, Javier Cercas encuentre su historia. En un principio viaja con Conchi a Cancún donde pone en claro sus ideas y donde decide empezar a escribir el libro. Al final de la novela, el protagonista, encontrará en el viaje a Dijon el final de su historia, la pieza clave que le faltaba a su libro.
En la novela aparece otro motivo de interés, que se repite en diversas ocasiones y que es un motivo musical: la canción Suspiros de España. La primera vez que Javier Cercas, personaje, oye la canción, la oye en la calle en Gerona interpretada por dos gitanillos, mientras esperaba a Figueras. 
“…me senté en la terraza. Nerviosamente miraba a un lado y a otro; mientras lo hacía aparecieron dos gitanos jóvenes –un hombre y una mujer–, con un teclado eléctrico, un micrófono y un altavoz, y se pusieron a tocar frente a la clientela. el hombre tocaba y la mujer cantaba. Tocaban, sobre todo, pasodobles: lo recuerdo muy Bien porque a Conchi le gustaban tanto los pasodobles que había intentado sin éxito que me inscribiera en un cursillo para aprender a bailarlos, y sobre todo porque fue la primera vez en mi vida que oí la letra de Suspiros de España, un pasodoble famosísimo del que yo ni siquiera sabía que tenía una letra.” (se incluye la letra en el texto, pag.47)
“Oyendo tocar y cantar a los gitanos pensé que ésa era la canción más triste del mundo; también, casi en secreto, que no me disgustaría bailarla algún día.” pag. 47
Esa misma canción la cantó y bailó el miliciano que salvó la vida de Sánchez Mazas, según el testimonio de Daniel Angelats.
“Pero me fijé en él, como todos mis compañeros, porque mientras nosotros paseábamos por el jardín él siempre estaba sentado en un banco y tarareando algo, canciones de moda y cosas así, y una tarde se levantó del banco y se puso a cantar Suspiros de España. ¿Lo has oído alguna vez? Claro, dijo Pere. Es el pasodoble favorito de Liliana dijo Sánchez Mazas. A mí me parece muy triste, pero a ella se le van los pies en cuanto oye cuatro notas. Lo hemos bailado tantas veces… Angelats vio que la brasa del cigarrillo de Sánchez Mazas enrojecía y se apagaba bruscamente, y luego oyó que su voz ronca y casi irónica se levantaba en un susurro y reconoció en el silencio de la moche la melodía y la letra del pasodoble, que le dieron unas ganas enormes de llorar porque le parecieron de golpe la letra y la música más tristes del mundo…” pag.119
“Que en vez de quedarse sentado en el banco, tarareando por lo bajo como siempre, aquella tarde se puso a cantar Suspiros de España en voz alta, y sonriendo y como dejándose arrastrar por una fuerza invisible se levantó y empezó a bailar por le jardín con los ojos cerrados, abrazando el fusil como si fuera una mujer…” pag. 120
Probablemente el mismo pasodoble era el que bailaba  Miralles en el camping con aquella mujer joven.
“Bolaño recordó entonces que una noche del último verano en que estuvo con Miralles, mientras hacía la primera ronda, ya de madrugada, oyó una música muy tenue que llegaba del extremo del camping, justo al lado de la valla que lo aislaba de un bosque de pinos. Más por curiosidad que para exigir que quitaran la música –sonaba tan baja que no podía estorbar el sueño de nadie–, se acercó sigilosamente y vio a una pareja bailando abrazada bajo la marquesina de una rulot. En la rulot reconoció la rulot de Miralles; la pareja, a Miralles y a Luz; en la música, un pasodoble muy triste y muy antiguo (o eso es lo que entonces le pareció a Bolaño) que muchas veces le había oído tararear entre dientes a Miralles.” pag. 160
Finalmente, este pasodoble podría ser la pieza clave para descubrir que Miralles podría ser el soldado que salvó la vida de Sánchez Mazas, aunque el no lo admitiera.
“–no le he contado una cosa –le dije a Miralles–, Sánchez Mazas conocía al soldado que le salvó. Una vez le vio bailando un pasodoble en el jardín del Collell. Solo. El pasodoble era Suspiros de España. –Miralles bajó de la acera y se arrimó al taxi, apoyó una mano grande en el cristal bajado. Yo estaba seguro de cuál iba a ser la respuesta, porque creía que Miralles no podía negarme la verdad. Casi como un ruego pregunté– : Era usted, ¿no?
Tras un instante de vacilación, Miralles sonrió ampliamente, afectuosamente, mostrando apenas su doble hilera de dientes desvencijados. Su respuesta fue:           –No”. pag. 202. 
David Trueba llevó la historia al cine. Si se quiere conocer algo más sobre esta adaptación y también los comentarios del propio autor sobre el libro se puede encontrar la obra Diálogos de Salamina editada por Luis Alegre. Trueba asegura que entendió el texto y lo orientó cinematográficamente cuando, después de varias lecturas, de documentarse exhaustivamente sobre los falangistas y la Guerra Civil, descubrió que el protagonista no era Sánchez Mazas, ni el heroico Miralles, el miliciano que le perdona la vida, sino la mirada del autor.
El escritor Mario Vargas Llosa ha dicho sobre esta novela: 

el libro es magnífico, en efecto, uno de los mejores que he leído en mucho tiempo y merecería tener innumerables lectores, en esta época en que se ha puesto de moda la literatura ligera, llamada de entretenimiento, porque así aquellos comprobarían que la literatura seria, la que se atreve a encarar los grandes temas y rehuye la facilidad, no tiene nada de aburrida, y, al contrario, es capaz también de encandilar a sus lectores, además de afectarlos de otras maneras.”